1. Son directos

¿Qué onda, tú qué haces? ¿Y dónde vives? ¿Y qué rollo con estos vatos, la arman o están de chorizos? En Tijuana se es directo para preguntar, para opinar, para dar carrilla, para saber si quieres algo serio o nada más estás haciéndole al magarre. Y no, no están enojados, nomás es el exceso de enjundia en el acento de algunos norteños tijuanenses. Y ya que estamos con los gritos…

 

2. El volumen de voz de los tijuanenses es alto, muy alto

Como en el norte las distancias son más largas, hay que hablar gritando. ¡Es broma! El volumen elevado es una de las características distintivas de su encantadora personalidad. ¡Y no se dan cuenta! Si les dices, güey, estás gritando, se sacan de onda y te contestan con un, ¿GRITANDO? ¿Y qué lease?

 

3. ¡Muchas groserías!

La enjundia también se contagia al vocabulario. Para muchos tijuanenses las groserías son parte de su forma de hablar y más todavía si detrás hay una familia sinaloense. Tanto las morras como los vatos son malhablados y no nada más en español. ¡Fuck!

 

4. Son bien gringos

Para ellos no hay mejor lugar del mundo que Disney. Y es que a ellos no los llevaban a las pirámides de Teotihuacán cuando salían de excursión en la primaria. Los tijuanenses se conocen de todo a todo el Zoo de San Diego y el Sea World, y más de la mitad tuvo su Grad Nite en Disney al finalizar la preparatoria.

 

5. No son fresas, son los outlets

Cruzando por Tijuana a Estados Unidos lo primero que tienes del otro lado es un centro comercial lleno de outlets. ¡No hay otro lugar en California con ropa de marca tan barata como aquí! Los tijuanenses se asustan cuando ven los precios de la ropa en otros lados de México. ¿Qué onda con la GAP en Ciudad de México? Ni que fuera la Armani. ¡Con lo que cuestan unos pantalones Levis me compro tres en la Marshall!

 

6. Les encanta el béisbol

Todos tienen su gorra de los Padres o de los Dodgers, y muchos saben más de béisbol que de fútbol. Si tienes un amigo tijuanenses, que no te sorprenda que te invite a ver un juego de beis y se arme la carnita asada. Obvio, eso implica que te llenen el refrigerador de cheves. Porque eso sí, le entran con ganas a la cheve.

 

7. El inglés es su segunda lengua

No te sorprendas si te suelta expresiones, frases o jerga en inglés. It is what it is! Tijuana y San Diego son un área metropolitana y hay una fuerte relación entre las dos ciudades que genera un lenguaje entrelazado. ¡Y eso está cool! Los tijuanenses pronuncian el inglés como pocos otros lo hacen en México, con acento californiano y todo.  

 

8. Son foodies

En Tijuana tienen de todo y la banda es de buen diente. Tu amigo no te va dejar abajo al recomendarte donde desayunar, comer o cenar. Y eso aplica también para el vino y la cerveza artesanal. Cada vez son mejores catadores, con eso de que tienen el Valle de Guadalupe y la mejor cerveza artesanal de México. Pero eso sí, hay algo que nunca va a cambiar…

 

9. La carne asada

Ese bello olor a carbón llegará a las fibras de tu ropa en algún momento si tienes un amigo de Tijuana. Un cumpleaños, un bautizo, un domingo, el Super Bowl… te lo propondrá para todo. Y si tienes patio o un pedacito de balcón, en lo único que pensará tu amigo tijuanense es en si hay espacio para el asador. ¡No se te ocurra proponer hacer la carne en la estufa!

 

10. Aguacateros

Olvídate de todas las versiones de guacamole que hayas probado, ¡deja que tome el control porque te vas a chupar los dedos, compa! Son muy aguacateros y se pueden comer un aguacate en una sentada, así, con una cuchara. Y claro, aguacate para todo.  

 

11. Nueva música

Borra de tu mente todo eso que crees que es la música del norte y enfócate en las recomendaciones de tu compa tijuanense. No preguntes, súbele y ¡usté déjese llevar! El inconfundible sonido del acordeón norteño, las trompetas de la banda y la tambora. No se trata de que te guste o no, en cuanto pones a Tijuana en tu vida, ya no hay vuelta atrás. Llegará ese día en que te sorprendas a ti mismo cantando Bonita finca de adobe.

 

12. Todos los carros que no sean camionetas son una mirruña

Están acostumbrados a coches grandes, pickups y carros todo terreno. Cuando se suban a tu coche de dos puertas no te aguites si exclaman algo como ¡Apenas quepo en esta madre!   

 

13. Mariscos y birria para la cruda

No le harán el feo a las tortas de chilaquil, pero si tienes un amigo tijuanense y te lo quieres ganar, invítale unos mariscos o unos tacos de birria. ¡Afianzarás los lazos de amistad para siempre! Y si el que está crudo eres tú, ya sabes que esperar. Ah, y el Clamato va más que incluído.  

 

14. Siempre tienen amigos en común

¿De qué prepa eres?¿Y la secu? Nel, no soy de la UABC, comunicación pero en el CUT.  Vivo detrás del toreo que ya no existe, por las tortas del Tío Pepe. ¿No eres hermana de la Mariana? La morra que tiene dos golden y que su mamá es psicóloga. Es que le da clases a mi prima y una de mis amigas estudió con la hermana en el Cetys…Y cuando sale algún conocido del conocido, ¡prepárate para la cura tijuanense!