Foto: Mario Bollini

Que a las 10 de la noche estén cerrando los restaurantes y a las 12 los bares de copas

Tu estómago está habituado a una rutina muy concreta, las 10 es hora de cenar y las 12 es hora de salir, nada de irse a la cama pronto.

Que te insistan en que cocines una paella

Encuéntrame una paella, garrofó, bajoqueta, arroz valenciano, romero, conejo y azafrán, y entonces pídeme lo que quieras.

Que te pregunten: «¿Valencia dónde está?, ¿cerca de Madrid?, ¿es parte de Cataluña?»

Valencia es la tercera ciudad más grande de España y Alicante la décima ¡Aprende geografía!

Que los zumos de naranja sean de bote y sepan a medicina para la tos

Todo lo que no sean naranjas valencianas nos va a saber a poco.

Que te pongan música flamenca porque por supuesto tú debes de ser un gran bailaor

Y que no se expliquen que no sepas bailar sevillanas ni tocar la guitarra.

Que no haya hornos a los que acudir en busca de una empanadilla, una napolitana o algo para matar el hambre

Para desayunar, almorzar, merendar, o al volver a casa de madrugada, pocas cosas salvan más vidas que los hornos. Algo que el resto del mundo aún no ha asimilado.

Que sean incapaces de pronunciar bien tu nombre

Si te llamas Carme, Josep, Sergi o Vicent, escucharás eso de Karma, Joseph, Sergei o Vincent y otras muchas maneras de pronunciar nombres aparentemente sencillos. Y si te apellidas Roig, March, Puig o Magraner, prepárate para deletrear siempre tu apellido.

Que se ponga a llover, nevar o se llene la ciudad de niebla

En general la lluvia, la nieve o la niebla son fenómenos ajenos a nosotros, así que no sabemos lidiar con ellos.

Que tengan una colección de vinos, cavas y licores de toda España, y no haya rastro de ninguno valenciano

Resulta francamente imposible encontrar mistela, cazalla, cava de Utiel-Requena o vinos valencianos incluso en tiendas llenas de productos españoles.

Que los restaurantes ofrezcan paella de plato del día y esté llena de chorizo, guisantes y cebolla

Los paellicidios internacionales no están pensados para saciar el hambre, estoy seguro de que existe un complot mundial consistente en inventar paellas bizarras para sacar de quicio a los turistas valencianos.

Que no haya manera de encontrar una heladería cuando hace calor

Porque lo de encontrar una horchatería ni nos lo planteamos.

Que nos pregunten si somos del Barça o del Madrid

¿Acaso no hay más equipos en España?, ¿la gente no puede ser del Elche, el Valencia, el Villarreal, el Hércules, el Levante o incluso los que tienen más moral del Alcoyano?