Antes

1) Cada noche pon las llaves, la laptop, el teléfono, tu osito de peluche y todo lo que ames en la vida, en una mochila cerca de la puerta, por si las flais.

2) Cómprate un garrafón de agua de 20 litros y tenlo cerca de tu cama. Aunque te estorbe, dicen que te va a ser útil si, llegado el caso, no puedes salir de tu casa. No te preocupes, después de 5 años, ya ni cuenta te darás de su presencia.

3) Nunca te duermas desnudo. Si de plano te aprietan mucho los chones, déjalos -o deja tu pijama-, cerca de la cama para que tus vecinos no te tengan que ver desnudo al salir corriendo. Ya me pasó una vez y fue bastante vergonzoso. Vi a Doña Carmen, mi vecina de 89 años, desnuda en el estacionamiento del edificio. Después del temblor, ella siguió su vida normal. Yo no.

Durante

4) Agarra tu esmarfón y ponte a tuitear lo que está pasando. No olvides incluir tu selfi. Ya afuera, que no se te olvide grabar el edificio de enfrente zangoloteándose. Con suerte, quizá tu video del evento dé la vuelta al mundo.

5) Si estas vestida, bien, si no, ¿pues ya qué? Con o sin maquillaje, aquí lo importante es salir corriendo mientras repites (lo más rápido que puedes), “No corro, no grito, no empujo”. En mi caso, no corro porque ¡vuelo! No grito porque con trabajo tengo aliento para salir en chinga. Y no empujo ¡porque siempre soy el primero!

6) ¡Mantén la calma!…¡Qué mantengas la calma, te dije!

Después

7) Aunque nunca haya creído los cuentos de mi abuelita, por las dudas no comas nada dulce…(¿de dónde vendrá esta leyenda urbana incomprensible?)

  • .1 … Cómete un bolillo para el susto y ¡a descansar hasta el próximo temblor!