Foto: Luis Guerrero

1.

Aprende a contar chistes. Es lo que va a esperar todo el mundo de ti cuando salgas de Andalucía.

2.

Enfádate con quien critique a los andaluces a base de tópicos y defiéndete lanzando todos los estereotipos posibles sobre el resto de regiones. ¡Ellos sí que son así!

3.

Empieza los 28 de febrero con pan y aceite en el desayuno.

4.

Pinta los colores blanco y verde en cualquier cosa que hagas.

5.

Tatúate una palabra vital: siesta. Incluso si no te gusta. En verano vas a estar obligado porque a mediodía salir a la calle salir a un infierno caluroso.

6.

Critica el calor cuando haga calor y el frío cuando haga frío. El tiempo nunca te va bien: si es invierno querrás que sea verano y viceversa. Es lo que hay.

7.

Aprende a hablar andaluz: puede que no esté reconocido como lengua oficial, pero como no estudies no te enterarás de la mitad.

8.

No dudes en acortar palabras: caló en vez de calor, ¡Ozú! por ¡Jesús!, cansao por cansado…

9.

Sal a la calle. Ten en cuenta que en Andalucía brilla el sol muchos días y algo habrá que hacer para aprovecharlo, que luego llueve. O eso dicen.

10.

Asume que te vas a olvidar el paraguas (si lo tienes) cada vez que lo saques a la calle. Y que te darás cuenta meses después, cuando llueva otra vez.

11.

Vive las rivalidades: Málaga vs Sevilla, Cádiz vs Jerez, Granada vs Sevilla, Antequera vs Archidona, Almería Vs El Ejido… Se trata de echar la culpa siempre al vecino, básicamente, pero de buen rollo.

12.

Aprende que las sevillanas no solo son las mujeres que viven en Sevilla, también un baile típico. Aprenderlo es fácil con eso de “cojo la manzana, la muerdo, la tiro, la piso y la vuelvo a coger”. Te tocará demostrarlo en las mil y una ferias andaluzas.

13.

Deja de esperar que la gente sea puntual. El tiempo es relativo.

14.

Búscate una familia emigrada a Cataluña o Alemania.

15.

Estudia la geografía adaptada andaluza: Matalascañas está en Huelva, pero es la playa de Sevilla. Y Fuengirola en Málaga, pero es la playa de los cordobeses.

16.

Pasea entre olivos, di que el aceite es oro líquido y que en ninguna parte del mundo se hace igual que en Andalucía. ¡Olé!

17.

Cada vez que te pregunten: ¿Qué es lo mejor de Andalucía? Responde siempre: ¡su gente!

18.

Sé optimista, siempre y ríete de todo: al mal tiempo, buena cara.

19.

Apúntate a todas las fiestas relacionadas con la religión: el Rocío, en Huelva, Las Cruces en Granada o la Semana Santa en cualquier pueblo. Aunque no seas religioso.

20.

Defiende siempre que la Semana Santa de tu pueblo es la mejor de todas.

21.

En las fiestas, bebe siempre rebujito: te ayudará a sacar tu mejor andaluz.

22.

Defiende el potaje de tu pueblo por encima de los demás y di que es el original.

23.

Aunque no sepas nada de él, di que Blas Infante es el padre de la patria andaluza y que sin él esto no sería posible.

24.

Opina de todo: de fútbol, de religión, de olivos, del tiempo o del coche del vecino. También de Alemania o Cataluña, que para eso tenemos familia allí.

25.

Entiende que, sobre todo durante el fin de semana, sabes a qué hora te sientas a comer pero nunca a la que acabas: puede que ya sea de noche. O incluso haya amanecido…

26.

Asume que en los pueblos es imposible que pases desapercibido: ahí todo el mundo se conoce y todos saben casi todo de casi todos.

27.

Deja la vergüenza en casa. En un grupo todos tienen que estar animados pase lo que pase. Y tú, también.