Quizás Georgia no sea un destino convencional para los turistas de habla hispana, pero debería estar en tu lista de viaje. Este lugar está repleto de cultura, historia, edificios alucinantes y paisajes increíbles. Aquí te damos algunas razones por las que visitar Georgia por lo menos una vez en la vida.

1.- Georgia es naturaleza en estado puro

La frontera natural con Rusia son las salvajes Montañas del Cáucaso, que albergan el pico más alto de Europa, el Monte Elbrús. Georgia es, de hecho, un destino imprescindible para los amantes de la naturaleza. Gracias a lugares como el pueblo de Stepantsminda, cada paso es una recompensa.

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2.- ¡Es la cuna del vino!

Georgia es uno de los lugares en los que la tradición del vino está más arraigada. De hecho, ciertas investigaciones apuntan a que es la región productora más antigua del mundo. No importa si no estás de acuerdo con esta afirmación… lo que no debes hacer es perderte de la experiencia. En Georgia cualquier excusa es buena para brindar 😉

3.- Para probar las múltiples variedades de Khachapuri…

El Khachapuri es uno de los platos nacionales por excelencia. Se trata de un tipo de pan con queso, cuyas formas de presentación varían según la región. El Khachapuri Adjaruli, la variedad con un huevo (o incluso dos o tres) por encima, es una de las más conocidas y sabrosas. Es difícil de pronunciar, sí, pero es adictivo.

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4.- En Georgia puedes visitar el pueblo habitado más alto de Europa…

Ushguli es tan remoto como elevado: se localiza a 2.200 metros de altitud, en las Montañas del Cáucaso. Llegar hasta él es toda una aventura.

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5.- Y descubrir curiosos monasterios-cuevas.

El complejo de monasterios cuevas de Davit Gareja, del siglo VI, está situado en la frontera con Azerbaiyán, en medio de un paisaje semidesértico. Alcanzarlos implica calzarse unas buenas botas de montaña e, incluso, sortear alguna que otra serpiente venenosa. Todo sea por visitar lugares únicos en el mundo, llenos de historia y de magia.

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6.- Para conocer el París Georgiano, la ciudad del amor…

Sighnaghi es conocida como “la ciudad del amor”, pues es uno de los destinos favoritos de las parejas georgianas para casarse. Sus miradores arrojan unas vistas idílicas del valle de Alazani al abrigo de las cumbres nevadas del Cáucaso. En pareja o no, quién puede cansarse de un paisaje como este:

7.- Para comprender el origen de uno de los hombres más poderosos del siglo XX

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Es posible que no supieras que el ex dictador soviético Iósif Stalin era georgiano, pero tus dudas se despejarán en cuanto visites Gori, su ciudad natal. Esta pequeña población próxima a Osetia del Sur acoge su museo y la casa donde pasó sus primeros años de vida. ¡Nunca te acostarás sin aprender algo nuevo!

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8.- En Georgia puedes montar en teleféricos de la época de Stalin, ¡que todavía funcionan!

Chiatura es una pequeña población industrial en el corazón de Georgia que podría pasar desapercibida si no fuera por los diversos funiculares que sobrevuelan los tejados. Se construyeron en la década del ‘50 para transportar a los mineros. Aunque haya pasado más de medio siglo y tengan un aspecto ruinoso, lo cierto es que continúan funcionando. ¿Se animan a subir?

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9.- Disfrutar de unos baños de azufre tradicionales en pleno centro, famosos por haberle dado origen a la ciudad capital

Abanotubani es el barrio de los baños de Tbilisi y se encuentra en pleno centro de la ciudad. Lo reconocerás por sus enormes chimeneas (muy fotogénicas) y ese olor tan característico a azufre.

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¿Te imaginas en piscinas de aguas sulfurosas bien calentitas en pleno invierno? No hay mejor remedio para el frío, sin duda. Bien lo sabían los romanos… Investigaciones arqueológicas han encontrado baños romanos que datan del siglo 1 después de Cristo. Los baños que los visitantes podemos recorrer hoy en día, sin embargo, están basados en la tradición persa.

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10.- Una de las mejores cosas que puedes hacer es perderte en la belleza inesperada de Tbilisi.

El casco antiguo de Tbilisi, la capital del país, es un entramado de callejuelas con coloridos balcones de madera e iglesias centenarias. Por su localización estratégica, además, llegó a ser uno de los puntos clave en la Ruta de la Seda.

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11.- Seas creyente o no, las iglesias de Georgia son templos espectaculares que debes visitar alguna vez en la vida.

Georgia fue uno de los primeros países en adoptar el cristianismo en el mundo y su fervor religioso se palpa en el ambiente. Está repleto de espectaculares iglesias y muchas de ellas en ubicaciones casi inaccesibles. Si hay una que suscita una enorme devoción, esa es la Catedral de la Santísima Trinidad de Tbilisi, la tercera iglesia ortodoxa más grande del mundo.

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