Crédito: César Rincón

Todos tenemos algún amigo vegetariano que nos ha contado sobre los innumerables inconvenientes de comer carne animal. Pero a pesar de que el número de vegetarianos y las razones para hacerse vegetariano son innumerables, se especula que globalmente la demanda de carne incrementara drásticamente, principalmente, desde los países en vías de desarrollo. Piénsalo bien, si ya resulta difícil convencer a tus amigos más cercanos de los beneficios de reducir su consumo de carne, imagínate convencer a la nueva clase media china de que deben dejar de comer tanto pato a la naranja.

No obstante, dadas las predicciones de crecimiento poblacional, el cambio climático y la escasez de recursos renovables, los carnívoros tenemos los días contados. La solución que se analiza es comer insectos. Aquí resumimos por qué debes empezar a imaginarte un futuro en el que tus hijos se alimenten a base de insectos.

 

1. Son una fuente de alimentos segura y más usada de lo que creemos…

El mundo es un lugar enorme. Algunos alimentos que son tabú en un país son totalmente normales en otros. En el mundo actual, si no comes incestos formas parte de la minoría. Alrededor del 60% de la población mundial consume insectos, principalmente en Asia, África y Latinoamérica. Si no me crees, mira las cosas aparentemente asquerosas que comen en México.

 

2. La humanidad tiene una tradición milenaria en su consumo.

Los insectos han formado parte de nuestra dieta desde hace milenios. La aversión al consumo de insectos, sobretodo en el mundo occidental, responde a conflictos socioculturales e históricos como el desarrollo de la agricultura y su asociación con pestes y plagas. Los insectos son animales con gran variedad biológica que desarrollan papeles importantísimos en los ecosistemas sin los cuales la vida sería imposible. Yo ya los he probado, y con un poco de sal y pimienta están muy ricos.

 

3. Insectos como los saltamontes contienen más proteína por kilogramo que la carne convencional.

Cuando uno considera la salud a partir de la dieta, lo crucial de la carne no es su sabor sino su aporte a una nutrición balanceada. Hay insectos que pueden contener más de un 80% de proteínas y son bajos en grasas.

 

4. También son mejores que los cerdos y los pollos.

Cuando los insectos se alimentan, son más eficientes en convertir ese alimento en proteínas que los cerdos, las vacas y los pollos. Y además, crecen más rápido. En otras palabras, los insectos no defecan tanto como las vacas, pueden poner 5000 huevos más que las gallinas y llegan antes a la madurez sexual. Este punto está íntimamente relacionado con el siguiente.

 

5. La producción comercial de insectos es menos contaminante que la de carnes rojas y blancas.

Los insectos no producen gas metano y otros gases de infecto invernadero, reduciendo el impacto medioambiental. Cuando se los procesa y se los transporta, se cortan muchas etapas, disminuyendo la cantidad de emisiones de dióxido de carbono debido al uso de maquinaria, contenedores de refrigeración, mano de obra, transporte y procesamiento de la carne.

 

6. Además, la producción de insectos requiere menos recursos que la producción de carne convencional.

La producción de insectos responde a economías de escala, cuanto más se produce, menor es su costo. Requiere menos agua, menos superficie de terreno, menos recursos humanos y menos energía debido a que su procesamiento es más sencillo y menos costoso.

  

7. Organismos internacionales están desarrollando planes estratégicos para fomentar que los consumamos.

Organizaciones como la FAO (Food and Agriculture Organization, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), y organismos de la Unión Europea están elaborado proyectos estratégicos para fomentar la producción y consumo de insectos en el futuro (ver “Edible insects Future prospects for food and feed security”). La seguridad alimentaria se está tornando clave para muchos países. Dadas las predicciones de inestabilidad climática, los insectos son una alternativa muy atractiva para asegurar el suministro de proteína.

 

8. ¡Hasta la fundación Bill Clinton está invirtiendo en el tema!

Grandes fundaciones, corporaciones y emprendedores están invirtiendo en el desarrollo de tecnologías para su producción en masa. Es el caso de la fundación Bill Clinton, o de empresas como Exoprotein o Chapul, que están haciendo mucho ruido en mercados nicho. Cuando hay dinero, las empresas y fundaciones privadas son las primeras en la fila. Pero la industria esta aun en su infancia, hacen falta innovadoras campañas de marketing y nuevos productos que puedan atraer la atención de diversos segmentos de consumidores.