Es bien sabido que las guías de viaje suelen enfocarse en las atracciones más turísticas de cada país dejando fuera verdaderas joyas naturales, gastronómicas o arquitectónicas que solo los locales conocemos. Aquí les dejo un recopilatorio de 12 rincones ocultos que tiene la ciudad de Panamá y que los turistas no suelen visitar.

1. El faro bajo el Puente de las Américas

Bajo el Puente de las Américas, en el extremo que da hacia el puerto de Balboa, hay un camino que lleva a una playa que recibe barcas de pescadores y pequeñas lanchas y donde un solitario faro vetusto disfruta de unas vistas privilegiadas del puente de las Américas y de los barcos que atraviesan el canal de Panamá.

Este sitio es muy popular para hacer sesiones fotos y tomas del atardecer, hay quienes lo aprovechan para darse un baño de mar (yo no lo recomendaría) e incluso tomar lanchas para ir, por ejemplo, a isla Taboga.

2. El camino del oleoducto

El Pipeline Road o camino del oleoducto es un sendero construido por los estadounidenses durante la II Guerra Mundial que atraviesa el Parque Nacional Soberanía. Su mayor atractivo es la observación de aves, pero los amantes del senderismo encontrarán aquí un paraíso sinuoso, lodoso, húmedo y muy verde para explorar, con ríos para cruzar y con la posibilidad de toparse con alguna de las 105 especies de mamíferos, 79 especies de reptiles, 55 especies de anfibios y 31 especies de peces de agua dulce que habitan el parque.

3. El recinto del águila harpía

El parque municipal Summit, ubicado en la carretera Gaillard, en el camino hacia Gamboa, es el hogar de Panamá, un hermoso ejemplar de águila harpía, el ave nacional de este istmo tropical.

Ver a pocos metros de distancia o incluso en pleno vuelo a esta poderosa rapaz le eriza los vellos a cualquiera y es una experiencia que en la naturaleza sería prácticamente imposible disfrutar.
Nacida y criada en cautiverio, Panamá es una gran emisaria en la educación y promoción de la conservación de esta imponente ave del bosque lluvioso.

4. Full Lucky

Panamá es un país donde históricamente han convergido diferentes nacionalidades que lo han enriquecido con su diversidad cultural y por supuesto con su variedad gastronómica. Una de las más relevantes es la china, cuya gastronomía ya es parte del repertorio culinario del panameño. Uno de los restaurantes donde se puede disfrutar de buena comida cantonesa, con porciones generosas y a precios razonables, es Full Lucky.

5. El templo Yan Wo en el barrio chino

Y si hablamos de la comida china, también debo dedicarle unas palabras a su cultura. En el corazón del barrio chino, sobre la rosticería Mey Mey, está el templo Yan Wo, dedicado a Kuan Kung. La tradición china dice que es el protector de los inmigrantes, el dios de los medicamentos y el que resuelve las dificultades. No es difícil comprender por qué los primeros pobladores del barrio, inmigrantes que llegaron a construir el ferrocarril, pero que pronto se dieron cuenta de que sembrar hortalizas y venderlas en el mercado era un mejor negocio, le dedicaron este templo. El barrio chino es un lugar pintoresco, con historia y mucho sabor, definitivamente un lugar para visitar.

6. La subida al cerro Ancón

El punto más alto de la ciudad de Panamá, presume de tener unas vistas espectaculares del Casco Antiguo y de la ciudad nueva. La subida de vehículos está prohibida por lo que el que quiera aventurarse a subir a pie los cerca de 200 metros de altura recibirá no solo la recompensa de disfrutar de sus vistas y de ver de cerca la bandera gigantesca que custodia a la ciudad, sino también de entrar en contacto con la flora típica de la región y ver a pocos metros uno de los accesos al búnker que atraviesa todo el cerro y que durante la Segunda Guerra Mundial construyeron los estadounidenses como refugio y protección para su personal de alta jerarquía. Un paseo que tiene de todo: historia, contacto con la naturaleza y hermosas vistas.

7. El parque mirador de El Dorado

Otro sitio para deleitarse con las vistas de los rascacielos de la ciudad de Panamá es el parque mirador de El Dorado. Este parque, ubicado en lo alto del barrio residencial del mismo nombre, es un lugar ideal para un picnic o simplemente descansar sobre la grama y por sus cualidades es muy buscado para practicar la meditación y la relajación.

8. Cevichería Musuco Jr.

Un sitio excelente para refrescar el calor mientras se disfruta de los frutos del mar convertidos en ceviche es Musuco Jr. Ubicada en la Vía Porras, esta cevichería, originalmente llamada Bodega Musuco, lleva más de 35 años deleitando a su público. Sus ceviches y cócteles tienen los nombres más curiosos: sombrerito (ceviche de pescado con salsa de cóctel de camarón encima), 5C (corvina, camarones, calamares, concha negra y cóctel) o romance (calamar en el fondo, cóctel del amor en el centro y pulpo arriba).

9. La Logia de los masones

Un edificio que es un misterio para todos los vecinos de la calle 13 en el barrio de Santa Ana, es la Logia de los Masones. Allí puertas y ventanas están siempre cerradas y nadie ve a nadie entrar ni salir, o al menos eso cuentan. Lo cierto es que nadie que no sea masón puede atravesar sus puertas, lo que lo reviste de un halo de misterio haciendo que un fugaz vistazo a este edificio merezca la pena.

10. El Parque Marino Ignacio de Jesús “Nacho” Valdés

Junto al Club Unión en Punta Paitilla, con vistas al mar y escondido bajo la sombra de inmensos y frondosos árboles se encuentra un parque con veredas ondulantes salpicadas con bancas, un cercado con juegos para niños y gimnasio para mayores. En otra época contaba con un atracadero para barcas y una playa donde los lugareños refrescaban el calor. Hoy en día, el baño allí no se recomienda, pero sigue siendo un pequeño oasis verde en medio de todo el hormigón que lo rodea.

11. La vereda afroantillana

Otra de las culturas cuya influencia ha calado y se ha mezclado y transformado en Panamá es la afroantillana, por lo que no es de extrañarse que aquí se pueda saborear la sazón antillana de la buena. En el Parque Sidney Young de Río Abajo se concentran seis kioscos donde ingredientes como el jengibre, el coco, el curry o el ají chombo se mezclan con pescados y mariscos para generar los sabores más increíbles.

12. El Camino Real de Bethania cuando los guayacanes están en flor

Durante la mayor parte del año el Camino Real de Bethania es una calle concurrida, con un desfile de hermosos guayacanes en una de sus laderas y muchos negocios en la otra. Sin embargo, cuando la naturaleza les manda la señal y todos esos guayacanes deciden vestirse de amarillo para engalanarse, el espectáculo es impresionante. Esta visión dorada solo dura un par de días, ocurre una vez al año y es un verdadero regalo de la madre naturaleza.