1. Marmitako

Uno de los platos vascos por excelencia, elaborado a base de productos bien sencillos: patatas, bonito, cebolla y pimiento seco. Lo malo de este manjar es que solo podemos disfrutar de él en la temporada de bonito, entre mayo y octubre. El nombre proviene de marmita, recipiente en el que se elaboraba este tradicional plato a bordo de los barcos de pesca.

Crédito: Nuria Farregut

2. Bacalao al pil-pil

Como su nombre lo indica, la clave de este plato está en la salsa “pil-pil”. Se trata de una salsa que se consigue mezclando aceite de oliva, ajo, perejil y guindillas. Eso sí, no podemos olvidar que para que esta comida nos salga redonda, es fundamental que esté acompañada de unos buenos lomos de bacalao. La tradición manda servir el plato en una cazuela de barro. De ahí viene el nombre “pil-pil”: del ruido que hace la salsa cuando se elabora.

Crédito: bocadorada

3. Chuletón de sidrería

Si eres amante de la carne, sería un pecado que te fueras del País Vasco sin comer en una sidrería y probar un buen chuletón a la brasa. Te lo servirán acompañado de patatas fritas y pimiento verdes. Por supuesto, deberás tener a mano una botella de sidra de la zona para que la experiencia sea completa. ¡No olvidarás jamás este sabor!

Crédito: juantiagues

4. Alubias de Tolosa

Es uno de los platos fundamentales que nos ayudan a pasar el frío invierno del Norte. Elaborado a base de judías rojas oscuras de la zona de Tolosa, el truco está en conseguir que la salsa quede cremosa. Se pueden comer solas o acompañadas de unos buenos sacramentos o piparras (guindillas vascas que apenas pican).

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5. Txangurro donostiarra

Para los amantes del marisco, el txangurro es su plato preferido. Se suele preparar en navidades o en ocasiones especiales, por su elevado coste. Se vacía el txangurro y se vuelve a rellenar con la carne que hemos sacado, pan rallado, tomate, cebolla y un chorrito de brandy. ¡Te chuparás los dedos!

6. Tortilla de bacalao

Es otro de los imprescindibles en una sidrería. Los ingredientes principales son huevos, bacalao y perejil… una receta muy sencilla que querrás volver a repetir. Por supuesto, nuevamente no olvides acompañarla de un buen vaso de sidra recién escanciada.

Crédito: catorze

7. Talo con txistorra

No puede faltar en cualquier fiesta de pueblo que se precie. El talo es una torta de maíz que se comía antiguamente en los caseríos vascos como sustituto del pan. Ahora lo solemos acompañar de txistorra, un chorizo fino fresco típico de aquí. Te puedes acercar a probar un buen talo con txistorra a fiestas como la de San Prudencio en Vitoria o Santo Tomás en Donosti. ¡No te puedes ir sin hacerlo!

Crédito: egizu

8. Revuelto de perretxikos

En el País Vasco es costumbre hacer revuelto de perretxikos en la temporada de setas. En algunos países solo tienen un tipo de “mushrooms”, pero aquí son muchas las setas y los hongos, así como son muchos los amantes que van cada domingo a recoger este suculento producto en época de lluvias. El premio es poder elaborar este sencillo plato a base de perretxikos y huevos con un sabor único.

Crédito: bocadorada

 

 

9. Kokotxas de merluza en salsa verde

Las kokotxas las podemos encontrar en la parte de la cabeza de algunos peces, como la merluza o el bacalao. Pueden resultar algo viscosas, pero son un manjar para el paladar. La forma más habitual de prepararlas es en salsa verde, con aceite de oliva, perejil y ajos.

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10. Porrusalda

El nombre mismo indica la base de este plato tradicional vasco, “porru” de puerro y “salda” de sopa. Es un primero perfecto para entrar en calor, compuesto de puerros, patatas y bacalao. ¡Una receta clásica con la que siempre acertaremos!

Crédito: lablasco

11. Txipirones en su tinta

Es un plato clásico que nunca falla. Aunque se pueden preparar de muchas maneras, los txipirones en su tinta son una delicia que no se puede dejar de probar. No dejarás de untar y untar pan hasta dejar el plato bien limpio. En la siguiente imagen, lo que ves son txipirones acompañados de una salsa hecha con tinta de calamar, pimiento y cebolla.

Crédito: bocadorada

12. Mamia

Metiéndonos ya con los postres, la mamia es uno de los postres típicos de la cocina vasca. Se trata de cuajada elaborada con leche de oveja. Se puede tomar con nueces, azúcar o una buena miel de la tierra. Mmmmm….

Crédito: jlastras

13. Queso Idiazabal con membrillo

Dicen que “membrillo y queso saben a beso”. Juzga tú mismo. El queso Idiazabal es un queso elaborado con leche de oveja “latxa” del País Vasco, y tiene un sabor intenso muy característico. Queso, membrillo y nueces es un postre típico que seguramente probarás también en una sidrería. Receta sencilla pero eficaz.

14. Pastel Vasco

Es otro de los imprescindibles en cualquier feria vasca que se precie. Tiene origen en Lapurdi, la zona vasco-francesa. La masa contiene almendras y está cubierta con una crema pastelera que se horneará al final. Normalmente, la forma del pastel vasco es redonda y se suele decorar con un lauburu o cruz vasca para distinguirlo de otros.

15. Goxua

En último lugar, pero tan bueno como todos los anteriores. El goxua es un verdadero placer para el paladar. Es un postre de origen vitoriano, elaborado a base de bizcocho, nata y crema pastelera caramelizada. Se suele servir frío por los ingredientes que contiene. Aunque es una auténtica bomba de postre, ya sabes: tampoco te lo puedes perder.

Crédito: moverelbigote

Un artículo de Amaia Jiménez, colaboradora en El Fabricante de Nubes.