Cordillera, llanuras fértiles, tierra árida, valles, selva subtropical, glaciares, esteros, ríos, mar, cataratas… Argentina tiene todas estas geografías y más. Si te gusta la adrenalina, la naturaleza y vivir experiencias únicas, tenés que saber que en cada una de las 23 provincias argentinas hay al menos una aventura extrema para hacer.

 

1. Carrovelismo en Pampa del Leoncito

En Pampa del Leoncito, San Juan, se encuentra una de las mejores pistas del mundo para practicar carrovelismo. Se trata de una planicie de 14 kilómetros de largo por 4 de ancho, en lo que fuera el fondo de una laguna que se secó. No hay arbustos, ni pasto, ni nada… solo arcilla firme y agrietada, y vientos constantes. Aquí, estos autos a vela que sólo se mueven por el impulso del viento superan los 130 kilómetros por hora.

 

2. Sobrevolar Ushuaia en helicóptero

Subirte a un helicóptero es sin dudas una gran aventura. Pero hacerlo para sobrevolar la ciudad más austral del mundo es mucho más que una aventura, es una experiencia inolvidable. Vientos fuertes, majestuosas montañas, valles, el puerto, la zona urbana, la laguna Esmeralda, y el glaciar Ojo del Albino son algunos de los secretos que esconde Ushuaia y que se pueden ver todos juntos desde el aire.

 

3. Mountain bike en Talampaya

El Parque Nacional Talampaya, en la provincia de La Rioja, es ideal para los amantes de las bicis. La travesía, de varias horas de duración, transcurre entre altísimas paredes rojas y laberintos de rocas con extrañas formas que te hacen sentir en Marte.

 

4. Trekking en el glaciar Perito Moreno, Santa Cruz

Una travesía que te sumerge durante dos horas en la inmensidad del glaciar Perito Moreno, una masa de hielo de más de 4 kilómetros de ancho que se eleva sobre las aguas del lago Argentino hasta alcanzar los 70 metros… La mayor superficie helada después de la Antártida. Vas a pisar el glaciar, pero tus huellas no quedarán grabadas…

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5. Bucear o hacer snorkel entre los lobos marinos de Puerto Madryn

Puerto Madryn -Capital Nacional del Buceo- está en la Patagonia, Chubut, sobre las costas del mar Argentino; un mar intensamente azul y frío. Desde esta ciudad se llega a la lobería de Punta Loma, donde vive una numerosa colonia de lobos marinos. Allí se puede vivir la aventura de sumergirse en esas aguas y bucear o hacer snorkel rodeado de lobos adultos, jóvenes y también cachorros. Si, además, es la época y tenés suerte, puede que te encuentren buceando también con alguna ballena franca austral.

Crédito: Madryn Buceo

 

6. Sandboard en las dunas catamarqueñas

Al norte de Fiambalá están las dunas de Saujil, que alcanzan los 100 metros de altura y tienen pendientes de 45° de inclinación. Son las más elegidas porque no tienen piedras ni vegetación. Quienes practican sandboard consideran este lugar como el mejor del país para aventurarse sobre una tabla y surfear las montañas de arena.

 

7. Cruce de los Andes de Mendoza a Chile

Imaginate cruzar la cordillera de los Andes montando un caballo y durmiendo bajo la inmensidad de las estrellas hasta llegar a Chile. Una aventura que dura entre 5 y 6 días y que toma el mismo camino que recorrió el prócer José de San Martín en 1817, un hito en la historia del continente.

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8. Trineo de nieve tirado por perros en Caviahue

Bosques de pehuenes, nieve virgen y cascadas que suenan y forman arco iris. Así es Caviahue, en Neuquén. El escenario para un paseo en trineo tirado por 7 perros siberianos, y construido en madera, con algunos almohadones y una cubierta que protege de las salpicaduras de nieve. Una hora y media de aventura, adrenalina y emoción.

 

9. De Humahuaca a Las Yungas en caballo

La quebrada de Humahuaca, en Jujuy, combina la inmensidad de sus paisajes con la magia de las antiguas civilizaciones precolombinas. Por medio de senderos milenarios y caminos de cornisa se puede ir en caballo o mula hasta la selva de Las Yungas, en una extrema travesía de 4 días.

 

10. Rafting en los rápidos de Bariloche

El río Manso es uno de los más buscados para hacer rafting. Turquesa, caudaloso y con rápidos de distinta intensidad te lleva hasta la frontera con Chile en una aventura que va creciendo en intensidad y dificultad. Para los principiantes o los menos atrevidos está el tramo por el Manso inferior, algo más tranquilo.

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11. Avistamiento de cóndores, Córdoba

En el camino de las Altas Cumbres está el parador de la Fundación El Cóndor. Detenerse allí para mirar el vuelo de estas aves es una experiencia hipnótica: se lanzan al vacío, planean, suben y bajan con las corrientes de aire desplegando sus enormes alas, se mimetizan con las rocas, desaparecen y vuelven a aparecer… Podés quedarte horas mirando a las aves voladoras más grandes del mundo que, además, están en peligro de extinción.

