Crédito: Kris Haamer

1.

Reemplaza la palabra chico o chica por el man o la man. Fácil, así ni siquiera tienes que aprenderte los nombres.

2.

Aprende a jugar 40, pero sobre todo aprende las frases que se dicen durante el juego: “As que no me caerás”, “dos por guapo”, “herido viene”, “Q que veo, Q que levanto”, “marido tiene”, “Jaimito me llamo”…

3.

Quéjate del tráfico de la ciudad, de los baches que hay en las calles y del día en el que te toca Pico y Placa. Los quiteños tenemos una habilidad especial a la hora de quejarnos por algo.

4.

Pronuncia las palabras como si terminaran en F. Ya sé, suena rarísimo pero cuando escuches el acento de los quiteños sabrás de lo que estoy hablando. Tú sólo hazlo y ¡deleyf parecerás quiteñazof!

5.

Come el ceviche con canguil y chifles; y realmente disfrútalo. Ya verás que la próxima vez que te sirvan un ceviche sin estos grandes acompañantes, los vas a extrañar.

6.

Siempre lleva en tu maleta un paraguas y un saco. No importa si es verano o si se trata de un día muy caluroso, en Quito siempre existe la posibilidad de que en la tarde llueva o haga mucho frío… ¡siempre!

7.

Festeja las fiestas de Quito en una chiva. Para los quiteños no hay plan más divertido que subirnos a estas “discotecas móviles” a bailar los éxitos de Gerardo Morán y a tomar canelazos.

8.

Conoce quién es “El Miche” y ríete de sus bromas, seas o no seas partidario del gobierno.

9.

Usa muchos diminutivos y ama a los gerundios. A los quiteños nos encantan los diminutivos y por eso es muy común escuchar frases como “Señor, no sea malito ¿me puede esperar un ratito?”. Asimismo, el verbo dar junto a los gerundios es algo muy común a la hora de pedir favores: “Dame pagando esta factura”, “dame trayendo mi saco”, etc.

10.

Ubica perfecto dónde queda La Foch, El Trébol, La Tribuna de los Shyris y La Plaza Grande. Quiteño que se respeta, no necesita que le digan la dirección exacta ni mucho menos necesita un GPS para llegar a estos lugares.

11.

Acompaña tus almuerzos con un buen plato de arroz. No importa qué comida sea, el arroz nunca puede faltar.

12.

Apréndete al pie de la letra la canción del Chullita Quiteño, pero cuando la cantes y pases la parte de “la loma grande” sólo repite y la guaragua, la guaragua, la guaragua…

13.

Adora el Zhumir y ni se te ocurra ser cabeza de pollo.

14.

Si eres hombre, espera con ansias el 31 de diciembre para disfrazarte de “viuda” y recolectar unos dolaritos (¡ves a qué me refería con que siempre usamos diminutivos!).

15.

Sé regionalista y siéntete orgulloso y afortunado de vivir en Quito. Ama tu ciudad y a todos sus atractivos turísticos, no por nada es la capital de Ecuador, ¿o no?

16.

Precavido vale por dos. Cuando vayas a la playa no dejes de llevar unas medias altas, una chompa y unos zapatos deportivos, para poder caminar mejor en la arena; y no hagas caso si es que un costeño te grita “Oye, ¡serrano desubicado!”, es algo muy normal.