Decía el filósofo griego Epicteto que «lo importante no es lo que se come, si no cómo se come». Y la mayoría de las veces esto es lo que verdaderamente ocurre. ¿Cómo va a ser igual comerte un bocadillo de sobrasada sentado en la mesa de tu cocina que comértelo derretido a la orilla del mar bajo una sombrilla en pleno mes de agosto? Pues eso, que no toda la comida sabe igual o te parece igual de rica si te la comes en un sitio o en otro, si estás en compañía o en solitario o si está cocinada de una manera u otra. La comida, la forma de comer, y la gastronomía en general de diferentes lugares es tan variada que tiene hasta sus propias características particulares. Así que si te criaste en Almería te identificarás con todas estas señales de que aprendiste a comer aquí.

1. Estás instruido en tomates

De rama, liso, de pera, asurcado, cherry… y, por supuesto, el auténtico Raf. Tomates que conoces desde que tienes uso de razón y que has visto en todas las casas, bares y restaurantes que has visitado en Almería a lo largo de tu vida. Tú, que aun no dedicándote a la agricultura sabes muy bien de lo que te estoy hablando. Y ¡que nadie te diga que hay tomates mejores que los de Almería, faltaría más!

2. También en pimientos, berenjenas, calabacines, sandías, melones…

Porque naciste y creciste en la Huerta de Europa. Dominar las frutas y las hortalizas de Almería es algo innato para quienes como tú nacieron con un pimiento debajo del brazo.

3. Te hablan de gambas y piensas en Garrucha


Porque tú sabes que gambas buenas en otros sitios haberlas haylas, pero gambas reconocidas como uno de los mejores mariscos de todo el mar Mediterráneo y de gran renombre entre los chefs más célebres de la cocina nacional e internacional, eso es otra historia. En otra cosa quizá te puedan contradecir, pero la gamba roja de Garrucha para ti es sagrada.

4. Los domingos se come arroz


Arroz amarillo o paella almeriense, es lo mismo. Sin judías y sin cosas extrañas como se hacen en otros sitios. El arroz los domingos en familia o con amigos forma parte la cultura culinaria almeriense. También ocurre que no siempre se reúne la familia o los amigos el domingo. No importa, porque si vas de tapeo te lo van a poner en casi todos los bares de Almería y parte de la provincia como tapa o como plato estrella.

5. Los días de lluvia se come migas


Tú esto lo has mamado desde bien chico y es por ello por lo que no concibes los días de lluvia sin un plato de migas de sémola. En serio, los días de lluvia en otro sitio, ¿qué se come?

6. Sabes que no hay tapas como las almerienses


En alguna ocasión has viajado fuera y te han puesto tapas muy ricas también, pero no, finalmente no te convencen y lo sabes. La amplia carta y variedad donde elegir con la bebida —incluida en el mismo precio— es algo que dista mucho de la oferta gastronómica que has visto en otros lugares.

7. La cerveza en Almería te sabe mejor


Y también te enorgullece, ya que aun no siendo una tierra famosa por sus cervezas, hay gran variedad y ello te encanta. Además, las hay para todos los gustos: ecológicas, con agua de Sierra Nevada, con lúpulos alemanes, artesanas, negras, rubias, tostadas, etc.

8. Y para la hora del café un americano del Amalia


Una práctica de la cual tampoco puedes prescindir si estás de tapeo por la capital y se te hace la hora del café. Y es que el americano del Quiosco Amalia, ya sea por tradición o por su secreto de elaboración, es algo que has visto tomar desde siempre a tus padres y familiares y ahora tú de adulto has adoptado por costumbre.
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9. El jamón siempre de Serón


Porque te pasa como con las gambas. Que sí, que los hay muy sabrosos en otros sitios, pero el de tu tierra, que tiene además el certificado de D.O.P., te sabe a gloria. Y si lo comes con el famoso aceite de Tabernas y con una copa de cualquiera de los vinos —con D.O.P también—que tenemos, ya que te dejen solo comiendo, que tú no necesitas a nadie. Umm…

10. Tienes un dilema con los vinos

Como decíamos, tienen D.O.P. y hay gran variedad donde elegir según su zona de elaboración: de la Alpujarra, del norte de Almería, de las Estancias y los Filabres, del desierto de Almería o de la Ribera del Andarax. Por eso prefieres siempre beber uno de estos caldos almerienses antes que uno de fuera.

11. Además de las gambas, tienes otros platos de pescado y marisco favoritos

Porque forman gran parte de la cocina almeriense. ¡Tierra de mar! Desde luego que con carne de canguro no creciste.

12. Si te dan a escoger platos tradicionales, tú prefieres…


Gurullos, cazuela de fideos, olla de trigo, papas en ajopollo… Aprendiste a comer con ellos y ahora no sabes vivir sin ellos.

13. Los chipirones que tú conoces son…

Muy pequeños, de escasos centímetros, y que por lo general se comen fritos. ¡Ah! ¿Que no es así en otros sitios?

14. Creciste entre medias lunas y chinitos (dulces almerienses)

Otras veces para merendar había bollos de azúcar y torta de chicharrones. Y en ocasiones especiales había glaseados de merengue y tocinos de cielo. ¡Qué rico por favor!