¿Visitaron los vikingos el México precolombino? La respuesta tal vez no sea clara, pero sin embargo existen pruebas que nos hacen creer y que puede ser una realidad.

Las pinturas murales de Chichén Itzá, en el Templo de los Guerreros, probablemente representen a vikingos: los principales navegantes europeos en la época en la que fue construido el templo. Este hecho sugiere que los “Señores Blancos” que habían visitado México antes que los españoles eran vikingos.

Las sagas nórdicas también hablan de travesías que podrían haber tocado tierra en México.

Hans Ebeling publicó el libro “Die Reise in die Vergangenheit III. Die Europäer gewinnen den Erdball. Geschichte der Neuzeit bis”, en 1789. Esta saga menciona a dos posibles vikingos que podrían haber navegado hasta alcanzar la región mexicana de Yucatán: Gudleif Gudlaugson y Björn Breiðvíkingakappi.

Guðmundsdóttir y Thorsteinsson aseguran que la Saga Eyrbyggja describe cómo Björn Breiðvíkingakappi (‘Björn el gran guerrero vikingo’) navegó rodeando Irlanda hasta desembarcar en México.

El Templo de los Guerreros de Chichén Itzá sugiere que los europeos ya habían visitado México entre los años 600 y 900. En los murales del templo aparecen individuos de piel blanca, negra y morena. En algunas de las imágenes se observan blancos combatiendo, y también cautivos de los negros.

Esta podría ser una de las razones por las cuales las naciones enemigas de los mexica se aliaron a los españoles, creyendo que se trataba del regreso de los hombres blancos.

Los murales de Chichén Itzá indican que los pueblos nativos se aliaron con los negros cuando los blancos intentaron por primera vez invadir México. Sin embargo, parece que más tarde se dieron cuenta de que los ‘gigantes negros’ eran arrogantes y fanfarrones, y decidieron rebelarse contra ellos– aunque en un principio les habían ayudado a derrotar a los vikingos.

El libro Esoterismo del Popol Vuh, obra de Raphael Girard, tiene un capítulo dedicado la ‘Danza de los Gigantes’. Esta danza maya parece representar un conflicto precolombino entre blancos y negros en México.

La Danza de los Gigantes probablemente represente la lucha por el poder entre blancos y negros. Los blancos perdieron la primera batalla (como se observa en los murales de Chichén Itzá), pero los pueblos mayas habían sido utilizados como peones por los negros para derrotar a los blancos. En uno de los murales se puede ver a un hombre de cabellos rubios a punto de ser sacrificado por dos hombres negros, lo que deja a la imaginación la idea de la posible convivencia de estas tres razas muchos años antes de la historia oficial.

Como indica Dennis Tedlock en Popol Vuh, el libro maya del nacimiento de la vida: “No sabían a dónde se dirigían. Hicieron esto durante largo tiempo, cuando estaban allá en las praderas: el pueblo negro, el pueblo blanco, gentes de muchos rostros y muchas lenguas, en la incertidumbre al límite del horizonte” (págs. 149-150). Esta mención de blancos y negros en el Popol Vuh confirma la diversidad de razas que se observa en las pinturas murales de Chichén Itzá.

Así mismo el mito maya de la creación del hombre a partir del maíz nos dice que así como hay mazorcas de varios colores el patrón se repite en las razas de la humanidad. Algo sin duda que nos da mucho en que pensar, pero que hasta ahora no cuenta con pruebas certeras que nos den un veredicto final.