Hay ciudades que están tan plagadas de maravillas que la Unesco decidió convertir sus cascos históricos en patrimonio de la humanidad, en vez de tener que ir rincón a rincón. Estas son las que encontrarás en Europa (hemos incluida solo las de más de 100.000 habitantes).

1. Salzburgo (Austria)


El centro histórico de Salzburgo, desarrollado entre la Edad Media y el siglo XIX, es patrimonio desde 1997. Destaca toda su arquitectura barroca, pero también un pasado gótico. Y es donde nació Mozart. ¿Habría sido tan genial sin toda esa inspiración de belleza a su alrededor?

2. Graz (Austria)


Otro centro histórico que preserva tan bien su arquitectura influida por la dinastía de los Habsburgo que la Unesco lo declaró patrimonio en 1999. A tres kilómetros del centro está el palacio de Eggenberg, incluido también en la declaración de patrimonio, construido en el siglo XVII con influencias del Renacimiento tardío y el Barroco.

3. Viena (Austria)


El centro histórico de la capital austríaca no fue declarado patrimonio de la humanidad hasta 2001. La Unesco valoró su papel en la historia europea, en la historia de la música, y la belleza de un centro plagado de parques, jardines, y monumentos arquitectónicos. Siempre recordaré cuando vino una amiga a visitarme y me iba preguntando por edificios que tenían que ser algo por lo impresionantes que eran… y para mí no eran los conocidos, eran un edificio más.

4. Brujas (Bélgica)


Brujas es una pequeña ciudad de cuento, tan bonita que parece irreal. Su nombre en castellano es confuso porque se trata de un error de traducción. Lo correcto sería Puentes, que es lo que significa Brugge. Su centro histórico es patrimonio principalmente por su arquitectura gótica primigenia.

5. Mostar (Bosnia-Herzegovina)


No es patrimonio todo el casco histórico, sino el barrio de Puente Viejo. El puente sobre el río Neretva, el llamado Puente Viejo (Stary most) y que da nombre a la ciudad, fue construido en el siglo XVI y es un ejemplo de arquitectura otomana. Fue destruido en 1993 durante la guerra de Bosnia, pero reabrió en 2004 tras su reconstrucción y fue declarado patrimonio un año después. Mostar y el puente en particular son un símbolo de la guerra y de la reconstrucción.

6. Tallín (Estonia)


Declarado patrimonio en 1997, el centro histórico de Tallín es una maravilla pequeña y paseable en la que te cruzas con torres y callejuelas medievales, iglesias de distintos estilos arquitectónicos, la catedral ortodoxa de Alejandro Nevsky y fachadas que te obligarán a detenerte y contemplarlas.

7. París (Francia)

Cómo no. París, en concreto las orillas del Sena, fue declarado patrimonio de la humanidad en 1991. Se centran en el Sena en particular porque siguiendo sus orillas se sigue la historia de la ciudad y se ven sus principales monumentos: el Louvre, la torre Eiffel, la plaza de la Concordia, Notre Dame… En definitiva, todo lo que hace de París París.

8. Lyon (Francia)

Desde su fundación en el siglo I a. C. por los romanos, que la convirtieron en capital de las Tres Galias, hasta ahora, Lyon ha sido una ciudad importante en la historia europea. Todo eso se puede ver en sus calles, en sus restos romanos, en sus museos y en sus plazas.

9. Le Havre (Francia)

El caso de Le Havre es distinto a los anteriores. Lo que es patrimonio es la ciudad reconstruida, porque durante la Segunda Guerra Mundial las bombas arrasaron la ciudad. La reconstrucción duró 20 años y fue dirigida por el arquitecto Auguste Perret. El resultado es un testimonio perfecto de la arquitectura y urbanismo de la posguerra.

10. Burdeos (Francia)


Después de París, Burdeos es la ciudad francesa con más monumentos históricos protegidods. Testimonio excepcional del Siglo de las Luces y gran ejemplo de arquitectura neoclásica, pasear por Burdeos es retroceder en el tiempo y convertirse en un gran filósofo humanista.

11. Lübeck (Alemania)

Situada al norte del país, esta ciudad portuaria fue desde su fundación un punto importante para el comercio marítimo. La Unesco destaca esto y la conservación de muchos edificios (mansiones, iglesias, casas señoriales…) de los siglos XV y XVI. Sufrió bastantes daños durante la guerra, pero las tareas de reconstrucción la han dejado casi intacta.

12. Ratisbona (Alemania)


Ratisbona (Regensburg) está a orillas del Danubio y fue a lo largo de la historia una ciudad comercial importante. Esto se nota en sus edificios y en el trazado de la ciudad, muy de los siglos XI a XIII, que conforman su imagen y carácter y son muy apreciados por la Unesco. Edificios altos, calles estrechas, murallas anchas…

13. Rodas (Grecia)

La mezcla extraña de Rodas nos cuenta su historia. Ocupada por la Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén entre 1309 y 1523, por los turcos, por los italianos… Arquitectura gótica que se mezcla con mezquitas y baños públicos. Rodas, por cierto, es la isla de Zorba el griego.

