1. Sándwiches y torretas en el EME

A mí me llevó mi amigo Alain hace unos años. “Aquí hacen los mejores sándwiches de Bilbao, y del mundo”. Y tanto. Es un bar de esos de toda la vida, donde no se te considera un marrano si tiras las servilletas al suelo después de limpiarte los morritos.
Desde que el bisabuelo Emeterio abrió el local, en menos que canta un gallo te preparan sus famosos triángulos y torres con los ingredientes más frescos, pan artesano y su exquisita e inimitable salsa secreta, dando de comer y beber a bilbaínos y no bilbaínos. Son ya cuatro las generaciones familiares dedicadas al mismo negocio, en el mismo establecimiento y con el mismo estilo. Si prefieres, puedes llevártelo a casa.

Dirección: Concha Jeneralaren Kalea, 5

2. Piérdete por la zona noble de Bilbao hasta que encuentres de bruces con el Bar El Globo

Foto: Biheta

Aquí me trajo otro amigo vasco, el chico más guapo que he visto en mi vida. ¡Poca broma! A este local acude gente elegante, peña de alta alcurnia y de buenos modales. Sus ladrillos a la vista atraen a vascos y extranjeros que se pasean por el barrio pensando que probablemente es la tierra más bonita que jamás han visto sus ojos. Con su barrita de madera y una terraza muy concurrida, no te quedes sin hincarle el diente a dos de sus pintxos maestros. El de foie y el de txangurro gratinado. ¡Se te irá la olla!

Dirección: Diputazio Kalea, 8, 48008

De la zona noble y elegante de Bilbao al Casco Viejo, bullicioso, ruidoso y el muy bilbaíno. Os toca ahora catar lo mejorcito de sus bares. Vayamos por partes, como dijo Jack el destripador antes de la comilona.

3. Un nuevo descubrimiento que me acaba de comunicar el mismo amigo: Ramona Taska

Ramona acaba de instalarse en la ciudad, pero pelea muy de cerca con los grandes de toda la vida y ya es una imprescindible de la buena barra. Olé tú, Ramona. Al parecer, la novia de mi amigo le dice que está haciendo el doctorado en Bilbao por la muselina de puerro que está increíble de Ramona, y no precisamente por él. Yo creo que ella se está marcando un farol de los grandes, porque aunque él no es rockero, todo él es muy heavy. Por dentro y por fuera.

Dirección: C/ Colón de Larreategui, 37

4. Casa Victor Montes

Conocido por su bacalao a la vizcaína y cogote de merluza, sentirás que estás en todo el meollo. Disfruta de esa Plaza Nueva que se muestra ante ti y te sentirás afortunado de formar parte de ella. Yo de ti me saldría a la terracita y me tomaría otro pintxo de txangurro.

Dirección: Plaza Nueva, 8

5. Zuga, mundialmente conocido por su taco de bonito

De tontería nada, monada.

Dirección: Goikolau Cueva Kalea, s/n

Los que vienen son como hacer un tres en raya, por si te vas sintiendo un poco pesado y trasladar tu cuerpo al siguiente bar se está convirtiendo en toda una hazaña:

6. Gatz

Una foto publicada por Esti (@estimini) el

Es uno de los imprescindibles y dicen de sí mismos que sirven los mejores pintxos desde 1994. El 25 de mayo de 1994 se abrieron por primera vez las puertas del Gatz. En este mismo edificio, nació un siglo, dos años y dos días antes Rafael Moreno Aranzadi “PICHICHI”, convirtiéndose en un emblema siempre presente en el bar. Su espíritu está basado en dos pilares fundamentales: calidad y trabajo. Y ese esmerado empeño se nota en cada bocado, convendrás. Gracias a su pasión por el trabajo bien hecho han ganado varios premios en concursos de pintxos, los cuales forman parte de la decoración del bar.

En el Gatz la palma se la lleva el pinxto de tortilla de morcilla. Tampoco están para hacerles ascos el de berenjena asada con queso de cabra y cebolla. Ricos, ricos, ricos.

