1. Aguas con las lluvias

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Para muchos el verano es sinónimo de sol y playa, pero para los tapatíos, esta época del año no estaría completa sin uno de nuestros elementos más representativos: las lluvias. Si bien nos encanta el olor a tierra mojada, la época de precipitaciones nos trae otras sorpresas no tan agradables. Las coladeras botadas, los árboles caídos, los semáforos descompuestos y las calles inundadas no pueden faltar año con año durante los meses de junio, julio y agosto. Así que, ¡aguas! Si te agarra uno de nuestros clásicos tormentones, asegúrate de refugiarte en un sitio seguro. Evita manejar o, al menos, aléjate de las avenidas o calles que tienden a inundarse (te estoy hablando a ti, López Mateos).

 

2. Tómate un tejuino con nieve

Si bien nuestros veranos son lluviosos, también vienen acompañados de una buena dosis de calor. Y no hay mejor remedio tapatío para mantenerse fresco que con un clásico tejuino con nieve. Sólo añade un poco de limón y sal y disfrútalo durante una de nuestras calurosas tardes. Y no te preocupes por las calorías. ¡En verano no se cuentan!

 

3. No te olvides de los museos

Los museos en Guadalajara no reciben la atención que se merecen. El MUSA, el MAZ, el ex Convento del Carmen… Todos ellos tienen una programación envidiable durante la mayor parte del año, pero particularmente en las épocas de verano. En estos meses, podrás encontrar desde video mapping hasta exhibiciones con los grabados menos conocidos de Goya. Y tu cartera te lo va a agradecer, pues los precios de entrada son muy accesibles y, en algunos casos, incluso son gratuitos.

 

4. Si no quieres ir hasta la playa, date una vuelta por el Río de Agua Caliente

Aunque una escapada a Vallarta siempre cae bien, puedes evitarte el viaje y a los turistas con una visita al Bosque de la Primavera. Aquí tendrás la oportunidad de adentrarte en la naturaleza e incluso darte un chapuzón en las aguas termales.

Puedes llegar hasta el río a pie o a caballo y hasta hacer un picnic (siempre y cuando te lleves toda tu basura). El Río de Agua Caliente no es sólo una gran opción para escapar de la rutina de la ciudad, también hay quienes dicen que nadar en su corriente tiene beneficios terapéuticos.

 

5. Ten cuidado con las plazas los fines de semana

Por alguna razón, a los tapatíos nos encantan los centros comerciales. Sin importar la época del año, los pasillos de La Gran Plaza o de Galerías suelen atiborrarse los sábados y domingos, pero nada se compara con las multitudes que te encuentras durante el verano. Tan sólo encontrar estacionamiento puede ser una tarea titánica y ya ni les cuento de cómo están las colas del cine o el área de comidas (particularmente en el Qin). Aunque a todos nos gusta pasear por las plazas de vez en cuando, lo más recomendable es reservar esta actividad para la mitad de la semana… a menos que quieras olvidarte de tu espacio personal por un rato.

 

6. Ve por una nieve de garrafa a Chapala

Chapala siempre es una buena opción cuando se quiere salir de la ciudad por un día. Sin embargo, aunque la laguna y los mariscos son increíbles, todos sabemos que uno de los mayores atractivos de la zona son sus famosísimas nieves de garrafa. Pregunta a los locales cuál es la mejor nevería y luego disfruta de un cono mientras paseas por el malecón. Si ya rompiste la dieta, también puedes añadir unos dulces típicos a la mezcla y convertir tu día en una experiencia verdaderamente memorable.

 

7. Inscríbete a algún curso de verano en el Hospicio Cabañas

Salir de vacaciones es maravilloso, pero el verano también es una buena oportunidad para aprender nuevas habilidades. El Hospicio Cabañas ofrece muchos cursos y talleres durante los meses de julio y agosto a un precio muy accesible. Desde clases de Photoshop para principiantes hasta lecciones de doblaje. La oferta es amplia y los horarios son variados. Sólo tienes que ingresar a la página de la Secretaría de Cultura y revisar el catálogo.

 

8. Ve alguna obra en el Teatro Degollado

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La oferta cultural de Guadalajara es bastante nutrida durante el verano y asistir a un espectáculo en el Teatro Degollado debe estar en tu lista. No importa si vas a ver a la orquesta filarmónica, a algún ballet o a las galas de mariachi, el ponerte guapa(o) y prepararte para una noche en uno de los edificios más bonitos de la ciudad te hará sentir que tomaste unas vacaciones sin salir de casa.