1. Cajeta.

Esta palabrita es un verdadero dolor de cabeza para nosotros los mexicanos, que estamos acostumbrados a llamarle así al dulce elaborado con leche de cabra. Sin embargo, en argentina lo usan vulgarmente para referirse al órgano sexual femenino. Así que si van a un restaurante, ¡no se les ocurra pedir cajeta de postre!

2. ¡Las pelotas!

Es un no muy enojado y elevado a la décima potencia. ¡Mis huevos!

3. ¡Que culo que tenés!

Mientras en México esta expresión sería tomada como una propuesta muy indecorosa, en Argentina se refiere a una persona que es muy, pero muy afortunada.

4. ¡Sos un capo!

Un capo argentino es el mejor de todos, un chingón, alguien bien fregón o una riata, ¡la mera entomatada!

5. Andá, chamuyero…

Mira, le echas mucha crema a tus tacos.

6. Hacerse los ratones.

Esta expresión se refiere a tener fantasías sexuales con alguien. En México le decimos chaqueta mental y no faltará quien te diga que te está sabroseando.

7. Petardo.

Es la forma más vulgar de mencionar al sexo oral propinado por una mujer a un hombre. O de bajarse por los chescos.

8. ¡Se pudre todo!

No, no se trata de la fecha de vencimiento de los alimentos, sino de que una situación está a punto de explotar de la peor manera: ¡Ya valió madre!

9. Y acá estoy… remándola.

Cuando alguien dice eso es que ahí la lleva de a poquito con varias cosas de su vida. En México, pues ahí la llevamos…O uno está pues acá, chupando tranquilo.

10. Bombacha.

Esta palabra no es nada de lo que la gente se imagina al escucharla por primera vez…Es simplemente la ropa interior femenina, los calzones, los canelos. Aunque cuidado, que también los pantalones de los gauchos se llaman bombachas… de gaucho.

11. Del año del jopo.

De hace mucho tiempo, del año de la cachetada o del año de la chingada.

12. ¡Guarda!

Es lo que se le dice a alguien cuando está por pisar una baldosa floja en el medio de la tormenta… ¡Aguaaaaaaas!

13. Pará un poquito…

En México, cuando queremos que alguien se calme rápido, le decimos bájale a tu pedo, aguantanamera y aguanchilopostli.

14. Ir a las chapas.

Es cuando vas demasiado rápido, casi volando, en chinga.

15. Concha.

Mientras en México se trata de un pan dulce, en Argentina es una muy mala palabra que se usa vulgarmente para referirse al órgano sexual femenino. ¡Nunca pidas una en una panadería!

16. Me la re banco.

Me aguanto como los machos o aguanto callao.

17. Sos re ortiva.

Es nada, más y nada menos, que ser bien gacho.

18. Telo.

Es «hotel» al vesre, es decir, al revés. Y significa, nada más y nada menos, que un hotel de paso. Los hay de todos los tipos y precios y son algo realmente digno de ver.

19. Garpar.

¿A ver si adivinan de qué palabra se trata si la decimos al vesre?

20. ¡La c*nch* de tu madre!

¡Cuidado! Esta es la grosería más fuerte que le puedes decir a un argentino. Es como si, en México, alguien te gritara: ¡Chinga tu p*ta madre! Ay, me da miedo y vergüenza de sólo escribirlo…

 

Crédito de la portada: Nicolas Alejandro Street Photography