Ya te hemos hablado en otro artículo sobre los escamoles, el caviar mexicano por excelencia. Hoy quiero presentarte al ahuautle, otro de los deliciosos caviares mexicanos que tiene su historia en los lagos de la antigua ciudad de Tenochtitlan, capital del imperio mexica.


Se trata nada más y nada menos que de la hueva de un mosquito acuático llamada axayácatl, tal como el tlatoani mexica que ordenó la construcción de la piedra del sol.
Algunas crónicas de los españoles nos cuentan que el ahuautle era una ofrenda constante al dios Xiuhtecuhtli y también uno de los platillos preferidos de Moctezuma, quien lo recibía diariamente durante su desayuno, durante la temporada de cultivo. Los españoles aprendieron a consumirlo como una opción durante Semana Santa, cuando los católicos no se permiten consumir carnes rojas.

Este mosquito prolifera la zona lacustre del Valle de México, pero con la constante desecación del lago se ha visto reducido de manera alarmante. Sin embargo, en Chimalhuacan (Estado de México) se ha sabido conservar, aunque sin aumento en su producción. Por lo tanto, este es un manjar solo para ocasiones muy importantes.
El ahuautle es uno de los más grandes orgullos del barrio de San Pedro (Chimalhuacan). Allí, algunos aseguran que este platillo es una herencia directa de sus antepasados toltecas, quienes en su riqueza culinaria contaban con platillos a base de pescados, anfibios, insectos y aves.

Para obtener el ahuautle se colocan algunas ramas secas a las orillas del lago, atadas a una pequeña estaca para que no se alejen. Una vez hecho esto se mantienen ahí por un aproximado de 15 a 20 días, periodo en el que los mosquitos llegan a depositar miles de huevecillos no mayores en tamaño a 1 milímetro de diámetro. Posteriormente se retira el enramado para extraer el manjar.
Una vez lavados, se tuestan un poco, se muelen en el metate hasta lograr una harina muy fina que se mezcla con clara de huevo, trozos pequeños de nopal, queso y sal. Una vez listo, se preparan pequeñas tortas que se fríen con aceite o manteca. Se pueden acompañar con la salsa de su preferencia.

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Por su escasez, el ahuautle cuesta 400 pesos mexicanos por kilo y se tiene que anticipar el pedido por algunas semanas. La temporada para poder comerlo es a partir del mes de julio y concluye alrededor de octubre.

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