1. Nunca le lleves la contraria a un valenciano con la paella

Jamás oses decirle a un valenciano lo que es paella o no es paella. No te atrevas a soltar que con chorizo está más buena o que tu madre mezcla gambas con el pollo y le da “un saborcito espectacular”, porque espectacular puede ser el enfado que nos provoca.

2. Acepta que nos cojamos rápidamente confianzas

Eso de hablar de usted o mantener la formalidad no va mucho con nosotros. Aquí somos muy cariñosos y rápidamente te llamaremos tete, cariño, Mari o cualquier otro apelativo. No te ofendas si no te llamamos don o doña, y acepta que te tratemos desde el principio como un amigo más al que le damos un abrazo o dos besos nada más verlo.

3. Levanta el tono de voz al volumen valenciano

Nuestro volumen es un poco más alto que la media nacional, lo cual significa bastante más alto que la media europea. Si estás en un bar y no puedes hablar, la solución no es salirse, es aumentar los decibelios hasta hacerte oír. Tantos años escuchando tracas tienen consecuencias.

4. Ni se te ocurra sacar el tema de la lengua

Las palabras “dialecto” y “catalán” depende de cómo las uses y con quién, pueden acabar en una discusión encarnizada. Mejor no meterte en ese jardín y dejar que sean los valencianos los que discutan entre ellos.

5. Comenta alguna cosa del carril bici, si te atreves

Hablar de movilidad está de moda, y si eres tan valiente como para entrar en discusiones entre conductores y ciclistas, entre amantes de las calles peatonales y defensores de los aparcamientos, entonces pregunta. Porque pocas cosas generan más debate ahora mismo en
Valencia que el tráfico y la movilidad.

6. Inspírate con alguna palabra local

Pueden ser palabras culinarias como sentideta o socarrat, palabras intraducibles como desficiós o coent, o expresiones de aprobación del estilo mel de romer o de categoría. Pero en cualquier situación soltar una palabra o expresión valenciana hará que la conversación fluya mejor.

7. Ten cuidado con lo que criticas

La crítica es el deporte nacional y en Valencia somos los reyes, pero eso de que vengan de fuera a decirnos lo que está bien o está mal, no nos gusta mucho. Así que un valenciano se puede meter todo lo que quiera con los edificios de Calatrava, la corrupción de nuestros políticos o el Aeropuerto de Castellón, pero ojito con que quien nos critique sea de fuera. Saltamos como un resorte en defensa de todo lo nuestro.

8. Habla de las bondades del clima

Ante cualquier silencio incómodo hay un par de frases que salvarán la situación: “qué luz tan maravillosa hay en Valencia” y “qué clima tan estupendo tenéis en Valencia”. Las dos cosas son tan ciertas como cierto es que nos gusta que nos lo digan.

9. Utiliza diminutivos para todo

Los valencianos somos fieles seguidores de los diminutivos, y tomarse una paellita en la terracita de la playita es una buena manera de pasar un domingo. Aquí no hace frío, hace frescoreta, igual que nuestra Virgen es «La Geperudeta» y el campanario de la catedral es «el Micalet», y eso que ambos son bien grandes.

10. Ten cuidado con el lenguaje fallero

Es probable que te cruces con alguna valenciana vestida con el traje regional, no se te ocurra referirte a él como “disfraz de fallera”. Repite conmigo: Las falleras van vestidas no disfrazadas, la mascletà no es solo ruido, y las fallas no son un gasto inútil.

11. Insulta con vocabulario local

Si dices de alguien que es un borinot o un moniato seguramente crees mucho más consenso del que conseguirías con otros insultos. Además has de tener en cuenta que a veces un insulto en Valencia puede ser una manera de saludar. Así que no seas un ninot, y aprende los insultos locales para no llevarte ninguna sorpresa en forma de nyespla cuando hables con nosotros.

12. Aprende a pedir las cosas en el bar por su nombre

Solo, cortado, con leche, bombón y del tiempo (si lo quieres con hielo y limón) para el café. El agua a temperatura ambiente es “natural”. Nada de botellines, aquí pedimos quintos, tercios, cañas y dobles. La barra de pan no es un colín, y las rosquilletas son rosquilletas, nada de pan de pipas ni bastones de pan.

13. No te lo tomes tan en serio

Si te decimos “ahora luego lo hago”, no le des muchas vueltas sobre si es ahora o es luego. Si decimos “nos tomamos un café y lo hablamos” no te ofendas si no nos tomamos nunca ese café. Igual somos un poco exagerados y poco claros en algunas expresiones, déjalo fluir y tómate la vida con filosofía.

14. Recuerda algún momento de Canal 9

Ya sea el Show de Monleón, el Tómbola o l’Alqueria Blanca, es un tema de conversación bastante recurrente ahora que van a abrir de nuevo la radiotelevisión pública valenciana. Puedes rememorar el combate de Goku contra Freezer, cantar el “mira totes les floretes” de Doraemón o el “Vitamina A, a la babalà”. Si lo prefieres recuerda el “partit oferit per Bancaixa” o a Manuela Trasobares tirando copas por el plató de Calle vosté, parle vosté.

15. Elogia la millor terreta del món

Si quieres triunfar en una conversación con valencianos, la manera definitiva es elogiando que “como se vive en la terreta, no se vive en ningún lado”. Habla de nuestra gastronomía, clima, paisajes, pueblos, tradiciones… en positivo, y encontrarás en nosotros un amigo para toda la vida.