A pesar de ser parte de Indonesia, Bali —la isla de los dioses— cuenta con sus propias tradiciones y costumbres que la distinguen de otras regiones del archipiélago. Tomando en cuenta que este paraíso está del otro lado del mundo, jamás imaginé encontrar tantas similitudes entre los locales y la gente de mi país. Debo admitir que me sentí más en casa en esta islita del sureste asiático de lo que me he sentido en muchos otros países del mundo. Estas son 8 similitudes entre balineses y mexicanos que observé mientras visitaba este paraíso tropical.

 

1. El honor a los muertos

El Día de Muertos es una tradición mexicana reconocida a nivel internacional y una de las expresiones culturales que más nos llenan de orgullo. Durante mi estancia en Bali tuve la oportunidad de experimentar una festividad conocida como Galungan. En esta ceremonia los balineses celebran el triunfo de la luz sobre la oscuridad y se cree que los espíritus de los fallecidos regresan a la tierra para visitar a sus familias. Las festividades duran alrededor de diez días, durante los cuales las calles se llenan de gente vestida con trajes tradicionales y ofrendas repletas de comida, flores e incienso.

A pesar de las claras diferencias entre los símbolos y los elementos representativos de cada una de estas tradiciones, no cabe duda que el Galungan y el Día de Muertos son celebraciones enraizadas en conceptos muy similares. ¿Se les ocurre un mejor ejemplo de convergencia cultural?

 

2. El elote de carrito

¿Quién se imaginaría que un lugar como Bali podría terminar con tu nostalgia por la comida mexicana del otro lado del mundo? Las similitudes son muchas. En primer lugar, tanto la cocina asiática como la mexicana tienen una tendencia a lo picante y la comida de Bali no es la excepción. ¡Incluso es común recibir un contenedor con salsa extra con tu comida! Por si esto fuera poco, aquí existe un equivalente de nuestras famosas fondas. Los warungs son pequeños locales a los que los balinese acuden cuando andan en busca de comida casera; tienen un menú que cambia día a día y son negocios totalmente familiares.

Con tantas cosas en común, no te sorprenderá saber que la comida callejera también abunda por estos lares. Como en México, es súper normal encontrar en la calle carritos con paletas de hielo, elotes asados y hasta mangos… ¡Si tan sólo conocieran el Tajín!

 

3. Se necesitan de cuatro ojos para manejar

Cualquiera que haya conducido en las calles de la Ciudad de México sabe que se necesita de un talento inigualable para evitar baches, adivinar si alguien viene en sentido contrario y medir si pasas entre dos coches cuando hay muchísimo tráfico. Exactamente lo mismo pasa en Bali. Los balineses dicen que para manejar en la isla —ya sea en coche o en las abundantes motonetas— se necesitan de cuatro ojos. Nunca sabes de donde saldrá otra moto, el sentido de los caminos simplemente no está especificado y el límite de velocidad es ambiguo, por decirle de algún modo. Así como en México conducir es un talento adquirido con la práctica y para el cual no se requiere de un examen.

 

4. Pásele güerito

Mientras que en México es común escuchar el término güerito o güerita donde quiera que se venda algo, los balineses utilizan bule para referirse a cualquier persona de tez clara, comúnmente extranjeros. Es imposible pasear por los mercados o comprar algo en los carritos de la calle, sin ser llamado bule.

Los mercados en Bali son parecidos a los mexicanos: repletos de artesanías, joyería de plata y millones de colores en su variedad de frutas y verduras. Cualquiera pensaría que se trata de México si no fuera por el peculiar olor del durian o alguna otra fruta desconocida. Además el regatear es un arte que tanto los balineses como los mexicanos hemos amaestrado y sabemos que el precio que se ofrece rara vez es el que se paga.

 

5. Tu paquete de chicharrones pal tráfico

Los mexicanos sabemos que es indispensable estar preparados con una dotación de comida, cigarros y agua para soportar el tráfico de la ciudad. En cualquier semáforo podemos encontrar a un vendedor ofreciéndonos un desayuno completo con tamal, café y jugo. Al parecer los balineses tuvieron la misma idea y mientras estás atorado en un tráfico de motos a cuarenta grados, vendedores ambulantes pasarán a ofrecerte cacahuates, chicharrones, cocos, cigarros e incluso ventiladores eléctricos para el calor.

 

6. Las peleas de gallos

Las peleas de gallos en México son una tradición que se ha conservado a pesar de la controversia. Mientras que estos espectáculos son ilegales en algunos lugares de México, ciudades como Aguascalientes tienen ferias anuales que giran en a ellos. En Bali, esta tradición también está muy arraigada, pero a diferencia de México, las peleas de gallos son realizadas como un acto ceremonial. Los balineses creen que es necesario ofrecer sangre para alimentar a los demonios y así mantenerlos alejados. Algo similar a lo que practicaban muchos pueblos originarios de Mesoamérica.

 

7. Los campos de cempasúchil

Muchos consideramos el cempasúchil una flor orgullosamente mexicana. Su color naranja adorna las calles de México durante los meses de octubre y noviembre y la consideramos un símbolo que representa la unión entre la vida y la muerte. Para los balineses, el cempasúchil también es una flor sagrada. En las bodas, adornan las cabezas de las mujeres, representando la unión de dos almas, y también es común encontrarlas en las ofrendas. Es una flor que representa el sol y se le considera una guía hacia el camino de la luz.

 

8. Awas

La primera vez que casi fue atropellada por una moto al tratar de cruzar una calle de Bali, alguien me gritó aguas. Inmediatamente pensé que había encontrado a otro paisano; sin embargo, pronto aprendí que en Indonesia esta palabra también significa cuidado. ¡Así o más parecidos!