Foto: State Farm

1.

Seguir comiendo en una parrillada, aunque tengamos lleno el buche. Y luego andar hechos unos lastimosos si tenemos emparcho.

2.

Caer en el hueco, sin importar cuanto nos hayamos esmerado previamente en esquivarlo o en elegir la carretera con menos baches.

3.

Encontrar una botella nuevecita de licor cuando todo el mundo creía que ya se había acabado todo el alcohol.

4.

Resolver nuestras diferencias después de dos cervezas, más allá de qué tan arrecho estábamos con el otro antes de compartir el trago.

5.

Esperar que alguien se caiga de manera estrepitosa en la cancha al jugar algún deporte, sin importar si uno la lleva parada esperando el turno o no.

6.

Tener complejo de Meteoro, pasando a carros por derecha y por izquierda, y hacer la maracuchada, cuando hay apuros y cuando no también, ya sea que se pueda o que no. Además, tampoco dejamos de hacernos los locos o los panitas del fiscal si llegan a pillarnos.

7.

Hacer chistes, no importa que tan dura sea la adversidad. Y llegar a reflexiones serias de las situaciones más jocosas.

8.

Pedir que embarren nuestra comida con más salsa, dejando de lado hasta la opinión del médico sobre nuestros niveles de colesterol.

9.

Quejarnos, sin importar cuan bien esté hecha una cosa o aunque la otra persona haya superado nuestras expectativas. Porque tendemos a pensar que “si lo hubiera hecho yo, queda mucho mejor”.

10.

Hacer planes espontáneos con los panas para pasar un buen sábado. Y llegar tarde a los planes con los panas…

11.

Ser muy tercos, e insistir hasta con cosas que no corresponden, como manejar el carro estando borracho. Por suerte, nuestros panas estarán ahí para cuidarnos y no dejarnos manejar aunque les digamos que “hay dos cosas que no se le prestan a nadie: la pareja y el carro”.

12.

Lograr las cosas que queremos por perseverantes: no importa que tantas veces nos digan que no, siempre le damos la vuelta hasta que lo conseguimos.

13.

Estimar que todo “está chucuto”, sin importar la cantidad que uno haya recibido de cierta cosa. Los venezolanos insistimos en esto particularmente cuando se trata de las porciones de comida.

14.

Ser emprendedores, más allá de la situación económica o política.

15.

Amar a la pequeña Venecia, sin importar qué tan mal la estemos pasando en la coyuntura actual, o cuán lejos estemos de ella.