Cuando escuché hablar por primera vez de Tinder, hace ya un par de años, yo pasando los cuarenta y recién separada, me espanté ante la idea de usar un sitio de citas tan casual. Entre nosotros, creo que lo que más me espantaba la idea de estar con un hombre. Necesitaba un descanso en mis exploraciones por los rocosos mundos masculinos, así que le pedí a Dios que me hiciera enamorar locamente, pero no de un hombre (no en ese momento, al menos).

Yo quería apasionarme por la vida, por el mundo y, sobre todo, por mí. Empecé un nuevo trabajo que me encanta, comencé a tomar clases de baile, de yoga, a pintarme las uñas más seguido, a viajar, a meditar, a practicar Reiki y a hacer lugar para nuevos amigos. Dios cumplió (yo lo ayudé un poquito) y mi corazón hoy canta como una alondra. Con el transcurso del tiempo, se me ocurrió que tal vez era hora de ver qué deseaba de un hombre esta nueva mujer que me habitaba. Y ahí llegaron los hombres, algunos de ellos no dejaron mucha huella y otros… llegaron a través de Tinder.

Crédito: cadampol

Acá te cuento por qué recomiendo tan fervientemente este sitio de citas y qué fue lo que encontré.

1. Tinder es el portal ideal para estos tiempos tan acelerados.

Aunque no seamos conscientes, ahora nuestra percepción está más desarrollada que nunca, en parte gracias al lenguaje de las redes sociales. Hay que aprovechar el aventón que nos da el tener la intuición más refinada. Confiá en esa primera impresión.

2. Tinder te muestra un zoo de hombres que jamás vas a poder conocer en tu vida real.

Porque es imposible que pertenezcas a todos los círculos sociales o que tengas tiempo para ir a eventos que reúnen a gente que provenga de lugares tan diversos. Recordá que en la variedad está el gusto y, si trabajás en un juzgado civil, por ejemplo, tus chances de conocer en persona y por casualidad a un contorsionista del Cirque Du Soleil son bastante limitadas.

3. Vas a darte cuenta de que, por más raros que te hayan parecido los hombres que conociste hasta ahora, la vida siempre tiene más sorpresas para vos…

Por ejemplo, a Héctor, quien no tiene ningún pudor en contarte que su himno es “Despacito”. O a Daniel, a quien se lo ve en su foto de perfil abrazando a la mamma, es decir, a suegra potencial; si le das un me gusta a él, se lo das también a ella (¡el que avisa no traiciona!). Carlos es bien tierno y se muestra a los arrumacos con Mickey Mouse, ideal para las fans del Disney Channel. Mis hombres menos favoritos son los que ponen una imagen en la que se nota claramente que su última media naranja fue recortada… sin piedad. Gabriel fue bien claro y muchas se lo agradecimos: “Dame una X si sos macrista”. Juanjo puso toda la carne al asador y su foto de perfil es… una imagen del Obelisco.

4. Es importante conocer hombres para saber qué querés de un hombre.

Mi lema siempre ha sido “Convertite en la persona que querés tener a tu lado”. Pero a veces, especialmente cuando se ha pasado por una transformación profunda o luego de una relación de largos años, una ya no sabe qué desea de un compañero, o si lo que realmente quiere es un compañero (tal vez no quiere ninguno o prefiere contar con un puñado). En estos casos, Tinder viene a tu auxilio cual hada madrina, para conectarte con una gran variedad de hombres y para proporcionarte encuentros que van a ayudarte a aclarar el panorama.

5. Sí, es posible que no encuentres al amor de tu vida en Tinder, pero tampoco lo vas a encontrar yendo de la heladera a Netflix.

O por lo menos, yendo de la heladera a Netflix sin llevar tu teléfono… Recordá que Tinder es solo un medio (y uno excelente y efectivo). Una atrae lo que es y, si tus intenciones son formar una pareja y compartir tu vida a lo grande, vas a atraer a alguien con esas intenciones también, ya sea a través de Tinder o de otro medio.

6. Finalmente, estos son mis consejos para quienes quieran conocer gente buena y seria a través de Tinder.

 

  • Prestá mucha atención a la foto de perfil. Si no se tomó el tiempo para publicar una foto de perfil decente, que por lo menos esté en foco y en la que no se vean ocho botellas de birra vacías y un cenicero lleno de puchos, mejor dejalo pasar. Imaginate lo descuidado que debe ser íntimamente…
  • Cuidado también con las fotos muy posadas y producidas y con los que hacen hincapié en sus abdominales: lo único quieren atraer son otros abdominales así.
  • Mirá fijamente la foto de perfil, poniendo el énfasis en los ojos. Tratá de obtener de ellos toda la información normal y paranormal que puedas, recordá que son el espejo del alma. Y vos no querés abdominales sin alma…
  • El primer contacto es crucial. Si en su primera interacción te dice algo como “hola wapa” o hace referencia a alguna característica física tuya, aunque parezca algo tierno (“qué lindas tus pequitas, me encantan” y ni hablar de algo más burdo), dale “unmatched” al segundo. El primer contacto siempre debería ser un saludo (si incluye tu nombre propio, mucho mejor), seguido de una pregunta general sobre tu bienestar.
  • Prestá mucha atención a su presentación. ¿Escribe con faltas de ortografía? ¿Se tomó el tiempo de escribir “que” completo o puso solo “k? ¿Su introducción dice algo como “ya tú sabés” acompañado de un emoji picarón o cuenta quién es y qué busca?.
  • Siempre sé respetuosa del otro y de vos misma. Preentate con integridad y leé bien la manera en que los demás se presentan. Jamás juegues con el tiempo de la gente; si ves que alguien no te interesa ni como amigo, no juegues. Acordate de que nadie es solo un perfil, sino que detrás hay gente con corazón. Y esto incluye el tuyo.
  • ¡Divertite mucho en Tinder! Disfrutá de los encuentros, de conocer gente nueva, hacé muchos amigos y, sobre todo, descubrí más de vos misma a través de los demás.

 

Crédito imagen de portada: AMGarrido