Dejen salir a su niño interior en Papalote

Papalote Museo del Niño es un museo interactivo ubicado en la segunda sección del Bosque de Chapultepec. Los jueves por la noche están dedicados al público adulto. Apuesten a las actividades divertidas y a la música en vivo para que sus niños interiores conecten a través de la risa y el juego. Aquí hay información sobre las próximas fechas.

Vayan al cine, pero no al de siempre

Conviertan este clásico de las primeras citas en algo diferente, aprovechando las opciones de cine clubes que hay a lo largo y ancho de la ciudad. Vayan al Cine Tonalá o a Cinemanía, donde además de una buena cartelera pueden disfrutar de unos igualmente buenos tragos.

Visiten el Cine Club Atlántico, donde un maratón puede incluir película más baile con música en vivo, o revivan la experiencia vintage del autocinema en el Autocinema Coyote. Opciones hay, si ustedes acaban yendo a los mismos cines de siempre, es por pura necedad.

Déjense sorprender por la calle Regina

Tras su rehabilitación hace unos pocos años, la Calle de Regina recuperó el encanto del antiguo Centro Histórico. Desde la fonda más modesta al bar más alternativo, Regina les brindará varias veladas románticas y divertidas.

Pasen la tarde en la Alameda de Santa María la Ribera, admirando su kiosko morisco

Sin lugar a dudas, una de las plazas públicas más bellas y románticas de la ciudad. Cómprense un helado y gocen de la magnificencia del centenario kiosko. Al terminar, podrán irse a comer a alguno de los restaurantes de la Ribera. Les recomiendo el ruso Kolobok, justo enfrente del parque.

Photo: marketa1982 | Shutterstock

Que fluya la pasión en el Barrio Chino

En el Barrio Chino los espera una comida o una cena romántica pobladas de misteriosos sabores orientales. El momento cumbre de la cita llegará cuando abran sus galletas de la suerte y estas les auguren… ¡un maravilloso futuro juntos!

Si de lugares románticos se trata, Coyoacán lleva las de ganar

Coyoacán es uno de los barrios más antiguos y mágicos de la ciudad y, sin dudas, es el lugar ideal para el romanceo. Semillero de historias y leyendas, hay miles de actividades para hacer, para todos los gustos y para todos los presupuestos. Tomar un café en El Jarocho o en el Avellaneda y comer unos churros mientras pasean por las calles empedradas del centro, a la sombra de árboles centenarios, puede ser un plan sencillo pero perfecto. Por si necesitas más ideas, aquí te dejamos una guía para recorrer este pintoresco barrio y una lista de planes bien románticos en Coyoacán.

Photo: E Rojas | Shutterstock

Conviértanse en rockstars por una noche

Demuéstrale a tu amor que no le tienes miedo al ridículo y renta un salón privado en el London Karaoke. Opciones originales y divertidas para salir de fiesta abundan en la ciudad, pero el London tiene un lugar especial en el corazón de todos los que lo hemos visitado. Reserven con anticipación.

Tomen una lección de baile en la Plaza del Danzón

Justo afuera de la estación del Metro Balderas (ahí por donde Rockdrigo dejó embarrado su corazón) hay una plaza donde cualquiera puede refinar sus habilidades dancísticas o disfrutar del espectáculo de los que sí saben bailar. Lo mejor es visitar este lugar un sábado por la tarde, que es cuando la crema y nata del danzón ocupa la plaza con sus mejores atuendos. Como dice el título de aquella famosa película con Fred Astaire y Rita Hayworth, “bailando nace el amor”… (¡aquí hay una lista completa de los lugares para ir a bailar en la ciudad!).

Photo: Marisol Rios Campuzano | Shutterstock

Desayunen en el Hotel Geneve

El pasado está cargado de romanticismo y glamour y el Hotel Geneve irradia justamente eso. El día en que comenzó la revolución de 1910, Don Porfirio desayunaba aquí para demostrar que México era un lugar tranquilo y próspero. En sus lujosas habitaciones se hospedaron las figuras más emblemáticas del siglo pasado. Enrico Caruso, Marlon Brando, Winston Churchill y Charles Lindberg. Pueden desayunar en alguno de sus elegantes restaurantes con toques neo-barrocos y de art-nouveau.

