Crédito: Juanedc.com

 

Todas las preguntas y afirmaciones que se presentan a continuación están basadas (afortunada o desafortunadamente) en experiencias reales.

 

1. “Nunca pensé que un mexicano pudiera hablar tan bien inglés”.

No está científicamente comprobado, pero yo creo que el 80% de los estereotipos mexicanos se le pueden atribuir a Speedy González, pero particularmente este. No sé si es la falta de “¡Ándale, ándale, arriba, arriba!” de mi vocabulario o la capacidad de suavizar las erres lo que les sorprende a los angloparlantes, pero no hay nada que años de escuelas bilingües (y todas las películas de Harry Potter sin subtitular) no puedan remediar para aprender inglés.

 

2. “¿Por qué eres tan alta?”

Ésta es clásica. Muchas veces la gente descarta a México como mi país de origen, sólo por mi metro setenta y seis. Es cierto que no es tan común, pero los mexicanos altos somos reales y la altura no nos priva de nuestra nacionalidad. Puede que esté por encima de la media mundial, pero aún así me faltan DOS centímetros para que Tyra Banks me acepte en la Top Model House.

 

3. “¿Por qué no tienes cejas mexicanas?”

¡Real! Esto me lo dijeron un invierno en San Francisco y al principio no entendí muy bien a qué se referían. No estaba consciente de que existiera tal cosa como las “cejas mexicanas”… hasta que lo googleé (háganlo sólo bajo su propio riesgo).

Puede que haya una tendencia de cejas ultra-delgadas en ciertos círculos de méxico-americanos, pero, en mi experiencia, a la mayoría de las mexicanas de este lado de la frontera nos gusta mantener nuestras cejas completas.

 

4. “If you are from México… Why are you white?”

Aunque Chicas Pesadas nos enseñó que uno no puede preguntarle a la gente por qué es blanca, es claro que hay algunos que aún no aprenden la lección. Sí, hay una gran cantidad de mexicanos morenos en el país, pero nuestra herencia cultural es europea, indígena e incluso negra, por lo que no es tan alarmante encontrar una amplia variedad de atributos físicos entre nosotros.

 

5. “¿Por qué casi nunca comes tacos?”

Aunque sea difícil de creer, hay mexicanos vegetarianos, mexicanos que prefieren el sushi o mexicanos a los que simplemente no les gustan los tacos (sí, de verdad, también existen). Los tacos son uno de los platillos más emblemáticos del país, pero por más mexicanos que seamos, también tenemos espacio en nuestros corazones (y estómagos) para la cocina internacional, especialmente cuando estamos viajando.

 

6. “Si eres mexicana… ¿Dónde está tu sombrero?”

No combinaba con mis zapatos… ¿Ven lo que les digo sobre Speedy González?

 

7. “No hay forma de que no seas una excelente bebedora de tequila, ¿cierto?”

Las memorias (o la falta de ellas) de mi último cumpleaños tienden a diferir de esta afirmación, pero cada quien puede interpretarlo como quiera.

 

8. “¿Por qué no eres católica?”

Lo siento, es que mi uniforme de la escuela de monjas no cupo en la maleta.

Sí, es cierto que México es un país mayoritariamente católico, pero existe libertad de credo, lo que significa que también habemos mexicanos agnósticos, judíos, mormones, ateos y de cientos de otras creencias. La diversidad nos caracteriza, ¡siempre!

 

9. “Eres muy inteligente… Para ser mexicana”.

Gracias, no sabía que la nacionalidad fuera un parámetro para medir la inteligencia.

 

10. “¿De verdad eres mexicana y te gusta leer?”

No hay que culpar al pobre amigo español que me hizo esta pregunta. Era 2012, época de campañas presidenciales y acababa de ocurrir el escándalo de Peña Nieto y la FIL. Es verdad que México no se caracteriza por su alto índice de lectura, pero en los últimos años, el gusto por leer se ha incrementado, especialmente en la población joven.

 

11. “Para ser mexicana no eres tan exótica”.

Disculpa si mi viernes por la noche viendo Game of Thrones en pijama no está a la altura en tu estereotipo. Deja voy por mi sarape y me pongo a bailar zapateado.