Crédito: Daniel Iván

1. A ver, háblame en lunfardo…

La respuesta más común es un sincero ¿Eeeeeh?

 

2. ¿Conoces a alguien que baile tango?

Mmm… dejame pensar. Creo que una vez vi a una pareja en una plaza desde el colectivo… ¿O podría haber sido en una postal? Ya no me acuerdo…

 

3. ¿De verdad Argentina es mágica como en los libros?

Respuesta cuando llevás poco tiempo fuera de Argentina: una carcajada burlona.
Respuesta cuando llevás mucho tiempo fuera de Argentina: ¡Sí, Dios mío, muchísimo, es re mágica!

 

4. ¿O es como en las telenovelas?

Las respuestas acá pueden variar mucho. Desde ¡¿Qué?!, pasando por Depende de cuál, supongo… y hasta ¡Dios, no!

 

5. (Cantando) ¡No llores por mí, Argentina!

Todo bien, pero ¿sabías que Evita es un musical inglés, no?

 

6. ¿Y Argentina queda en…?

La diversión que esta pregunta puede traerte no tiene precio.

 

7. ¿Qué libro de Borges o Cortázar me recomiendas?

Am… todos son buenos, la verdad: no sabría por dónde empezar.

 

8. ¿Y en Argentina los niños miran mucho Violeta, cierto?

Acá no respondés más que agarrándote la cabeza agónicamente.

 

9. ¿Admiras a Maradona?

Acá te agarrás la cabeza todavía más agónicamente…

 

10. ¿Qué significa exactamente el “che”?

Con esta pregunta sos capaz de embrollarte mucho hasta que aprendas a decir directamente que “es como un “hey” que puede ponerse también al final de una frase.

 

11. ¿Qué monumento conocido hay en Argentina? No me suena ninguno…

En esta situación es mucho más fácil decir ¡Qué sé yo! que tratar de explicar lo inexplicable: el Obelisco.

 

12. ¿Sabes cocinar dulce de leche?

En realidad, no… pero podría llamar a mi abuela y preguntarle.

 

13. ¿Navidad en verano? ¡Eso no tiene sentido!

Pobre de vos que, obviamente, nunca lo viviste. Pasar las fiestas en la pileta y comiendo helados bajo las estrellas es lo mejor del mundo.

 

14. Constantes preguntas acerca de los países limítrofes –o hasta otros países de Latinoamérica que quedan tan lejos como si estuvieran en otro continente –.

Sobre los que la mayoría de las veces no tenés idea.

 

15. ¿Y no extrañas tu país?

Hay que tener en cuenta que no te lo preguntan para que les des un nostálgico discurso de veinte minutos sobre los alfajores o Papá Noel en shorts, sino para que simplemente contestes «sí» o «no».