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8 actos misóginos que siguen siendo comunes alrededor del mundo

by Dann Castillo 22 Sep 2017

1. El tabú de la menstruación en India

En algunas partes de India la menstruación sigue viéndose como un proceso impuro. A muchas mujeres se les prohíbe participar en reuniones familiares, cocinar, tocar una jarra de agua o incluso dormir en la misma habitación que sus pareja o familiares durante la regla, pues se considera que las jóvenes están sucias o incluso enfermas. Sólo el 30% de la población femenina en India tiene conocimiento de la menstruación antes de experimentarla por primera vez y cerca del 70% no tiene medios para comprar productos de higiene personal.

 

2. Las mujeres no pueden conducir en Arabia Saudita

De acuerdo al edicto religioso de 1990, a las mujeres saudíes no se les permite conducir un carro o adquirir una licencia de manejo. Según los mandatarios de ese país, manejar es una fuente interminable de vicios. También consideran que conducir alienta a las féminas a interactuar con otros hombres y caer en la tentación. En las últimas décadas ha habido unas cuantas campañas para adquirir este derecho; sin embargo, aún no hay ningún progreso.

 

3. La defensa de los derechos del violador en Estados Unidos

Aunque pareciera que la mayoría de los casos de misoginia ocurren en países orientales o en vías de desarrollo, lo cierto es que el primer mundo occidental no se salva del machismo. Hoy en día, aún existen más de treinta estados en los Estados Unidos de América donde un violador tiene derecho a exigir la custodia de los hijos que hayan sido producto de la violación. Parece un mal chiste, pero lo cierto es que esto sigue ocurriendo en la tierra de la libertad.

 

4. La reconstrucción del himen

En varios países musulmanes la virginidad aún es indispensable para que una mujer sea digna de contraer matrimonio. Mientras que a los hombres no se les exige la misma abstinencia sexual, las mujeres que mantienen relaciones antes de estar legalmente casadas son consideradas como impuras. Por ello, aquellas féminas que exploran su vida sexual antes de tiempo, pero poseen cierta estabilidad económica, han comenzado a recurrir a la himenoplastia. Este procedimiento reconstruye el himen para recrear una falsa virginidad y engañar al novio en cuestión durante la noche de bodas. Gracias a la gran popularidad de esta cirugía, algunos islamistas han comenzado a condenar esta práctica y a pedir que se castigue a quienes realizan la operación.

 

5. El secuestro “legal” en Malta

Puede que el secuestro sí sea penalizado en Malta. No obstante, una cláusula establece que si el criminal en cuestión decide contraer matrimonio con la víctima, los cargos podrán ser levantados y éste ya no podrá ser perseguido por la justicia.

 

6. La ley de primogenitura del Reino Unido

Cuando comencé a ver Downton Abbey recuerdo que me causó mucha gracia que Lady Mary no hubiera podido heredar la propiedad de su padre porque era mujer. Sin embargo, asumí que el show era ficción después de todo y que, además, estaba ambientado en los años veinte, así que me aventé todas las temporadas y seguí con mi vida. Cuál fue mi sorpresa al descubrir tan sólo un par de días atrás que esta ley sigue vigente y aún hoy, en pleno siglo XXI, las mujeres no pueden heredar las propiedades familiares, sin importar que sean las hijas mayores. De acuerdo a esta ley, el patrimonio debe pasar al hijo varón mayor, a pesar de que éste tenga hermanas de mayor edad que él. Si somos justos, la aristocracia británica está actualmente luchando para erradicar esta práctica, así que esperemos que esta ley se vuelva verdaderamente ficticia en un futuro no tan lejano.

 

7. La prueba gitana del pañuelo

Volviendo al tema de la virginidad, resulta que los musulmanes no son los únicos obsesionados con la “pureza” femenina. En algunos grupos gitanos (tales como el pueblo calé), la virginidad debe ser comprobada antes de la noche de bodas. Sin embargo, el novio no es el encargado de realizar esta prueba, sino una matrona considerada como experta en el tema. El proceso consiste en introducir un pañuelo blanco para romper el himen de la futura novia. Si después de la prueba se hacen visibles unas manchas de sangre sobre la tela (popularmente conocidas como “las tres rosas”), significa que la prometida es (o era, hasta antes de la llegada de la matrona) pura y está lista para el matrimonio.

 

8. La ablación

Considerada como uno de los crímenes más atroces en contra de la mujer, la ablación consiste en mutilar los órganos genitales femeninos para impedir el placer sexual. Aunque la práctica ha disminuido en los últimos años e incluso ha sido declarada ilegal en sitios como Egipto, la verdad es que aún se practica en diversos países de África, Medio Oriente y Asia. La ONU calcula que actualmente hay cerca de 200 millones de mujeres que padecen de esta condición, que no sólo impide una vida sexual plena sino que implica severos riesgos a la salud.