El pasado miércoles 24 de octubre, el Instituto Nacional de Antropología e Historia hizo público el descubrimiento de un túnel de 15 metros de diámetro que conecta la Pirámide de la Luna con la plaza que se encuentra al sur de esta monumental estructura. Este nuevo túnel se encuentra a 8 metros de profundidad y su descubrimiento es consecuencia de los estudios de resistividad eléctrica que se llevaron a cabo en junio del año pasado por expertos del INAH del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México.

El túnel se suma a los descubiertos anteriormente bajo la Pirámide del Sol y el Templo de Quetzalcóatl. Verónica Ortega, la directora del Proyecto de Conservación Integral de la Plaza de la Luna señaló que “estos grandes complejos ofrendarios constituyen el núcleo sagrado de la ciudad de Teotihuacán, por lo que toda la gente la consideraba la meca de la civilización, de ahí que lo que se pueda hallar en su interior podría ayudar a desentrañar las relaciones que tuvo esta antigua metrópoli con otras regiones de Mesoamérica”.

La Plaza de la Luna y la Pirámide de la Luna rematan la Calzada de los Muertos por el lado norte de Teotihuacán y son estructuras fundamentales en la alineación norte-sur de toda la zona arqueológica, por lo que su importancia en la cosmovisión de los antiguos teotihuacanos es innegable. Sólo el tiempo dirá qué misterios podrán ser develados a raíz de este gran descubrimiento.

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