Dirección: Santa María, 10

7. Santamaría

Una foto publicada por Victor Rocha (@victor_rocha) el

Otra de esas barras de pintxos que a uno le dan ganas de comerse enterita, sin dejar ni las migajas. Como especialidad, tienen los pintxos de foie con manzana caramelizada; aunque tienen otras delicias como la penca rellena de txangurro, crêpes de corzo, anchoas rellenas de parmesano e ibérico fino fino.

Dirección: Santa María, 18

8. Irrintzi

Este bar de poteo y pintxos es mítico. Considerado uno de los mejores de Bilbao en este ámbito, tendrás que estrujarte los sesos para escoger entre tanto manjar divino. Gildas y tortillas, ancas de rana, pintxos de creación propia como los langostinos con sésamo, la lasagna de txangurro, las milhojas de pulpo o pequeños manjares como las croquetas de bacalao.

Y un secreto: en ese impasse entre la hora de comer y cenar ocurre algo maravilloso. Te regalan los (pocos) pintxos que han sobrado.

Dirección: Santa Maria Kalea, 8

9. A tan solo unos pocos metros encontrarás La Peña del Athletic

Aquí, en el bar de la Peña, atiende una camarera fantástica, pero no recuerdo su nombre. Aunque estén hasta los topes, harán lo imposible por hacerte un hueco para que te sientes a la buena mesa. Los pintxos están riquísimos, tanto que no puedo decantarme por ninguno. Hay gildas, huevos con langostinos y pintxos de tortilla que están de muerte.

Por último, si pasas un día que los pillas contentos porque el Athletic gana o está a puntito, puedes tener la suerte de que te pongan el Himno del Athletic y sentirte un auténtico león.

Dirección: Pelota Kalea, 7

Ahora toca cruzar la ría y descubrir el barrio de Bilbao La Vieja, a mi humilde pero crítico juicio, el más inquietante, inquieto e interesante de la ciudad, digan lo que digan:

10. Marzana

Una foto publicada por @laurarnedo el

Este lugar es uno de esos paraísos terrenales en medio de una urbe que, aunque sea pequeña, es muy matona. Aquí vienen las cuadrillas a sentirse orgullosas de su ría, esa que va desde Santurze a Bilbao, mientras se toman unos tragos y se llenan la panza de productos 100% euskolabel. Si te dejas caer en sus escaleras con vistas a la ría, verás a la gente más moderna de la ciudad. La terraza está llena de hipsters, indies, lumbersexuales, niñas monas y pijas, rockeros, gente con punch y flow, y la chavalería más maja. Ojo, no te vayas a enamorar.

Dirección: Martzana Kalea, 16

11. Bar Nervión

Una foto publicada por Miguel Ortega (@miguelortega80) el

En pleno barrio de Bilbi (Bilbao la Vieja), este rinconcito es muy especial para mí, y para muchos bilbaínos. Está frente a la ría y desde dentro, con las ventanas abiertas, puedes respirar ese aire que solo trae la mar salada. En ese bar tan hogareño he pasado muchos de los mejores momentos de mi vida con mi cuadrilla. Se pone a tope los primeros sábados de cada mes, día que se celebra el mercadillo del 2 de mayo. Especialmente festivalero se pone el primer sábado de mayo. Procura no perdértelo.

A mi amiga Marycharming le encanta el mini bocata de jamón y setas.
Dirección: Naxa Kalea, 7

12. El Lamiak

Una foto publicada por @imanolsa el

Como a estas alturas, salvo que seas vasco, estarás a punto de reventar, te propongo un bocado dulce, por aquello de bajar la comida. Para estos menesteres nada mejor que El Lamiak. Nació en el año 1979 como algo más que un bar. Tiene un rollo cultureta muy molón que abre desde las 15:30 hasta medianoche. Recarga pilas mientras te tomas un café o un té con un trozo de tarta de chocolate que está para chuparse los dedos. También son deliciosos los pastelitos de almendra.

Dirección: Calle de la Pelota, 8

Foto destacada: UKBERRI.net