Imagen: Ali Brohi

1. Para el hincha argentino es un honor y un orgullo que lo más conocido de su país en el mundo sea Diego Armando Maradona.

El hincha holandés se moriría de vergüenza si Holanda fuera reconocida solo por Johan Cruyff.

 

2. Cuando el hincha argentino está en un estadio, mira el partido de pie y se cuelga del alambrado si su equipo hace un gol.

Los estadios holandeses no tienen alambrados y el hincha holandés mira el partido sentado en una cómoda butaca.

 

3. El hincha argentino está convencido de que la Reina Máxima -nacida en la Argentina-, se pone la “celeste y blanca” a escondidas durante los partidos de la selección.

Un hincha holandés está convencido de que Máxima durante los mundiales se pone la “orange”.

 

4. Un hincha argentino le pone a su hijo el nombre completo de su ídolo futbolístico.

Un hincha holandés le pone a su hijo el nombre de su abuelo.

 

5. Un hincha argentino llora inconsolablemente si su equipo perdió una final y se deprime por días si perdió un clásico. Ni hablar si su club descendió de categoría.

Un  hincha holandés, en cambio, sale del estadio después de una derrota y se va a un pub a tomar una cerveza y a divertirse con sus amigos.

 

6. Para los hinchas argentinos, un partido importante siempre es una buena excusa para juntarse con amigos, hacer un asadito y sufrir mientras lo miran por TV.

Para los hinchas holandeses, un partido importante es una buena excusa para sentarse frente a la TV, relajarse y tomarse una cerveza mientras el resto de su familia sigue ocupada en sus cosas.

 

7. Un hincha argentino está pensando siempre en qué humoradas puede hacerles a los hinchas de otros equipos.

Un hincha holandés no tiene ni idea de qué club son simpatizantes los demás.

 

8. Un hincha argentino siente tanto orgullo por su club que no duda en tatuarse el escudo en alguna parte de su cuerpo. Los menos atrevidos llevan algún pin en la camisa, un colgante o van a trabajar con la camiseta puesta.

Un hincha holandés -si es muy muy fanático- es capaz de llevar un escudito de su equipo como llavero.

 

9. Si un hincha argentino es muy fanático, sus amigos y familiares deben ser muy cuidadosos en las reuniones porque una discusión sobre fútbol puede volverse tan apasionada que puede terminar en una pelea irreconciliable.

Un hincha holandés no discute con sus familiares sobre fútbol, pues sobre fútbol no se discute, se conversa.

 

10. Un hincha argentino cuando conoce alguien que le gusta, lo primero que  le pregunta es de qué club es hincha.

Un hincha holandés, cuando conoce a alguien que le gusta, lo primero que le pregunta es el nombre.