Reciban el día en el Monumento a la Revolución

Un plan muy original, a 65 metros de altura, para una primera cita en la Ciudad de México. Ni bien lleguen les van a ofrecer una bebida caliente y luego van a subir hasta lo más alto de la estructura para ver cómo se asoma el sol. El broche de oro es un desayuno muy rico y bien mexicano, como debe ser. Amaneceres Monumentales tiene lugar los últimos sábados de cada mes, a las seis de la mañana. Solo con reservación, aquí puedes comprar tus entradas.

Photo: Diego Grandi | Shutterstock

Disfruten de la ciudad desde las alturas

Dense una vuelta -literal- en Bellini, el restaurante giratorio en la parte superior del World Trade Center o disfruten la vista del Centro Histórico desde el Miralto, en el piso 41 de la Torre Latinoamericana. Ambos lugares ameritan ser visitados en una tarde despejada para potenciar la experiencia panorámica al máximo.

Si lo que buscan es disfrutar de una puesta de sol y olvidar por un rato que se encuentran en una de las ciudades más grandes y ruidosas del mundo, visiten el roof bar del hotel Condesa DF. Bonita música, buenos tragos y un ambiente relajado hacen de este el punto perfecto para pasar una tarde de domingo en pareja.

Son 200 los escalones que llevan a la cima del Ángel de la Independencia, uno de los monumentos más icónicos de la ciudad. Desde sus 94 metros de altura van a tener una vista increíble de Paseo de la Reforma y podrán admirar de cerca la escultura de la Victoria Alada. ¿Lo mejor? ¡Es gratis! Solo tienen que entregar una carta en la delegación solicitando el permiso y se otorgará en 15 minutos. Para más información, contáctate al correo: ijaramilloa@cuauhtemoc.cdmx.gob.mx.

Admiren la mancha urbana de lejitos

Al estar rodeada por montañas, la Ciudad de México cuenta con una enorme cantidad de miradores que son la excusa perfecta para una cita en absoluta soledad y con mucho potencial romántico. Los mejores miradores están en la carretera a Cuernavaca, bastante cerca si se encuentran por rumbos sureños. El Mirador de Cuernavaca (Km 27.5 de la carretera federal libre a Cuernavaca), cuenta con excelentes vistas nocturnas y del amanecer y, si bien hay un restaurante (no es malo, pero el servicio podría mejorar), aparcar y disfrutar de lo que ven es gratuito.

Terminen una tarde de paseo por el Centro Histórico en El Moro

Después de disfrutar de un paseo armado a la medida por el Centro Histórico de la ciudad, nada mejor que consentirse con la dulzura de unos buenos churros y una taza de chocolate caliente en El Moro, uno de los muchos restaurantes de la ciudad ubicado en un edificio histórico, que satisface las ansias de azúcar de los chilangos desde 1939. Normalmente está bastante lleno, así que ármense de paciencia y vean por la vitrina de la entrada el surreal proceso de la elaboración de churros.

Organicen un picnic en uno de los muchos bosques urbanos de la ciudad

La Ciudad de México y sus alrededores tienen más bosques de los que muchos se podrían imaginar y algunos de sus espacios son perfectos para una tarde relajada. Viveros, el Desierto de los Leones, el Parque Bicentenario, el Tezozomoc (¡con sus ajolotes!), el Bosque de Tlalpan, Los Dinamos, La Marquesa, El Ajusco, Fuentes Brotantes y el Parque Masayoshi Ohira (foto) son sólo algunos de los lugares que todos los chilangos deberíamos aprovechar un poco más seguido. Aquí te dejamos la lista de los espacios verdes más inspiradores de la ciudad.

Anímense al amor kitsch en Chapultepec

Está bien… Chapultepec es bastante común, pero consideren la cantidad de opciones que ofrece este bonito lugar. Pueden rentar un barquito y dejarse llevar por las aguas de los lagos o simplemente recorrer los caminos más alejados del bosque. Mientras andan paseando, dense una vuelta por el Restaurante del Bosque (foto) a la hora del desayuno, para aprovechar un buen buffet. Las opciones son tantas que mejor te dejamos esta guía para recorrer Chapultepec, para que tú decidas.

Apliquen otra clásica para primera cita en la Ciudad de México y échense un helado

Fundada en 1939 por el italiano Pietro Chiandoni, la heladería Chiandoni es un clásico de la Ciudad de México en la colonia Nápoles. No sólo probarán uno de los mejores helados de la ciudad, también se verán transportados a una época en la que las fuentes de sodas dominaban la Tierra. Más heladerías originales para una primera cita en la Ciudad de México, aquí.

Este artículo ha sido actualizado el 8 de agosto de 2019.