Al escuchar el nombre Anayansi, mi memoria viaja inmediatamente a la época de la conquista y a la llegada de Vasco Núñez de Balboa, de quien era pareja, al mar del Sur, pero ¿es eso lo único que la historia ha rescatado sobre ella? He aquí algunos datos que probablemente no conocías sobre Anayansi.

1.

Anayansi, originalmente llamada Luaía, era hija del cacique Careta, perteneciente a la etnia Cueva. Núñez de Balboa derrotó al cacique y lo llevó junto a su familia al poblado de Santa María La Antigua del Darién, donde era gobernador.

A cambio de su libertad, Careta pactó una alianza con Balboa y los españoles gracias a la cual garantizaba la subsistencia de la colonia a través del suministro de agua, alimentos e información. Careta selló su sociedad con Balboa entregándole en calidad de acompañante y esposa a su joven hija.

2.

Para aquel momento las uniones entre españoles e indígenas no eran legales, pero la historia cuenta que Vasco Núñez de Balboa y Anayansi se casaron de acuerdo con el ritual indígena. Eso sí, una de las condiciones impuestas por Balboa para aceptar el matrimonio era que Careta debía recibir el bautismo cristiano y adoptar el nombre de don Fernando, en honor al regente de Castilla, el rey Fernando II de Aragón.

3.

Anayansi era muy hermosa, inteligente y sobre todo joven. Se estima que al momento de contraer nupcias con Vasco Núñez de Balboa contaba con 13 años.

4.

Anayansi, cuyo nombre significa “llave de la felicidad”, pronto adoptó las costumbres de los colonos: aprendió su idioma y vestía sus ropas, pero como suele pasar, no era aceptada del todo ni por los compatriotas de su esposo ni por su propia gente.

5.

Poco a poco la pareja se fue ganando la consideración y admiración de unos y de otros, no solo por el cariño y respeto que parecían profesarse, sino porque ambos se interesaron por aprender la lengua y costumbres del otro. Fue así como Anayansi, sirviendo de intérprete entre españoles e indígenas, desempeñó un papel clave en el avance conquistador de Balboa.

6.

Pero no hay que perder de vista la política conquistadora de Balboa, que trataba a unos con diplomacia y a otros con crueldad, de aquí que no todos pueblos estuviesen contentos con él.

Una noche, Tiuro, hermano de Anayansi, se coló en Santa María La Antigua para advertirle de un ataque inminente que estaban planeando varios caciques de la zona y dándole así tiempo para huir, pero en lugar de esto, Anayansi informó a Balboa. Sobra decir que el destino que sufrió Tiuro fue por demás cruel y que los atacantes fueron tomados por sorpresa y acribillados.

7.

Años más tarde, la llegada de Pedrarias como gobernador de la provincia de Castilla de Oro desencadenó una serie de conflictos entre este y Núñez de Balboa que acabaron (o al menos se suavizaron de dientes hacia afuera) con la boda de este último con María de Peñalosa, hija de Pedrarias, que se encontraba en España. Como la boda de Balboa y Anayansi no estaba reconocida ante los ojos de la corona, no hubo impedimento para realizar estas segundas nupcias.

Balboa y María de Peñalosa nunca se conocieron y la boda se realizó solo por poderes como un acto desesperado por aplacar la envidia y celos que Núñez de Balboa producía en Pedrarias. Cabe destacar que, pese a la boda en papel, Núñez de Balboa nunca abandonó a Anayansi, acto que levantó aún más ampollas entre este y su “padre político”.

8.

Es bien conocida la historia de cómo murió Balboa, decapitado por orden de su suegro que no soportaba que le hicieran sombra, pero lo cierto es que cuando lo enjuiciaron, Anayansi junto a los pocos hombres fieles a Balboa que quedaban, intentaron rescatarlo sin éxito.

9.

La historia no guarda en sus anales qué fue de Anayansi tras la ejecución de Balboa, pero en la ciudad de Panamá somos muchos los que la recordamos a través de aquel parque en medio de la avenida Balboa, estratégicamente ubicado frente a la estatua del conquistador mirando al mar del Sur. Allí creció un enorme árbol cuya frondosa sombra atrajo a tantas parejas de enamorados. El parque, que lastimosamente cedió su espacio a la construcción de la Cinta Costera, por supuesto se llamaba Anayansi y hay quienes afirman que ese enorme árbol simbolizaba el gran amor profesado entre la otrora llamada Luaía y Balboa.

Es imposible saber si esa versión romántica de amor eterno es real, pero entre tanta masacre, odio y rivalidades que cuenta la historia, me gustaría creer que sí.