Whistler, en Columbia Británica (Canadá), está a solo seis horas de vuelo – más un tramo de carretera- desde la Ciudad de México, y es el destino perfecto para ese viaje de invierno en el que toda tu familia va a disfrutar de la nieve. Sí, escuchaste bien, toda la familia, porque aquí desde los más pequeños de la casa hasta la abuelita van a pasar unos días colmados de felicidad. Este pueblo, ubicado al pie de las espectaculares montañas Whistler y Blackcomb, ofrece tantas posibilidades de gozar de la nieve, que el único problema que van a tener es que desearán regresar a Whistler año tras año ¡hasta experimentarlas todas! 

 

En Whistler los sueños de toda la familia se hacen realidad

Foto: Tourism Whistler/Coast Mountain Photography

¿Quieres cumplir el sueño de tu familia de maravillarse ante un paisaje invernal de ensueño? ¿La abuelita siempre ha deseado presenciar un pueblito de cuento lleno de luces de colores? La respuesta está en Whistler Village, la encantadora parte central del pueblo, que es totalmente peatonal y está llena de sorpresas: hay tiendas donde consentir a cada miembro de la familia y restaurantes para todos los gustos, desde opciones familiares hasta opciones culinarias de chefs multipremiados. 

Photo: Tourism Whistler/Mike Crane

El Family Apres tiene lugar todos los lunes y miércoles en Whistler Olympic Plaza e incluye actividades gratuitas para toda la familia. Manualidades, lecturas de cuentos, espectáculos artísticos y la oportunidad de conocer más sobre la cultura canadiense a través del contacto con sus tradiciones de invierno. ¿Lo mejor? ¡Hay pista de patinaje sobre hielo y mucho chocolate caliente! Te garantizamos que los paseos por la Whistler Village van a dejarlos con la emoción a flor de piel.  

Si checas el calendario de eventos de Whistler, verás por qué este está considerado uno de los destinos ideales de Norteamérica para viajar en familia todo el año.

¡En Whistler nadie se queda sin jugar en la nieve!

Photo: Tourism Whistler/Justa Jeskova

Whistler es un resort cien por ciento kid-friendly. Una actividad ideal para que hagan todos juntos es caminar con raquetas de nieve (¡muchas risas garantizadas!). Si quieren un poco más de acción, recorran los bosques nevados haciendo esquí nórdico a campo traviesa o disfrutren deslizándose en un tobogán sobre colinas cubiertas de nieve.

Los niños van a gozar hasta el cansancio del Whistler Blackcomb Tube Park. Tal vez, quién te dice, hasta tú y los abuelitos se animen. Prepara la cámara, porque varias de las fotos más felices de tu viaje can a salir de aquí.

Photo: Tourism Whistler/Justa Jeskova

¿Qué te parece explorar las montañas en la comodidad de uno de estos vehículos monumentales llamados snowcat? Van a viajar cómodos y calentitos durante una hora, para luego tener vistas espectaculares de las montañas y cenar o almorzar al cobijo del fuego, entre bosques nevados. Hay muchas opciones de tours para elegir, aunque mi favorita es la que incluye una pista en la que los más pequeños tienen la oportunidad de andar en mini motonieves, deslizarse en tobogán y construir muñecos de nieve. 

Otra de las actividades favoritas para chicos y grandes es pasear en trineo, ya sea tirado por dos gentiles percherones que, a paso lento y seguro, los llevarán por caminos nevados hasta una cabañita, donde los esperarán con fuego y chocolate caliente. O, si prefieren, pueden explorar las montañas a bordo de un trineo tirado por perros del Ártico.

Photo: Tourism Whistler/Justa Jeskova

Una experiencia que no se pueden perder es la de ver Whistler desde las alturas, en alguna de sus aerosillas y teleféricos. La buena noticia es que un solo boleto da acceso a todos ellos, por lo que pueden pasarse el día yendo de una montaña a otra, hasta que se cansen. Esto incluye la entrada al PEAK 2 PEAK 360 Experience (la góndola más alta y larga del mundo, ¡a 436 metros de altura!), que une las cimas de las montañas Whistler y Blackcomb. ¡Imagínate fotografiar el valle desde aquí! En las cimas de las montañas hay miradores y, por supuesto, lugares donde comer riquísimo. Si se animan, hay un carro que tiene el piso de cristal que les permitirá cumplir el sueño de ver el mundo como lo hacen los pájaros.

Photo: Tourism Whistler/Justa Jeskova

Finalmente, ¿eres un esquiador experimentado y vas por mayores desafíos? ¿Tus hijos quieren aprender a hacer snowboard? En Whistler hay más de 200 rutas de ski para todos los niveles, desde tranquilas para principiantes hasta las clasificadas como doble diamante negro. Toda la familia puede tomar lecciones de ski y de snowboard, para aprender o para mejorar lo que ya saben, y hasta hay clases diseñadas especialmente para adolescentes (¡el sueño de que tu hijo deje el teléfono voluntariamente por unas horas va a hacerse realidad!). Solo te recomendamos reservar con anticipación las clases, porque hay mucha demanda.

¿Quién se anota para ir al spa?

Foto: Tourism Whistler/Justa Jeskova

Después de un día de mucha actividad física entre montañas nevadas y aire frío, nada mejor que consentir al cuerpo con una tarde en algunos de los muchos spas y centros de salud de Whistler. Hay ofertas para todos los gustos y necesidades, desde mimar a la abuelita con un peinado recién hecho después de un día ventoso, hasta disfrutar de una experiencia cien por ciento finlandesa en el Scandinave Spa, con su sauna, su baño de vapor de eucalipto y sus albercas al aire libre.

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Este artículo es patrocinado por Tourism Whistler.