Uno de los sectores que peor lo está pasando (y lo va a pasar) por la crisis sanitaria es la restauración. Es también uno de lo que más echamos de menos, porque ahí es donde quedamos con nuestros amigos, disfrutamos en pareja o quedamos para conocer a alguien especial. Por eso, una manera de apoyarlos es comprando bonos ahora para disfrutar de cenas mañana (entendiendo ese mañana como cuando puedan volver a abrir). La iniciativa #yoregalocuarencena permite hacer un regalo sorprendente o darse un gustazo en muchos restaurantes de toda España. Seleccionamos 14 de los más sabrosos.

1. Bardal · Ronda


El ascenso de Benito Gómez ha sido meteórico. En apenas tres años desde la apertura ha conseguido dos estrellas Michelín en su restaurante Bardal. El producto de la Serranía de Ronda es el protagonista de una cocina inspirada en la tradición. Sus dos menús degustación ofrecen bocados inolvidables. La visita, además, se puede completar con un paseo por Ronda, una de las ciudades más románticas del mundo.

2. Batik · Málaga


Hace cinco años que abrió, pero Batik es ya uno de los clásicos gastronómicos de Málaga. Su buena cocina tiene, además, un extra: su maravillosa ubicación. Desde su terraza casi se pueden tocar las murallas de la Alcazaba de Málaga. El espacio es también uno de los favoritos de locales y turistas para la copa de media tarde o para el cóctel con el que alargar la noche.

3. Aubergine · Ibiza


A las afueras de Sant Miquel de Balansat y en un precioso paisaje rural, se levanta una preciosa casa blanca que alberga Aubergine. El norte de Ibiza vive a una velocidad menos que el sur y ello se puede comprobar —y disfrutar— en el gran patio de este restaurante, desde el que ver también el huerto donde se cultivan algunas de las verduras que luego se sirven en los platos. Pidas lo que pidas, no lo dudes, acertarás. La experiencia es única.

4. Beso Beach · Formentera


Aguas turquesas, arena blanca y un sol radiante suelen acompañar al considerado como uno de los chiringuitos más divertidos del paraíso. El Beso Beach, en la isla de Formentera, es uno de esos lugares de los que cuesta mucho más irse que llegar. Si los sueños se hacen realidad, pronto podremos volver a rincones como este.

5. Lemon Rock · Granada


Una de las grandes referencias de Granada es Lemon Rock, un espacio incluido en la ruta Granada Ciudad del Rock que, además, ejerce de hostel. Local amplio, en pleno centro de la capital granadina y a un paso de otros grandes sitios de la zona como El Bar de Erick, Botánico o la tienda de discos Bora-Bora.

6. Cañabota · Sevilla


Basta bichear un poco entre las cristaleras de Cañabota, ver el pescado expuesto entre hielo o cómo lo trabajan los cocineros para saber que, puertas adentro, algo muy rico se cuece. Cañabota es uno de esos restaurantes que se ha convertido en líder de la gastronomía sevillana en muy poco tiempo. Y que conjuga saber hacer con precios ajustados con la calidad de su producto.

7. Frida · Madrid


Frida es un rincón de aire fresco ubicado en una de las pocas zonas verdes que quedan ya en el madrileño barrio de Chueca. Con una larga carta de cocina internacional (y muy saludable) donde también caben smoothies, cócteles y menús brunch. Hace esquina con la plazuela Memoria Trans, se merece, sin duda, visitarlo para celebrar el fin del confinamiento.

8. Paco Roncero · Madrid


El chef Paco Roncero ofrece en el restaurante que lleva su nombre la máxima expresión de su cocina. Sus dos estrellas Michelín lo demuestran. Ubicado en la parte más alta del hotel NH Casino de la capital de España, es perfecto para entender esa frase que dice que de Madrid, al cielo.

9. Aponiente · Puerto de Santa María


La cocina de Ángel León es tradición, vanguardia, innovación, raíces… y, por encima de todas las cosas, el mar. Y todo lo que hace se eleva a la enésima potencia en Aponiente, su ojito derecho en uno de los rincones más bellos de Andalucía, el Puerto de Santa María. Este restaurante se entiende mejor bocado a bocado que en la teoría: no hay palabras para describirlo.

10. La Carboná · Jerez de la Frontera


Dicen que La Carboná respira Jerez. Y es cierto, porque todo en su cocina tiene cierto aire a la ciudad gaditana y su concepto rinde homenaje al vino de Jerez, auténtico protagonista de elaboraciones y maridajes. Javier Muñoz, jerezano de pura cepa, saber conseguir que sus sabores sean únicos e inolvidables. Como su ciudad.

11. El Campero · Barbate


Encontrar sitio en El Campero no es nada fácil. Por eso, la oportunidad de reservar un sitio para asegurarte que pronto podrás disfrutar de su atún es una de las pocas alegrías que nos podemos dar estos días. Contramormo, solomillo, tarantelo, lomo, ventresca… hay mil maneras de saborear un excelente atún rojo como el que pescan las almadrabas gaditanas y sirven en este local.

12. La Coop · Barberá del Vallés


Quién dice que no a un refrescante vermú acompañado de buenas patatas fritas, mejillones en escabeche y unas aceitunas. Son sabores que representan a La Coop, como su paella marinera o sus exquisitos bocatas. Hay opciones para todos los gustos.

13. La Candela · Vigo


Croquetas de chorizo, tacos de tinga de pollo, salmorejo cordobés, mejillones picantes, banh mi de centolla, solomillo de vaca gallega o pulpo a la brasa con cachelos y ajada son parte de un restaurante marcado, sin duda, por el concepto de cocina fusión. Quién dijo que, por estar en Galicia, no se podría disfrutar de cocina internacional.

14. La Quinta Justa · Olot


Rodeado de volcanes, una naturaleza exuberante y pueblos de película, La Garrotxa es la perfecta comarca donde perderse durante mucho tiempo. Olot es una de sus ciudades más importantes y allí se esconde La Quinta Justa, con productos del mar, ricas carnes y propuestas vegetarianas. Después, nada como una buena caminata senderista para bajarlo todo.

15. O camiño do inglés · Ferrol


Una década ha cumplido el restaurante O camiño do inglés. Los fogones los maneja Daniel López, un joven chef que dice inspirarse en los productos y el mercado local para preparar sus platos, muchos de ellos con el pescado crudo como protagonista. La pizza de sardinas es única. Como Ferrol.