14. Corfú (Grecia)

La capital de la isla griega del mismo nombre, Corfú tiene restos arqueológicos que nos llevan hasta el siglo VII a. C. Pero lo más importante de la ciudad vieja es lo que dejaron los venecianos, que dominaron la isla entre 1401 y 1797. Tres fortificaciones, edificios neoclásicos (no todos venecianos) y un paseo marítimo que recuerda que, aunque brevemente, también los franceses dominaron la ciudad.

15. Roma (Italia)

Lo que es patrimonio es, específicamente, el «centro histórico de Roma, los bienes de la Santa Sede beneficiarios del derecho de extraterritorialidad situados en la ciudad y San Pablo Extramuros». Es decir, Italia y el Vaticano. Citar razones parece redundante, además de difícil. ¿Dónde empezar y dónde acabar? Es como si la Unesco se hubiese inventado para Roma.

16. Budapest (Hungría)


Incluye las orillas del Danubio (no hay Budapest sin Danubio), el barrio del castillo de Buda y la avenida Andrássy. Budapest es otra de esas ciudades que respiran historia: de los romanos a los turcos al imperio austrohúngaro, cada rincón esconde un edificio que grita gótico, neoclásico, medieval o barroco.

17. Florencia (Italia)


Florencia es Italia llevada al extremo. Si ya la Unesco podía ahorrarse mucho trabajo declarando a todo el país directamente patrimonio de la humanidad, en Florencia la concentración de edificios históricos y arte y arquitectura se dispara. Su centro histórico es patrimonio por ser un producto del Renacimiento tan puro y perfecto que, si borras a los turistas, te hace sentir que estás en el siglo XVI entre pintores y arquitectos.

18. Venecia (Italia)

Todo lo que se dice sobre Venecia es cierto. También que se está hundiendo y que a lo mejor deberíamos dejar de ir. La belleza es casi irreal y la propia Unesco llama a la ciudad «obra maestra de arquitectura», pero no seamos egoístas. Mejor intentar que no desaparezca que contribuir a su destrucción a cambio de fotos para Instagram

19. Vicenza (Italia)

Vincenza fue fundada en el siglo II a. C., pero si hoy es lo que es es gracias a Andrea Palladio, arquitecto del siglo XVI que estudió la arquitectura romana clásica y la aplicó a la ciudad. En la declaración se incluyen también las villas que construyó el arquitecto por toda la región del Véneto.

20. Ferrara (Italia)

Otro de esos lugares que brilló durante el Renacimiento. Pero además, Ferrara es la materialización del ideal humanista de las ciudades, basado en la perspectiva, algo que se plasma en los barrios construidos por Biagio Rosetti a partir de 1492.

21. Verona (Italia)

La ciudad en la que está el balcón más famoso de la historia, el que Shakespeare imaginó para Romeo y Julieta, tiene mucho más que una historia de amor. En sus calles hay edificios de la antigüedad grecorromana, medievales y renacentistas.

22. Génova (Italia)

En particular, son patrimonio las Strade Nuove y el sistema de los Palazzi dei Rolli, de los siglos XVI y XVII. ¿Qué tienen de especial? Son el primer ejemplo de proyecto de ordenación urbana en parcelas. Estas calles nuevas están flanqueadas por mansiones y villas renacentistas y barrocas. Curiosidad: eran un sistema público de residencias privadas y sus propietarios estaban obligados a albergar a los huéspedes oficiales del estado.

23. Riga (Letonia)


Si vas sin preparar, el centro histórico de Riga es toda una sorpresa. Y de las agradables. Tiene, según la propia Unesco, «el más hermoso conjunto de edificios art-nouveau de toda Europa». Hay también iglesias del siglo XIII, pero lo más distintivo y especial de la capital letona es el cambio de siglo.

24. Luxemburgo

Son los barrios antiguos y las fortificaciones de la ciudad de Luxemburgo los que destaca la Unesco, por haber sido construidos y reforzados entre los siglos XVI y XIX añadiendo una capa de historia por cada gran potencia europea que dominó la ciudad. Su catedral vale también mucho la pena.

25. Cracovia (Polonia)

La ciudad polaca con fama de ser la más bonita tiene en su centro histórico la plaza de mercado más grande de Europa, mansiones históricas, iglesias y palacios, sinagogas y una catedral. Todos nos llevan de viaje a través de los siglos, del XIII al XX. Al ser ocupada muy pronto por los nazis, sobrevivió a la guerra sin sufrir muchos destrozos.

