Coyoacán es uno de los barrios más antiguos y llenos de atractivos en toda la Ciudad de México. Es un semillero de historias y leyendas en donde se respira un aire muy distinto al del resto de la ciudad. El simple hecho de pasear por sus calles es un verdadero placer y uno de los pasatiempos favoritos de muchos chilangos. Aún así, no está de más saber cuáles son las mejores a la hora de decidir qué hacer en Coyoacán. ¿Dónde comer barato? ¿Cuál es el mejor café? ¿Cuáles son los mejores museos? ¿Cuál es la historia detrás de sus paruqes y sus edificios históricos? ¡Hay tanto por conocer en unas cuantas cuadras! Si estás de visita en la Ciudad de México, dedícale por lo menos una tarde a este pintoresco lugar. Esta es la mejor forma de hacer rendir tu visita.



Empezando el día

Vamos a comenzar nuestro recorrido en pleno centro de Coyoacán. Para terminar de despertar necesitarás un buen café y la recomendación para esto es Avellaneda, una cafetería que está apenas a una cuadra del centro sobre la calle de Higuera. Es un local bastante pequeño, pero en este lugar se sirve café de buena calidad y si eres cafetero de corazón, agradecerás las opciones y el servicio. Pero este no es el único lugar para abastecerte de cafeína a los alrededores. Aquí te dejo una lista con algunas de las mejores cafeterías de Coyoacán.

Photo: Rulo Luna

En ningún otro lugar de la ciudad se concentran tantos cafés como en Coyoacán.

Para un desayuno más copioso te recomiendo visitar Corazón de Maguey. Este famoso restaurante en el Jardín Centenario tiene una modalidad de desayuno buffet a la carta —de martes a domingo— por sólo $195. Sé que será difícil, pero trata de moderarte. Coyoacán es uno de los mejores lugares para probar antojitos y comida callejera en la ciudad, así que te conviene guardar un huequito para cualquier eventualidad.   

 

A recorrer jardines y sitios históricos

Una vez cubiertas las necesidades alimenticias podemos iniciar con la turisteada. Comienza por recorrer los dos jardines centrales de Coyoacán, el Jardín Hidalgo y el Parque Centenario. Aprovecha que es temprano para sacarte la foto de rigor en la fuente de los Coyotes, que siempre se ve más bonita con el sol de la mañana. Coyoacán quiere decir el lugar de los coyotes y la fuente refleja esta toponimia.   

Cruza la calle hacia el Jardín Hidalgo y entra a la Iglesia de San Juan Bautista. Esta es una de las iglesias más antiguas de México y su historia se remonta a los primeros años después de la conquista de Tenochtitlán por los conquistadores españoles. Todo lo que quieras saber sobre la historia de este lugar lo puedes encontrar aquí.

Photo: Rulo Luna

La Iglesia de San Juan Bautista es impresionante por fuera y por dentro.

Frente a la iglesia y sobre la misma plaza se encuentra el Palacio de Cortés. Este edificio es  la sede del gobierno en la alcaldía de Coyoacán y fue construido en 1756, por lo que nunca tuvo nada que ver con el conquistador. Enfrente puedes encontrar el famoso kiosco de Coyoacán, donado por Porfirio Díaz en el marco de los festejos del centenario de la independencia. Este es uno de los lugares más socorridos por los artistas callejeros de Coyoacán durante los fines de semana y un excelente sitio para descansar un rato a la sombra de un arbolito.

Photo: Rulo Luna

El Jardín Hidalgo es uno de los puntos de reunión favoritos de los chilangos, sobre todo en fin de semana.

Si ya terminaste con las dos plazas principales, regresa a la calle Higuera —la del café— hasta llegar a la Plaza de la Conchita. Aquí te vas a encontrar con la Capilla de la Inmaculada Concepción —la Conchita para los cuates—, que es la primera iglesia construida en la Nueva España. Si es la primera vez que caminas por aquí, te sorprenderá lo tranquila que suele ser esta plaza en comparación con los dos jardines que acabas de dejar atrás. La Conchita está en restauración constante y no es posible acceder, pero todo lo que quieras saber sobre esta antigua construcción lo puedes encontrar aquí.  

