Foto: Juan J. Martínez

1. Hacer paellas

Es lo más típico, pero es cierto. Si quieres comerte una buena paella, lo mejor que puedes hacer es conseguir que te inviten a comerla a su casa unos amigos valencianos. Cada cocinero tiene sus secretos, pero te aseguro que si pruebas nuestras paellas, las auténticas y originales, ya no querrás volver al arroz con cosas. Para que te vayas familiarizando, un consejo, jamás juntes carne y pescado en una paella, es una herejía.

2. Tuitear

Puede parecer una tontería pero Twitter entró en España por Valencia. Los tuitstars valencianos son multitud, y el ingenio y gracia tan presente en nuestras fiestas más famosas, las fallas, ha encontrado en Twitter su hábitat natural.

3. Tirar petardos

Que sí, que somos muy pesados con las mascletàs y con los castillos de fuegos artificiales. Pero es parte de nuestra cultura y se nos da de maravilla, no hay ninguna celebración como boda, bautizo, comunión o divorcio que no cuente con una buena traca como banda sonora. Tenemos incluso una fiesta, llamada la cordà, que consiste en tirarse petardos dentro de una jaula. Tal vez de ahí venga nuestra fama de pirómanos.

4. Improvisar

¿Que de repente se presenta en casa tu prima con sus cuatro hijos? No hay problema, improvisas una cena de tres platos y preparas cuatro camas para que se queden a dormir. ¿Que se inunda el río? Pues improvisas un parque. ¿Que se cae la falla? Pues la quemas. Somos de «pensat i fet», lo que significa que cuando se te ocurre algo, lo haces sin darle demasiadas vueltas.

5. Tocar música de banda

Tenemos el mayor número de músicos por metro cuadrado de Europa, y más bandas musicales que cualquier otra región de España. El repertorio habitual son pasodobles y música tradicional, pero más allá del estilo musical, lo tocamos todo de maravilla. No es extraño por tanto encontrar músicos valencianos en un montón de orquestas y filarmónicas internacionales.

6. Discutir acaloradamente sobre cualquier tema

Somos «discutidores» de categoría internacional. Lanzas un tema aleatorio a la conversación, y nos pondremos a discutir entre nosotros como si nos fuera la vida en ello. Ya sea por un tema baladí como una cabalgata, por demostrar quién cocina mejor un arroz al horno, o simplemente por el hecho de pasar el rato, nos encanta demostrar que somos “expertos discutidores”.

7. Trasnochar

Considerados durante años los reyes de la fiesta nocturna con la Ruta del Bacalao, los valencianos somos los que menos dormimos del mundo, bueno de los que menos, especialmente los fines de semana. Quedar a cenar a las 11 de la noche, o directamente salir a de casa a las 2 de la mañana hacia la discoteca es de lo más común. De ahí que tengamos patentado el concepto del “resopó”, que es volver a cenar bien entrada la madrugada.

8. Levantar pesas

Se ve que nos motiva mirarnos en el espejo mientras levantamos kilos de metal. Ciertamente hay mucho cachas y mucho gimnasio, ya que en general los valencianos somos muy deportistas. Valencia está convirtiéndose en la ciudad del “running”, y en deportes de montaña o en judo, somos una potencia mundial.

9. Ser pioneros

La primera foto de la cual todavía se conserva el original se hizo en Valencia, el primer libro impreso en castellano también, tuvimos al primer cazador de vampiros de la historia, se fundó el primer manicomio del mundo, se instauraron las normas del ajedrez moderno, y se realizó en Valencia la primera llamada telefónica de España… por estos lares nos gusta ser los primeros.

10. Practicar deportes antiguos

La pilota valenciana es un deporte centenario que prácticamente ha desaparecido en Francia, su lugar de origen, y que en Valencia lo hemos convertido en nuestro deporte autóctono. La colombicultura cuenta con un montón de fieles practicantes, y en la petanca tenemos auténticas figuras mundiales. Competiciones de vela latina, de tiro y arrastre o de plantar cebollas, son de lo más habituales en la Comunitat Valenciana.

11. Almorzar

La cultura del almuerzo, entendido como comida a media mañana, es nuestra religión. La base la conforma siempre un buen bocadillo, a los cuales amamos tanto que les ponemos nombres propios como Chivito, Almussafes, Blanco y negro o Brascada. No importa que te pidas uno entero o sólo medio, siempre irá acompañado de encurtidos, cacahuetes y altramuces. Puedes acompañarlo de otra bebida que hacemos mejor que nadie como la sangría, y rematar el festival a un café único llamado cremaet, que hará las delicias de los paladares más exigentes.

12. Aportar frikis a la televisión

Desde los tronistas más conocidos como Rafa Mora, Ylenia o Labrador; pasando por frikis musicales como Chimo Bayo, Lory Money, o la autora del tema “Ponte el cinturón”. La lista es larga e incluye a cocineros como el creador del “León come gamba”, a perdonavidas como John Cobra, y a presentadores como Pablo Motos.