26. Varsovia (Polonia)

Toda la fama de bonita que tiene Cracovia le falta a la capital, Varsovia. Y, sin embargo, luego vas y te preguntas por qué. Aunque fue destruida casi por completo en la guerra, la reconstrucción fue cuidadosa y meticulosa. La Unesco lo valora: «el sitio es un ejemplo único de reconstrucción prácticamente total del conjunto de un patrimonio arquitectónico histórico de los siglos XIII a XX», dicen.

27. Toruń (Polonia)

A Toruń lo que le falta es la fama, y eso que es la ciudad que vio nacer a Copérnico. En el siglo XIII se construyó un castillo, alrededor del que creció una ciudad. Fue muy importante en la Liga Hanseática, y fruto de esa importancia hay muchos edificios públicos de los siglos XIV y XV.

28. Oporto (Portugal)

El centro histórico de Oporto crece casi en vertical desde el Duero, escalando la ladera con casas que prece que se amontonan unas sobre otras. Los romanos ya la usaron como puerto —de ahí su nombre— y su importancia no decayó con el paso de los siglos. La catedral, el edificio de la Bolsa y maravillas como los jardines del Palacio de Cristal harán que quieras volver una y otra vez.

29. Guimaraes (Portugal)

En Guimaraes nació Portugal y su centro histórico está a la altura. Lo que destaca la Unesco es que han conseguido mantener su identidad en la transformación de ciudad medieval a moderna, especialmente en lo que se refiere a arquitectura portuguesa. Tiene su castillo, sus plazas y sus azulejos.

30. Yaroslavl (Rusia)

Está la confluencia dos ríos, lo que la convirtió desde muy pronto en una ciudad con importancia comercial, especialmente a partir del siglo XI. Lo más sorprendente de Yaroslavl es quizá su trazado: el plan de ordenación urbanística que impuso Catalina la Grande tiene forma de estrella. Tiene también mucho edificio de antes, testigo de la historia de la ciudad.

31. Granada (España)

No toda Granada, sino la Alhambra, el Generalife y el barrio de Albaicín. Es decir, todo el núcleo medieval y lo que hace de Granada lo que es. La arquitectura hispanomusulmana, los jardines del Generalife, el sueño que es la Alhambra… Es patrimonio desde 1984.

32. Córdoba (España)

Hay una mezquita que es la famosa, pero en la Córdoba musulmana se construyeron muchas más (¡más de 300!), además de palacios y edificios públicos. El centro histórico es como un museo al aire libre de esa época, además de lo que también se construyó después, ya en tiempos de dominio católico.

33. Salamanca (España)

Famosa por su universidad y su Plaza Mayor, Salamanca pasó de manos cartaginesas a romanas a musulmanas. Todo esto, y el legado posterior de haber sido una ciudad del conocimiento, se ve en sus calles. Románico, gótico, renacentista, barroco… No te vayas sin encontrar la rana y el astronauta.

34. Alcalá de Henares (España)


Alcalá de Henares fue la primera ciudad universitaria planificada del mundo: la fundó el cardenal Cisneros a principios del siglo XVI. Fue además proyectada siguiendo el modelo de ciudad ideal, de Ciudad de Dios, que luego se usó en otras ciudades (especialmente en América).

35. San Cristóbal de la Laguna (España)

Dividida en Ciudad Alta y Ciudad Baja, San Cristóbal de La Laguna destaca por el contraste entre ambas partes: la alta no está planificada; la baja es la primera ciudad-territorio ideal que sigue principios filosóficos en su trazado. Los edificios históricos más destacables son de los siglos XVI a XVIII.

36. Estambul (Turquía)


Otra ciudad cuya posición estratégica la convirtió en lugar cruce de culturas que han dejado su huella en los edificios y las calles. Entre sus monumentos, la Unesco destaca el antiguo hipódromo de Constantino, la basílica de Santa Sofía (siglo VI) y la mezquita de Solimán el Magnífico (siglo XVI). Eso sí, alertan del peligro que corren por la contaminación y urbanización incontrolada.

37. Lvov (Ucrania)


De Lvov suele decirse como cosa buena que no parece una ciudad ucraniana, lo cual no deja de ser un poco problemático. Pero sí es cierto que su centro histórico, que mantiene sus calles medievales casi intactas y tiene también edificios barrocos y de otras épocas, parece puramente centroeuropeo.

38. Edimburgo (Reino Unido)

La joya escocesa está dividida en dos, una ciudad vieja y una nueva, y ambas son patrimonio. La zona antigua está rodeada por una fortaleza medieval, casitas estrechas y coronada por un castillo. La nueva es neoclásica, del siglo XVIII. Ambas son una maravilla.

39. Liverpool (Reino Unido)

Por si habernos dado a los Beatles no es suficiente razón, la Unesco explica que al haber sido uno de los puertos más importantes en los siglos XVIII y XIX, algo que se ve en la arquitectura del centro histórico y en el propio puerto, fue también un lugar clave para los desplazamientos masivos de humanos: comercio de esclavos y emigración. Y, repetimos, los Beatles.