La Ciudad de México cuenta con su buena cantidad de opciones para romancear. Sin embargo, a veces es necesario alejarnos por un par de días de todo lo cotidiano para reavivar esa chispa medio dormida o para una segunda —o tercera o cuarta— luna de miel. Sea cuál sea tu caso, aquí van algunas sugerencias para una escapada romántica sin alejarte demasiado de la capirucha.

 

1. Bernal y los viñedos

Este pintoresco pueblito se encuentra en las faldas de la famosa Peña de Bernal. Su arquitectura colonial, combinada con los paisajes semidesérticos y su imponente peñón lo hacen un lugar mágico. De hecho Bernal es famoso por tener a la gente más longeva del país. Algunos dicen que es por las propiedades energéticas de la Peña, ¿será?

 

View this post on Instagram

 

A post shared by Rulo Luna Ramos (@rulo.luna) on

Foto: @rulo.luna
 

El hecho de que Bernal sea un pueblo pequeño le brinda esa atmósfera de intimidad que muchas parejas buscan a la hora de viajar. En Bernal no necesitarás el auto para moverte, ya que se puede llegar caminando casi a todos lados. Esto te dará la oportunidad de descubrir sus callejones más románticos. Claro que si lo prefieres, puedes tomar el turibus o participar de un recorrido de leyendas al anochecer.

Por el hospedaje no te preocupes. Bernal cuenta con una buena cantidad de hoteles boutique, muchos de los cuales cuentan con servicio de spa y masajes relajantes para parejas. Échale un ojo a el hotel El Cantar del Viento y dime si no es justo lo que estabas buscando para una escapada romántica.

 

View this post on Instagram

 

A post shared by Finca Sala Vivé by Freixent mx (@fincasalavive) on

 

Foto: @fincasalavive
 

Algo que no te puedes perder en un viaje a Bernal es la degustación de los excelentes vinos y quesos queretanos. En las cercanías encontrarás los viñedos de La Redonda y Cavas Freixenet. Ambos lugares ofrecen maridajes de sus mejores cosechas, recorridos por sus viñedos y cavas, así como servicio de restaurante con vista a los viñedos. ¿Qué más puedes pedir?

 

2. Aguas termales en Chignahuapan, Puebla

A Chignahuapan se le conoce como el Pueblo de la Navidad y no porque hagan los mejores romeritos sino por su tradición en la producción artesanal de esferas navideñas. Pero Chignahuapan tiene muchos más atractivos para todo el que se anime a dar una vuelta por este rinconcito de Puebla. Uno de los más atractivos son sus aguas termales.

 

View this post on Instagram

 

A post shared by Laura Saenz (@laura_a_saenz) on

Foto: @laura_a_saenz
 

Termales Chignahuapan es un hotel y balneario que se encuentra en una cañada cercana al pueblo. Es el lugar ideal para relajarse y desestresarse en pareja. La zona más concurrida del hotel es el balneario, pero los huéspedes que pasan la noche tienen acceso a una alberca privada de aguas termales. Y si quieres mayor privacidad, las habitaciones tipo master suite cuentan con su propia tina de hidromasaje alimentada por aguas termales. Otros servicios del hotel incluyen spa y temazcal.

 

3. Amomoxtli, Tepoztlán

Amomoxtli es un hotel boutique perfecto para tu segunda luna de miel. No solo quedarás maravillado por su maravilloso entorno natural, rematado por el imponente Cerro del Tepozteco, sino por su concepto holístico diseñado para adultos. En pocas palabras, es el refugio perfecto para estar solo con tu pareja en un entorno tranquilo y privado.

 

View this post on Instagram

 

A post shared by Camila A Seidel (@camilaaseidel) on

Foto: @camilaaseidel
 

El hotel se localiza en una antigua quinta llena de jardines donde se puede observar una enorme variedad de plantas nativas de la región, como bugambilias, cactus, ahuehuetes y amates. De este jardín, se obtienen las plantas medicinales y las hierbas que se utilizan para los tratamientos del spa y para la cocina de su restaurante Mesa de Origen, en donde te puedes agasajar con lo mejor de la comida regional.

