1. Por Chespirito.

¡Que nos dio tanta pero tanta alegría! El Chavo del 8 y el Chapulín colorado fueron nuestros compañeros de la infancia y nuestros hijos siguen con la tradición, ya que Chespirito es eterno en la programación de la televisión argentina…¡Y eterno en nuestros corazones!

¡Hasta de grandulones no perdemos la esperanza de ser El Chavo del Ocho!

Crédito: Juanedc.com

 

2. Por desdramatizar la muerte.

Llenando de vida, color, flores y cantos el recuerdo de los seres queridos que ya no están.

Crédito: Glen Van Etten

 

3. Personalmente, no les agradezco por Luis Miguel ni por Thalía (¡Ni por Maná!).

Pero sí por Molotov y Julieta Venegas, por los mariachis, por Café Tacvba y por Chavela Vargas.

 

4. Por silbarnos durante el Mundial de México 86…

Y se los digo con mucho cariño: porque al herir nuestro orgullo, ¡nos hicieron más fuertes para ganarles a los ingleses y a los alemanes y salir campeones del mundo! 😉

 

5. ¡Por su comida!

Aunque siempre nos quejemos de lo picantes y fuertes que son los platos mexicanos para nuestro soso paladar argentino, amamos las quesadillas, los burritos, los nachos, las fajitas y las tortillas. ¡Todo acompañado de tequila!

Crédito: Soy Poblana

 

6. Por parir y acunar a Frida.

Adoramos su pintura pero, sobretodo, sus ideas, su fortaleza y su particular sentido del humor.

 

7. Por su legado cultural.

Los múltiples y maravillosos sitios arqueológicos nos permiten descubrir las culturas precolombinas, uniendo entre mayas, aztecas e incas, a toda América latina.

Crédito: Dennis Jarvis

 

8. Por su literatura.

Gracias por Pedro Páramo, por Como agua para chocolate, por La muerte de Artemio Cruz y por La silla del águila

 

9. Por sus frases picantes.

Nos encantan las frases mexicanas y, aunque tratemos de imitarlos, nunca logramos dar con su tonada entre inocente y pícara: a chingar a su madre cabrones…

 

10. Y finalmente…

Por recibir con los brazos abiertos a los exiliados argentinos en la década del 70, durante los años más oscuros de nuestro país, y hacerlos sentir tan “como en casa” que muchos sólo vuelven a Argentina de visita…. ¡Gracias y viva México cabrones!