Crédito: Ashley Webb

1. Critica a nuestra familia.

Las mujeres ecuatorianas somos muy hogareñas y siempre ponemos a nuestra familia por encima de todo. Así que fácilmente nos harás enojar si es que criticas la forma de cocinar de mamá, la manera de bailar de papá o el gusto del primo por tomarse más de una copa en las fiestas familiares. Pueden ser actitudes incorrectas pero no hace falta que tú nos las recalques.

 

2. No sueltes el agua después de usar el baño.

Si la verdad fuera algo muy complicado de hacer, hasta te lo perdonaríamos porque las mujeres ecuatorianas somos súper comprensivas y cariñosas con nuestras parejas pero ¡por favor! lo único que tienes que hacer es bajar una palanca. Y si aparte de esto, dejas también el baño sucio porque no le atinaste…¡considérate muerto!

 

3. Niégate a bailar en las discotecas.

Las ecuatorianas llevamos sangre latina por nuestras venas y, a diferencia de los hombres, cuando nosotras vamos a una discoteca no es porque queramos solamente tomar (para eso existen los bares) sino porque queremos ¡¡¡bailar!!! Por eso, que no te sorprenda que nos pongamos de muy mal humor cuando pongan “Cuando nos volvamos a encontrar” de Carlos Vives y tú no quieras salir a bailar.

 

4. Voltea cuando pasa otra mujer.

¿En serio? ¿Vas a regresar a ver a otra mujer en nuestra cara? Al menos si lo vas a hacer aprende a ser un poco discreto, para que no parezca que cada vez que pasa una mujer con un cuerpazo por tu lado, a ti justo te da una tortícolis severa…¡qué casualidad!

 

5. Prefiere un partido de fútbol antes que pasar un tiempo con nosotras.

Así seamos mujeres que nos gusta el fútbol, sépanlo ¡tenemos límites! Y si en la época del Campeonato Ecuatoriano de Fútbol nos cancelas CADA domingo el plan de ir al cine, al restaurante o a la comida familiar por quedarte en casa viendo el partido o por ir al estadio…créeme, nos vamos a enojar y ¡mucho!

 

6. Contéstanos en Whatsapp con un OK.

Mira, entendemos perfectamente que contestes un mensaje de texto con un OK si es que la compañía telefónica te cobra por letra…¡pero no es así! Entonces no hay ningún motivo para que después de que nosotras te mandemos por Whatsapp un mensajito muy tierno, lleno de emoticones y de changuitos tapándose los ojos tú nos pongas OK o nos contestes con un monosílabo. ¡Simplemente no es justo!

 

7. Grítanos un comentario sexualmente ofensivo.

Yo creo que esto es algo que molesta a cualquier mujer, no importa de qué nacionalidad sea. Pero lamentablemente, aquí en Ecuador, es muy común caminar por las calles y que los hombres te manden “besitos”, te griten babosadas como “¡Tanta carne y yo en cuaresma!” o hagan un sonido totalmente desagradable cuando pasas por su lado. ¡Qué horror! ¿Cuándo entenderán que muchas veces es mejor que se guarden sus comentarios si no quieren desatar nuestra furia?

 

8. Asume que cuando estamos de mal humor es porque nos vendrá pronto nuestro periodo.

Ok, el síndrome premenstrual es una realidad pero no por eso debes asumir que cuando estamos frustradas, tristes o enojadas por algo, es porque estamos en nuestros días. Ay, ¡por favor! ¿No será que tal vez nos enojamos porque haces estupidez tras estupidez?

 

9. Haz comentarios machistas.

Dinos algo como “uy, tenías que ser mujer”, “eso es cosa de mujeres”, “para eso están las mujeres” o ofrécenos un trago de “mujeres”, ¿un Bailey’s tal vez?…¡Ya basta! No importa si incluso lo dices de broma, ¡nunca esperes una sonrisa después de un comentario machista!