Además de contar con spa y temazcal, Amomoxtli también cuenta con el Centro Mandala para practicar yoga y otras artes energéticas. Y para refrescarte de día o de noche, nada mejor que su hermosa piscina con una panorámica inigualable del Tepozteco. No te vamos a decir que es la opción más barata a los alrededores de Tepoztlán, pero vale la pena si quieres darle una sorpresa a tu pareja.

 

4. Ciudad de Tlaxcala

Cuando se trata de un viaje en pareja, todo el mundo recomienda Querétaro o Guanajuato por la fama que tienen sus ciudades coloniales dentro del turismo de bodas. Aunque nadie niega la belleza y romanticismo de estos lugares, hay que tener en cuenta que existen otras opciones para las parejas que gustan del turismo cultural y gastronómico. La ciudad de Tlaxcala es una de estas opciones.

 

View this post on Instagram

 

A post shared by Ar Tlap @splendid_nature (@araceli_tlapale_fotografia) on

Foto: @araceli_tlapale_fotografia
 

Caminar por el centro histórico de Tlaxcala es un deleite, pues está plagado de edificios coloniales de gran belleza como la Basílica de Nuestra Señora de Ocotlán, que atesora un camarín impresionante tapizado en oro. Tampoco puedes dejar de ver los impresionantes murales del Palacio de Gobierno o la Catedral con su peculiar techumbre que asemeja el casco de un antiguo barco español que, según se cuenta, fue la forma en la que los españoles agradecieron a dios por haber llegado a salvo al nuevo continente a bordo de sus galeones.

La experiencia gastronómica que ofrece Tlaxcala también es espectacular. De hecho, muchos opinan que las mejores tortillas y el mejor pulque de todo México se hacen aquí. Por algo los famosos tacos de canasta son orgullosamente tlaxcaltecas.

 

View this post on Instagram

 

A post shared by Kiko Ricote (@kikorphotos) on

Foto: @kikorphotos
 

Pero no todo se concentra en la ciudad, en las cercanías puedes visitar las ruinas de Cacaxtla y sus impresionantes murales prehispánicos. A los alrededores también se encuentra la ciudad de Huamantla, que además de ser famosa por sus tapetes florales monumentales, cuenta con el museo de marionetas más grande del mundo. Para pasar la noche, te recomiendo echarle un vistazo a la Posada San Francisco.

 

5. Malinalco

Como última recomendación tenemos una joya llamada Malinalco. Si a ambos les gusta pueblear y nunca han estado aquí, seguro les va a encantar. Para empezar, es visita obligada el Santuario de los Guerreros Águila y Jaguar situado en la cima del Cerro de los Ídolos. Este templo fue totalmente esculpido en la roca de la montaña y solo es comparable con la antigua ciudad jordana de Petra.

 

View this post on Instagram

 

A post shared by Gaby Tinajero (@gabytinajerog) on

Foto: @gabytinajerog
 

Adentrándose en el Pueblo Mágico de Malinalco también se pueden visitar los frescos del convento agustino, realizados por los tlacuilos —artistas prehispánicos— hace más de 500 años. Cada rincón de Malinalco es un lugar para descubrir y sorprenderse. Es así como uno llega a encontrarse con lugares como el Museo Vivo, donde puedes perder tu fobia a los insectos aprendiendo más de ellos; o el centro energético Purusha Ayurveda.

Para darte un festín, nada como la gastronomía de Malinalco. Aquí encontrarás desde la típica comida de tianguis hasta restaurantes con conceptos de cocina fusión. Entre ellos te recomiendo Las Palomas.

 

View this post on Instagram

 

A post shared by Malinalco Pueblo Mágico (@malinalcopueblomagico) on

Foto: @malinalcopueblomagico
 

Y para cerrar con broche de oro, el Hotel Quinta Cielo es una de las opciones más agradables que hay para hospedarse en Malinalco. Sus habitaciones tienen una decoración que te transporta al tiempo de las viejas haciendas y la tranquilidad que se respira entre sus jardines es inigualable. Además, el servicio de su cocina tradicional no te defraudará. ¡Buen viaje!