1. Champotón, Campeche

 

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Foto: @brandao_levir
 

Champotón es un pueblito de pescadores a orillas del Golfo de México. Se sitúa sobre la carretera costera que une a Ciudad del Carmen con la ciudad de Campeche. Aunque para muchos pasa desapercibido por ser un punto de tránsito obligado en ruta a la capital campechana, Champotón es una joya histórica y arquitectónica que vale la pena visitar.

La villa fue fundada por los mayas itzaes después de que abandonaron Chichén Itzá y cayó en manos de los españoles en 1518. Cabe mencionar que un año antes, los conquistadores fueron derrotados por un ejército maya dirigido por el cacique Moch, considerado el primer héroe indígena capaz de derrotar a un ejército invasor en América.

 

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Foto: @artbypujol
 

La colonización trajo consigo el levantamiento de templos franciscanos y fortificaciones navales que aún siguen en pie como recuerdo de los ataques de piratas que sufrió Champotón. Se dice que el corsario James Jackson recaló en Champotón con más de mil quinientos hombres después de fallar en la captura de Campeche. También se tiene registro del asalto a Champotón por parte del famoso Laurent Graff en 1672.

El centro histórico de Champotón es un museo vivo con baluartes e iglesias que van del siglo XVII al XIX. Las playas del lugar también ofrecen aguas cálidas y de baja profundidad donde se puede nadar, hacer paseos en lancha, practicar pesca deportiva y darse un buen atracón de pescados y mariscos frescos preparados con las recetas regionales.

 

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Foto: @jpgarza10
 

En los alrededores tampoco puedes perderte las ex haciendas Paraíso y San José Carpizo, así como la fantástica zona arqueológica de Edzná.

 

2. San José del Pacífico, Oaxaca

 

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Foto: @marianoglz
 

San José del Pacífico es un pueblito enclavado en la sierra sur de Oaxaca al que se llega tomando la carretera en dirección a Huatulco desde la capital del estado. La sorpresa es mayúscula al llegar a este pueblo serrano que parece flotar sobre las nubes, pues se encuentra a una altura de 2500 msnm.

 

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Foto: @feligutierres
 

Es muy común que los viajeros paren en San José del Pacífico en su camino hacia las bahías de Huatulco, sobre todo para probar el delicioso café orgánico que ahí se cultiva. Pero el atractivo de san José del Pacífico está en gran parte en los bosques que rodean la población, en donde se suele practicar senderismo a pie o en bicicleta, observación de aves y hasta recolección de hongos mágicos, sólo para no dejar lugar a duda de que San José del Pacífico es un lugar verdaderamente alucinante. De hecho, muchos de los habitantes de San José del Pacífico ofrecen estas setas para hacer viajecitos asistidos con efectos de hasta cuatro horas.

 

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Foto: @roccocolon
 

Aunque el pueblito no es demasiado grande ya cuenta con hospedaje en cabañas y servicios de guías locales. Cabe mencionar que además de producir un excelente café, los habitantes de San José son expertos en la elaboración de conservas de frutas, infusiones medicinales, miel y frutas deshidratadas. Tú decides. ¿Te animas a hacer un viajecito a San José del Pacífico?

 

3. San Felipe, Yucatán

 

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Foto: @gustavomoguel
 

Los viajeros que visitan Ría Lagartos atraídos por Las Coloradas, las famosas lagunas rosadas que se han hecho famosas no sólo en Yucatán sino en todo el mundo, pierden de vista que a pocos kilómetros de ahí se encuentra el pintoresco pueblito de San Felipe.

San Felipe parece un pueblo antillano alojado en la costa Yucateca. La mayoría de sus casas son de madera con techo de dos aguas y fachadas multicolores. Los pobladores de San Felipe todavía saben a qué sabe la tranquilidad y disfrutan de las bondades del mar. La mayoría se dedican a la pesca y algunos otros al turismo.

 

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Foto: @estebandupinet
 

Caminar por las calles y el malecón de San Felipe es un deleite para cualquiera, en especial para los aficionados a la fotografía. Y si hablamos de comida, San Felipe no te defraudará, porque aquí puedes comerte desde una langosta —a precios más que accesibles— hasta un buen filete de pescado al ajillo. Para chuparse los dedos.

 

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Foto: @apolionar_basora_photography
 

Desde San Felipe también hay paseos hacia Ría Lagartos y el pueblo tiene la ventaja de no ser tan turístico, una característica que agradecemos quienes preferimos escapar de las multitudes. ¡Ya tienes un nuevo lugar por conocer en tu próximo viaje por Yucatán!

 

4. Mahahual

 

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Photo: @bluekay.mahahual
 

A una hora del Pueblo Mágico de Bacalar se encuentra Mahahual, en pleno corazón de la Costa Maya. Aunque Mahahual ya forma parte de la ruta de los cruceros del Caribe, aún conserva su esencia como villa pesquera.

La belleza marina de Mahahual está acentuada por un cinturón coralino que rodea su bahía actuando como rompeolas natural. Esto crea una especie de laguna marina de muy baja profundidad y corrientes mínimas que prácticamente acarician las playas de Mahahual.

 

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Photo: @huicho26
 

La comunidad de Mahahual es multicultural, pues se conforma por familias de pescadores y extranjeros que llegaron como turistas y después decidieron mudarse aquí. Aunque la infraestructura hotelera se ha desarrollado bastante, no te encontrarás con resorts mastodónticos ni hordas de turistas por todos lados. Aquí la onda es más bien relajada y enfocada en el turismo alternativo.

 

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Photo: @tulumscubadiving
 

Cabe mencionar que Mahahual es un gran sitio para bucear pero aún mucho mejor lo es Xcalak, una villa pesquera vecina de Mahahual que atesora ni más ni menos que a Banco Chinchorro, un falso atolón que muchos consideran el mejor lugar del mundo para sumergirse. Y por cierto, no dejes de probar los ceviches de caracol en Mahahual, dicen que son afrodisiacos y también sabrosos.