De pequeño me encantaba quedarme despierto observando el cielo con un telescopio de juguete. Esa misma pasión aún está viva, influyendo en mis fotografías y mis viajes. Tiendo a visitar lugares remotos, lo cual me ha llevado a más de una desventura.

Explorar en la oscuridad suele ponernos un poco incómodos. Objetos mundanos como un árbol o una colina toman vida durante la noche. Cuando se pone el Sol, los paisajes se convierten en algo mágico.

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Después de mudarme a Williston, en Dakota del Norte, pasé cuatro meses enteros revisando religiosamente el pronóstico para las auroras boreales. Cuando la aurora realizó una aparición sin anunciar, corrí a las afueras del pueblo junto con mi cámara. La euforia me hizo olvidar un pequeño detalle: mis guantes de invierno. Con temperaturas de números negativos, no pasó mucho tiempo para que dejara de sentir mis dedos. Tuve que esperar casi 45 minutos para que la tormenta llegara a su pico y pudiera tomar esta foto. Cuando terminé, no estaba seguro si todavía tenia dedos: ¡ni siquiera era capaz de quitar la cámara del trípode!

2

El Parque Nacional Tortugas Secas tiene los cielos más oscuros de todo el sur de la Florida. La contaminación lumínica es inexistente. A pesar de tener una carpa gigante, decidí pasar cinco noches durmiendo a la intemperie, cubierto solamente por un manto de estrellas.

3

A 70 millas de la costa de Cayo Hueso, el Parque Nacional Tortugas Secas es el hogar del Fuerte Jefferson, la estructura de ladrillos más grande en todo el Hemisferio Occidental - con más de 15 millones de ladrillos-. Fue construido originalmente como un fuerte militar y luego fue convertido en una prisión durante la guerra civil.

4

Durante un viaje a Lost Creek Wilderness en Colorado (Estados Unidos) logré convencer a mis amigos de que instalaran sus carpas allí para que yo pudiera tomar esta foto. Como dormimos en una cuesta, nuestras bolsas de dormir se deslizaban en las colchonetas, y fuimos sorprendidos por viento fuerte, lluvia y nieve a la mañana siguiente. Para colmo, yo había dejado mi chaqueta impermeable en casa para poder traer en cambio unas lentes extra. Cuando finalmente regresé del campamento, estaba empapado y padecía de todos los síntomas de hipotermia.

5

Eran casi las 10 de la noche cuando vi algo grande moviéndose a la distancia. Lo primero que pasó por mi mente fue ¡un oso!. Me encontraba en el Monte Royal, en las afueras de Frisco, Colorado. Comencé a gritar como loco “¡Señor osooooo!”, hasta que finalmente el oso desapareció. Tomé mi cámara y empecé a descender de la montaña. Después de un par de horas me encontré a un grupo de locales disfrutando del cielo estrellado junto a una hoguera. Uno de ellos me miró como que si yo estuviera loco y me dijo “Sabes que no hay osos por aquí, ¿verdad?”.

6

Después de montar campamento en el Parque Nacional Theodore Roosevelt, Dakota del Norte, exploré un sendero que me permitiera la composición ideal para tomar esta foto. Cuando regresé, ya sin la luz del día, el mismo sendero se había convertido en algo tenebroso. Dejé mi cámara tomando la foto por una hora. Cuando volví a buscarla, me topé con un par de ojos observándome desde las sombras. Probablemente un coyote curioso o un venado amigable. Lo cierto es que caminar solo por un bosque de noche da algo de miedo… uno nunca sabe cuando podría aparecer The Blair Witch.

7

Después de cuatro viajes a Markham Park en Weston, Florida, mi persistencia dio sus frutos. Al momento de soltar el obturador sabía que lo había capturado. La posición y el tiempo del rayo habían sido perfectos. El problema fue que, en cuestión de segundos, lo que había sido una tímida briza se convirtió en un gran vendaval. No había asegurado mi trípode y cuando me di vuelta para verlo, se mecía violentamente. Corrí, pero no llegué a tiempo: mi cámara terminó en el suelo. La lente y la cámara terminaron destruidas, pero esta foto se convirtió en uno de mis autorretratos preferidos.

8

Una noche, también en el Parque Nacional Theodore Roosevelt, noté algo que nunca antes había visto: las plataformas petroleras adyacentes al parque. El gas natural producido durante la extracción del petróleo es quemado ahí mismo. Este proceso produce una llama gigante, la cual contamina el cielo con luz no deseada. Me sentí asqueado y decidí tomar esta foto. Temo que pronto los cielos oscuros llenos de estrellas cesarán de existir.

9

Empezar una caminata en el Bosque Nacional Pike (Colorado) a las 6 de la tarde no fue una idea muy buena. Por suerte esa noche había luna llena, la cual iluminó el sendero y nuestras tiendas una vez que decidimos acampar.

10

Salí a cazar tormentas en el sur de la Florida. Mi primera parada fue el muelle de Dania Beach. Había planeado hacer una foto que incluyera el muelle con relámpagos en el fondo. Lamentablemente, cuando llegué la tormenta ya había pasado, pero igual pude hacer esta foto.

11

Durante un viaje a la Reserva Nacional Big Cypress en el Sur de la Florida, un amigo y yo decidimos que no era buena idea que ambos intentáramos dormir en una carpa diseñada solo para una persona. Busqué la mesa de picnic más cercana. Desde allí, vi al árbol… solitario y perfecto para captar el trazo de las estrellas. Preparé todo para la foto y me dormí en mi cama de madera.

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Esta toma es de la misma noche que “vi al oso”. Más allá de que estaba un poco avergonzado, que quedé y pude captar esta foto, con parte de la montaña iluminada por la fogata de los lugareños.

13

Había acordado con mis amigos que pasaran a buscarme en cuatro noches. Sin señal en el celular, me era imposible saber si vendrían por mi. Lo único que podía hacer era esperar. Esa espera de varias horas se convirtió en esta foto.

14

La noche después de haber festejado el 4 de Julio, un grupo de amigos me despertó abruptamente. “Vamos a ir al lugar secreto” susurraron. Resultó ser un punto panorámico desde el cual se podía apreciar el lago más grande de Dakota del Norte: Sakakawea. Las risas y conversaciones cesaron… simplemente queríamos apreciar la vista. Aproveché el momento y me alejé silenciosamente para hacer esta foto. Aún puedo recordar la manera en la cual el obturador rompió el silencio.


 

Este artículo fue publicado originalmente en inglés el 25 de septiembre de 2014. Todas las fotos pertenecen al autor del mismo.