Foto: Santi

1. Has oído las leyendas del Canal.

Desde pequeño te han contado cosas como “en el fondo del Canal, entre el barro y las “arenas movedizas” hay enterrados tesoros”. Alguna vez te has metido con amigos a intentar sacar algo y, como mucho, has encontrado una bicicleta hundida. Pero nunca te has caído dentro, porque de hacerlo los espíritus que habitan en el canal te hubieran llevado con ellos. Y lo sabes.

2. El equilibrio es uno de tus súper-poderes.

Después de usar día tras día el servicio de autobuses de la ciudad, tu equilibrio es increíble. Eres capaz de ir de pie en cualquier autobús y ni siquiera tambalearte en las peores curvas. Pero no fue fácil llegar a este punto: de niño te caíste más veces viajando en la línea del 40 que en clase de gimnasia.

3. Has dado de comer a las palomas del Pilar.

Antes de que las palomas de la Plaza del Pilar se convirtieran en enemigas número uno de la sociedad, tú las alimentabas con el pan duro que traías de casa. Tu abuela o abuelo te introdujo en la tradición y ahora, alguna vez, te escabulles para buscar palomas a las que alimentar. ¡Libertad para las palomas!

4. Necesitas 30 caramelos para quedar satisfecho.

Para un maño un caramelo tipo Solano es insignificante y necesitas al menos 30 para quedar medianamente satisfecho. Lo tuyo es el adoquín, el caramelo que te regalaban por Papá Noel y que te duraba hasta que venían los Reyes Magos. Si te daban el sabor que no te gustaba, era una condena, porque no había quien se lo comiera.

5. Has comido Lacasitos para toda una vida.

Si has estudiado en un colegio de Zaragoza, has hecho una excursión a la fábrica que Lacasa tiene en Utebo. Cuando lo hiciste, te pusiste hasta arriba de Lacasitos, claro. O quizá eres uno de los pobres a los que la profesora les quitó todos los Lacasitos al volver a clase. ¡Ahora puedes recuperar el tiempo perdido!

6. Echas de menos quedar en el McDonald’s.

Durante buena parte de tu vida quedabas con tus amigos en “la puerta del McDonald’s”, el mejor sitio en la historia de la Zaragoza moderna para encontrarte con la gente. No decías “quedamos en la Plaza de España”, no, decías que quedabas en el McDonald’s. ¿No te extraña que cerrase si solo usabas el local para quedar con la gente?

7. Te perdiste en “El Caracol”.

Respira hondo y recuerda el momento con tranquilidad, pero seguro que cuando eras pequeño te perdiste, al menos una vez, en “el Caracol”. Alejarte de tus padres cuando estaban en una tienda o restaurante de este centro comercial para bajar las rampas mientras seguías el curso del agua… te perdías seguro. ¡Pero nada de qué preocuparse, abajo estaba el recreativo! (uno de tantos).

8. Bocata de calamares, la merienda del siglo.

En televisión siempre veías eso de “ten, niño, un bocata de Nocilla, bueníisimo”, pero tú siempre has sabido que la mejor merienda era el bocata de calamares. ¡El Calamar Bravo se ha ocupado de proporcionarte este manjar durante años y años!

9. El control del viento es otro de tus súper-poderes.

Tienes claro que serías una gran incorporación para un grupo de superhéroes como Los Vengadores, porque además del equilibrio tienes la habilidad de controlar el viento. La has dominado después de años y años soportando los golpes del cierzo. A la gente no se lo quieres decir, pero crees con certeza que puedes lograr controlarlo de forma que te eleve por los cielos. ¡El poder del cierzo!

10. Nunca lo confesarás, pero Los Berzas son tu grupo favorito.

Cuando alguien de fuera de Zaragoza te habla de música te menciona a Bunbury y los Héroes del Silencio, pero tú sabes que la música maña de verdad es la que hacen los Berzas. “Delinquiendo”, “Menea el bazo”, “Hala pué” o “Choteo Man” son algunas de tus canciones de referencia. Y las tienes en MP3 aunque se las escondas a tus amigos.

11. Dices “eso está ahí al lado”.

Los conceptos del tiempo y el espacio no son los mismos para ti que para el resto del mundo. “Ahí al lado” pueden ser 20 minutos andando y “a dos pasos” una media hora de caminata, como poco. Desesperas a todos los que te rodean por tu forma de calcular las distancias.

12. Tienes problemas con el azúcar.

Tus niveles de azúcar han ido creciendo con los años por todos los dulces que comes en las celebraciones. Como buen maño celebras los días especiales con algún pastel. ¿San Valero? Con un roscón. ¿Santa Águeda? Con unas tetillas de trufa con nata. ¿El Pilar? Con un delicioso manto de hojaldre. ¿San Jorge? El lanzón, que está de requetechupete. ¿San Valentín? Un corazón riquísimo con hojaldre. ¿San Blas? Otro roscón. ¿San José? La corbata. Y no sigas pensando en otros ejemplos, porque te entrará hambre.

13. En las Fiestas del Pilar sales de la ciudad.

Un maño de pura cepa sabe que cuando llegan las Fiestas del Pilar hay que salir huyendo por todos los medios posibles. Hay una época para pasar las fiestas en Zaragoza y esa es la adolescencia. A partir de ahí, carretera y manta. Madrid está muy bonito en esa época del año.

14. El acento no se te va ni a tiros.

Has crecido en Zaragoza, te vas de la ciudad, vuelves, y a los dos minutos ya pareces que lleves toda la vida en la capital maña. Dominas el tono mañico a un nivel de profesional que luego no se te va con facilidad, lo que lleva a que se te cachondeen de forma constante.

15. En tu casa hay pañuelos de baturro por todas partes.

Cuando haces limpieza en casa empiezan a salir pañuelos de baturro por todas partes. ¡Qué pesadilla! Cada año compras uno nuevo porque no encuentras el del año pasado. Hasta que un día te encuentras con 20 en las manos.

16. Has insultado al Real Zaragoza.

Es el equipo de tus amores (y desamores) pero con el roce nace el cariño. Y más de una vez has insultado al Real Zaragoza. También has insultado a los que, sin tener ni idea, te han preguntado: “¿Y qué tal va el Zaragoza esta temporada?”

17. El Parque Grande es el Parque Grande.

Nunca aceptaste que el “Parque Grande” se llamara Parque de Primo de Rivera (en serio, ¡se llamaba así!) hasta 2010 y luego no has aceptado que se llame Parque Grande José Antonio Labordeta. Vamos, que “Parque Grande” para los amigos y todos contentos.

18. Sabes que la mejor hamburguesa des la del Rubio’s.

Ni McDonald’s ni Burger King, las hamburguesas que te has comido a pares son las del Burger Rubio’s. “Vamos al Rubio’s” era algo que decías todos los fines de semana y ahora cuando oyes el nombre de cierto YouTuber se te cae la lagrimita. ¡Hasta repartían a domicilio!