Crédito: xxxx

 

12. Trekking en El Impenetrable chaqueño

El Impenetrable Chaqueño es un bosque nativo que ya en su nombre lo dice todo: de muy difícil acceso, abarca casi todo el norte de la provincia del Chaco. Cualquiera de las actividades que se realicen en esta región es extrema, al punto que no es posible recorrerlo si no es con un baqueano que conoce el monte como la palma de su mano. De todas las opciones, la aventura más extrema es el trekking nocturno, una recorrida por el espeso monte dejándote envolver por su vegetación y sus sonidos.

 

13. Hacer canopy en Salta

El Río Juramento, en Salta, está en medio del Cañón del Cóndor. Una forma de recorrerlo es desde los aires con el canopy, un sistema especial de plataformas unidas por cables de acero. Más de 500 metros de cable a 150 metros de altura y con tramos en los que se alcanza una velocidad de 35 kilómetros por hora. Aventura y emoción en uno de los lugares más lindos de la provincia.

Crédito: Salta Rafting

 

14. Paracaidismo en Santa Fe

Si alguien te pide que pienses en aventuras extremas, seguro que el paracaidismo está entre las primeras: un vuelo en avión, 3000 metros de altura, un salto al vacío en caída libre que dura 25 segundos, el paracaídas que se abre y un descenso suave que dura entre 4 y 6 minutos.
Varias de las escuelas de paracaidismo más importantes del país están instaladas allí, especialmente en los alrededores de la ciudad de Rosario. La costa sobre el río y las islas enfrente le dan a esta experiencia un matiz único.

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15. Recorrer el río Dulce en Kayak

En la ciudad de Santiago, capital de Santiago del Estero, es una intensa aventura subirse a un kayak y recorrer el río Dulce. Navegar durante varias horas sobre sus aguas transparentes y entre costas vírgenes habitadas por animales autóctonos, ceibos, sauces y algarrobos. Una travesía para quienes buscan comunión con la naturaleza.

 

16. Hacer rappel en San Luis

Las sierras de San Luis son ideales para la práctica del rappel. En la Villa de Merlo hay varias quebradas en las que se practica esta actividad, que consiste en bajar por una pared vertical con cuerdas. En Pasos Malos hay una quebrada de 20 metros, y en Rincón del Este el salto se realiza en una pared de 35 metros, para los más osados. Ideal para principiantes.

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17. Parapente en el cerro San Javier, Tucumán

En el cerro San Javier está la plataforma natural de salto en parapente más grande y segura de Sudamérica. A 1.330 metros sobre el nivel del mar y una pendiente de 800 metros, se puede vivir la experiencia de volar como un pájaro, sin motor y con la sola acción del viento. La rampa de despegue está en la cima del cerro y durante el vuelo se ven los campos de azúcar y las plantaciones de limoneros.

 

18. Misiones: aventura náutica en las cataratas del Iguazú

Contemplar las cataratas del Iguazú ya es por sí misma una experiencia incomparable: enormes saltos de agua en medio de un entorno selvático, aves multicolor y tierra roja que contrasta con los intensos verdes. Imaginate ahora subiendo a una lancha para recorrerlas desde adentro irrumpiendo en el cañón del río, navegando al pie de los imponentes saltos de agua y bordeando las islas.

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19. Expediciones en 4×4 en La Pampa

Para los amantes de las expediciones en vehículos todo terreno, en el oeste de La Pampa están los bosques de caldén. Estos árboles espinosos que crecen en tierras áridas, son autóctonos de la Argentina y en esta provincia está la reserva natural más grande de esta especie. La aridez del terreno, sus lomas y la vegetación proponen el terreno ideal para aventurarse en una 4×4.

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20. Recorrida por los esteros y bañados formoseños en canoa

Una aventura para hacer en la provincia de Formosa es meterse en sus esteros y bañados con canoas, acampar en el monte y fundirse con la naturaleza formoseña, una de las más vírgenes del país. Entre palmas blancas convive la mayor cantidad y variedad de aves de la región, junto a animales salvajes como los yacarés, ciervos y coatíes.

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21. Hacer flyboat en Corrientes

En Paso de la Patria, Corrientes, se practica flyboat. Se trata de una lancha que remonta vuelo sobre el río. Una aventura en la que en segundos pasás de interactuar con los cardúmenes de peces dorados a estar sobrevolando las playas y los bancos de arena.

 

22. Travesía por los humedales de Entre Ríos en piraguas

En la provincia de Entre Ríos, se puede recorrer el majestuoso río Paraná en la zona de sus humedales, una biósfera única en el mundo. La mejor forma de vivir esta aventura es a bordo de una piragua, que permite meterse en arroyos que parecen laberintos, y dejarse llevar por el sonido de los pájaros. Esta actividad hay que realizarla con guía y tener experiencia previa.

 

23. Cuatriciclos en Tandil, Buenos Aires

En Tandil, provincia de Buenos Aires, hay un sistema de sierras de baja altura, ideales para recorrer en cuatriciclo. Un mix de deporte y aventura en campos, arroyos, bosques, canteras, y laderas serranas. Una aventura que se puede hacer sin experiencia previa.