Foto: Quim Massana

1.

La boda suele empezar el día de antes, con la “preboda” o el clásico “enseñar el vestido”. Los amigos van a casa del novio a tomarse una cerveza con él, y las amigas van a casa de la novia a ver el vestido, que lo muestra en su casa para todo el barrio. Ni que decir tiene que en casa de la novia habrá “picaeta” suficiente como para alimentar a un batallón.

2.

El día de la boda las amigas irán de nuevo a casa de la novia, y los amigos a casa del novio. Allí se harán alguna foto con la familia y empezarán ya a comer y a beber, otra “picaeta”, antes de acudir a la ceremonia.

3.

La novia tiene que llegar la última a la ceremonia y el novio tiene que estar esperándola. Eso es ley.

4.

Se les lanzará kilos de arroz a recién casados hasta ducharlos completamente en arroz. También puede que pétalos de rosa o confeti, que está muy de moda últimamente. Pero hay una máxima: a más arroz, más rural es la boda.

5.

Tanto si la boda es civil como si es religiosa, al acabar la ceremonia se lanzará una traca, un castillo de fuegos artificiales, o una mascletà. La cuestión es que si no hay pólvora no es una boda valenciana.

6.

Es imprescindible cantar “que se besen, que se besen…” y “viva los novios” tantas veces como a los amigos del novio les parezca suficiente. Y los novios se han de besar incluso “dalt de la cadira” si lo requiere el personal.

7.

La entrada al salón se hará siempre con música cuidadosamente elegida por los novios. Los comensales han de recibir su entrada de pie, con aplausos, y haciendo volar la servilleta como si fueran las hélices de un helicóptero.

8.

En las bodas habrá una buena “picaeta” antes de pasar a los platos principales. Si no quieres que los amigos del pueblo queden descontentos, es importante que se sirva jamón y gambas durante el convite.

9.

En toda boda hay una mesa más ruidosa que suele coincidir con los amigos de la infancia del novio. Es menester que se les rellene convenientemente la copa e incluso se les provea de casalla para mantenerlos sentados en la mesa.

10.

La novia suele repartir ramos entre amigos que están a punto de casarse y sus familiares más queridos. El novio va detrás de la novia, sujetándole los ramos en lo que supone una buena metáfora de lo que será su vida conyugal.

11.

Tras la tarta llega el momento friki de toda boda: la broma. Aquí tanto la novia como el novio sufrirán alguna tropelía perpetrada para ridiculizarlos delante de todos los invitados. Acciones tales como: disfrazarlos de manera cómica (Teletubbie, Abeja Maya o Son Goku) o hacerles pasar por alguna prueba para conseguir “la estrena” (buscar el dinero en cubos llenos de sustancias extrañas, darles sacos llenos de céntimos, esconder el dinero en una piscina de bolas…).

12.

El momento del baile siempre incluye barra libre y algún Dj que empieza la noche con pasodobles, y música para los “mayores”. El Dj suele además tener especial predilección por la música electrónica, el reggaetón y los clásicos de verbena fallera tales como “El venao”, “El tiburón”, “Mayonesa” o “El tractor amarillo”.

13.

En toda boda llega un punto en el que hay que volver a comer, se conoce como “ressopó” y consiste en ofrecer a los invitados bandejas de aperitivos para contrarrestar los efectos de la barra libre. En definitiva “otra picaeta”.