Crédito: Loren Javier

 

1. ¿Soy demasiado vieja para ponerme unas orejas gigantes de Mickey Mouse?

Es retórica, nunca se es demasiado viejo… ¡Que te quede muy claro!

 

2. ¿Siempre ha sido todo tan pequeño?

Juro que el castillo de Cenicienta se veía infinitamente más grande en las fotos de mi cumpleaños número cinco…

 

3. ¿Tengo más posibilidades de morir de un paro cardiaco en un juego mecánico?

Si el castillo de Cenicienta luce más chico… ¿Por qué la Torre del Terror luce más grande? Mis arterias de más de un cuarto de siglo podrían no soportar la tensión tan bien como antes.

 

4. ¿Por qué tengo este estúpido impulso infantil de tomarme una foto con Winnie the Pooh?

Qué me importa que dentro quizás esté un hombre desconocido, sudoroso y de filias cuestionables. ¡Debo-abrazar-a-ese-oso!

 

5. ¿Por qué tengo este estúpido impulso nada infantil de tomarme una foto con el príncipe Eric?

Estoy bromeando, sé perfectamente por qué…

 

6. ¿De verdad mis padres solían pagar esta cantidad ridícula de dinero por un churro?

Puede que yo sea adulta, pero mi salario aún no lo es. Le resta unos cuantos puntos al lugar más feliz de la tierra…

 

7. ¿Por qué no venden disfraces de los personajes para adultos?

De verdad… Se volverían (más) ricos.

 

8. ¿Me habré equivocado de carrera?

¿Qué pasa si mi verdadera vocación era ser princesa de Disney?

 

9. ¿De verdad quiero tener hijos?

Es inevitable, el estar rodeada de críos con un rush de azúcar te hará replantearte la gran pregunta. ¿Todos los niños son así de ruidosos?, ¿Disney tiene garantía en caso de que pierda alguno?, ¿mi salario poco adulto alcanzaría para comprar otra entrada, otras orejas de Mickey y otro churro?

 

10. ¿Está bien beber alcohol aquí?

Sé que hasta tienen un festival del vino en Epcot, pero de alguna forma siento que estoy traicionando a mi niña interna.

 

11. ¿Quién demonios es ese personaje?

¿Cuándo fue la última vez que vi una nueva película de Disney? Dios, ahora entiendo a Peter Pan y su afán por no crecer.

 

12. ¿De verdad son las diez de la noche y ya tengo sueño?

Bueno al menos eso no ha cambiado.

 

13. ¿Qué tan políticamente incorrecto sería celebrar mi cumpleaños aquí?

Supongo que si ya es muy tarde para eso, siempre queda la posibilidad de la boda, ¿no?

 

14. ¿De verdad vale la pena esperar dos horas en la fila para subir a las tazas giratorias en lugar de beber a la sombra de algún bistró en el Festival del Vino?

Al menos me tranquiliza que la respuesta sigue siendo sí, siempre será sí.

 

15. ¿Mi metabolismo de veinteañera procesará igual de rápido este pretzel relleno en forma de Minnie Mouse?

Por desgracia aquí la respuesta es un rotundo ¡No!

 

16. ¿Será posible que aún le tenga miedo al juego mecánico de Blanca Nieves?

Sigue siendo la atracción más terrorífica de ese parque de diversiones y debería estar prohibida. Gracias por las pesadillas, Walt.

 

17. ¿Debería ir mañana a Universal Studios?

No puedo estar tan vieja si aún sigo respondiendo que sí a esta pregunta, ¿cierto?