Si te gusta viajar, aprender de los locales, estar en contacto con la naturaleza y vivir nuevas experiencias, acá listamos tres lugares muy especiales en los que puedes hospedarte para hacer un voluntariado y practicar el turismo alternativo por Colombia.

1.- Cacao orgánico en Mirador Piedra Blanca

A 35 minutos de la entrada principal del Parque Tayrona, el Zaino, se encuentra la Quebrada María. Aquí se inicia el ascenso de dos horas a pie (o si lo prefieres en un burro) acompañado por Aníbal, el dueño de la finca. Durante la caminata se puede disfrutar de vegetación abundante, aves, mariposas y vistas al Caribe colombiano.

La finca cuenta con dos áreas principales. La primera es el mirador, con área de camping y hamacas con vistas panorámicas de paisajes poco conocidos de la Sierra Nevada. La segunda es la casa en donde vive Aníbal, modesta y sumamente acogedora en donde podrás cocinar contemplando la majestuosidad de las montañas.

Photo: Pablo Martínez

Con él, aprenderás todo sobre el cultivo del cacao orgánico: la cosecha, el proceso de fermentación, el tostado y molido. Al final de la jornada te preparará con gran orgullo una buena taza de chocolate que podrás beber contemplando el atardecer y escuchando a lo lejos el sonido de los monos aulladores.

Photo: Pablo Martínez

El descenso se realiza por la Quebrada Valencia, en donde podrás bañarte en pozos de agua refrescante proveniente de caídas naturales de la Sierra Nevada.

Photo: Pablo Martínez

Aníbal es un gran anfitrión, pendiente de tu bienestar en todo momento. Te contagiarás de su serenidad y del amor que siente por los árboles de cacao.

2.- Café en Finca Santa Marta Sanmartín Rojas

Ubicada en el municipio La Cumbre -a dos horas de Cali- se encuentra una magnífica finca cafetera administrada por dos hermanas: Mary y Gladys.

Con el apoyo de su sobrino David y la compañía de 7 hermosos perros han hecho de este lugar el destino ideal para los amantes del café. En cuanto pongas un pie en la finca te contagiarás de la alegría y la pasión con la que viven su proyecto. Bastarán un par de palabras para hacerte sentir que eres más que bienvenido.

Aquí podrás colaborar y aprender sobre la fertilización, recolección, selección, despulpado, lavado, secado, trillado y tostado del café artesanal. Gladys y Mary te enseñan con el ejemplo y te explican con mucha paciencia cómo se realizan las tareas del día a día.

Además del café, también se cultivan 5 variedades de plátano, mandarina, naranja, limón, aguacate, guayaba, caimo, yuca, anón, guama, papaya, piña y aloe vera. La fruta fresca y el zumo recién hecho están siempre garantizados.

En la finca se está en constante conexión con la naturaleza: observarás una amplia variedad de aves…

Disfrutarás de paisajes montañosos privilegiados y atardeceres espectaculares…

Y por supuesto, saborearás la comida más vasta y deliciosa de tu viaje en Colombia.

Mary y Gladys derrochan una gran calidad humana, son generosas, amables y cariñosas. Si visitas la finca disfrutarás de cuanta tazas de café artesanal quieras. Cuidado: corres el riesgo de querer quedarte para siempre.

3.- Agroecología y permacultura en Granja VIDAR

Se encuentra ubicada en el municipio del Peñol, a hora y media de Medellín, sobre la extensión natural de la Cordillera de los Andes. La finca opera bajo los principios de agroecología y permacultura, teniendo como objetivo ser autosustentables, respetar a cada planta, animal y persona, y sobre todo, dignificar la vida campesina a través del arte, la cultura y el intercambio y difusión de conocimientos en proyectos con la comunidad.

Photo: Pablo Martínez

En la finca vive una familia alegre y amorosa conformada por Alejandra (Aleja), Cristian (Cris) 3 gatos, 5 perros, cuyos, conejos, gallinas, pollos, 3 cabras, 3 patos, 1 vaca y 1 becerrita. Todo el tiempo se percibe una gran conciencia medioambiental: reciclan, realizan su propia composta, utilizan baño ecológico, y se optimiza al máximo la generación de materiales, para reducir los deshechos. En el huerto se cultivan una gran variedad de vegetales y plantas aromáticas de forma orgánica. Se vive en un entorno rural y modesto, lleno de tranquilidad, aire puro y comunión constante con la naturaleza.

Las actividades diarias son variadas. Se puede alimentar a los animales, preparar composta, cultivar y cosechar en el huerto y realizar proyectos de bioconstrucción con material que se obtiene de su propio bosque de guadua, un espacio mágico en donde puedes contemplar una amplia variedad de aves, mariposas y otros insectos.

A 30 minutos de la granja se encuentra Guatapé, que es este pueblo hermosísimo…

Y la piedra del Peñol, donde podrás disfrutar de una vista increíble de la laguna artificial.

Aleja y Cris son grandes seres humanos: congruentes, amables y respetuosos, cuentan con una gran habilidad para compartir sus conocimientos. Ellos nos contagian con pasión el amor por su entorno. Hacen todo lo posible por hacerte sentir como en casa y sin darte cuenta, después de unos días, ya formas parte de su familia.

NOTA: todas las imágenes del artículo pertenecen al autor, Pablo Martínez, a quien puedes seguir en Instagram: @el_saca_fotos_come_mole.