A los alrededores de esta plaza se encuentran algunas de las construcciones más antiguas de Coyoacán. En la esquina de Higuera y Vallarta, justo frente a la plaza, se encuentra la famosa Casa Colorada. Se dice que esta fue una de las primeras casas construidas en Coyoacán después de la llegada de los españoles y que sirvió de residencia durante un par de años a Hernán Cortés y a la Malinche. Muchos historiadores dudan que esto sea cierto, pero lo que si es verdad es que esta es la única casa del siglo XVI que aún está en pie.

Del otro lado de la plaza —a espaldas de la iglesia— verás una reja con árboles detrás. Este lugar es el Parque Frida Kahlo, uno de los secretos mejor guardados de Coyoacán. Es un parquecito tranquilo con juegos para niños, una fuente y un par de esculturas de Frida y Diego que han atraído a muchos turistas en búsqueda de una selfie con la pareja. Si te gusta la fotografía, este lugar es excelente para hacer retratos al aire libre.

Photo: Rulo Luna

El interior de la Hacienda de Cortés.

Cuando salgas del parque te encontrarás sobre la calle de Fernández Leal, si la sigues llegarás hasta la Hacienda de Cortés. La historia cuenta que esta casona colonial fue parte de las caballerizas del conquistador, pero más que eso, ha sido la residencia de grandes personalidades del arte en México, como el pintor Gerardo Murillo —Dr. Atl— y el actor Tito Guízar. La casa es sumamente pintoresca y cuenta con varios patios interiores y un restaurante bastante decente. Puedes pasar a visitar las instalaciones sin el mayor problema.

Frente a la Hacienda se encuentra el Centro Cultural Elena Garro, un hermoso espacio para los amantes de los libros en donde se realizan actividades culturales para toda la familia. Puedes consultar la agenda cultura aquí.



A comer en el mercado

Si ya va apretando el hambre, sigue sobre Fernández Leal hasta cruzar con Hidalgo, da vuelta a la izquierda y luego a la derecha en Abasolo. En un par de cuadras vas a estar frente al Mercado de Coyoacán. Aquí la mejor opción son las tostadas. Vas a encontrar muchos puestos, pero las buenas son las Tostadas Coyoacán. Frente a las tostadas se encuentran varios locales que venden jugos, ensaladas, chapatas y sandwiches. El bueno es Cokteleando, donde además siempre te regalan fruta mientras esperas tu comida. En el mismo mercado, justo a la salida a la calle de Xicoténcatl, hay fondas que ofrecen comida corrida a precios muy económicos.

Photo: Rulo Luna

En Coyoacán lo difícil es elegir qué vas a comer.

Y si no andas por los rumbos del mercado, no te preocupes. En Coyoacán hay comida con las tres bes en cada cuadra. En este artículo recopilamos nuestras mejores recomendaciones para comer en Coyoacán por menos de cien pesos.  

 

Una tarde en el museo

A un par de cuadras del mercado, sobre la calle de Allende, se encuentra uno de los atractivos más concurridos de Coyoacán: La Casa Azul. Este es el lugar donde Frida Kahlo habitó toda su vida y en la que compartió sus años con Diego Rivera. Si decides visitar este lugar, compra tus boletos por internet, de lo contrario perderás una buena parte de tu tarde en la fila para acceder a la casa. El boleto de entrada a la Casa Azul incluye el transporte y el acceso al Anahuacalli, el museo donde está en exhibición la colección de arte prehispánico de Diego Rivera.

Photo: Shutterstock/BondRocketImages

La famosa Casa Azul.

Pero Coyoacán es mucho más que la Casa Azul. Algunos de los museos más importantes que deberías considerar en tu visita son: el Museo Nacional de la Acuarela, el Museo de las Culturas Populares, el Museo Nacional de las Intervenciones y la Casa de León Trotsky. Todos estos están a minutos del centro de Coyoacán y ninguno de ellos es tan concurrido.   

 

A seguir paseando

Regresa a tomar el fresco en el Jardín Centenario. Puedes tomarte una nieve con chilito en las Tepoznieves que se encuentran en la esquina de Centenario y Francisco Sosa o pedir un café con cardamomo en Moheli. Ya que hayas estirado los pies, empieza la caminata sobre la calle de Francisco Sosa. Llévatela con calma y prepara la cámara, ya que esta es una de las calles más bonitas de Coyoacán y está llena de rincones pintorescos.

Photo: Rulo Luna

La Plaza de Santa Catarina es uno de los rincones más coloridos de Coyoacán.

Sigue sobre Francisco Sosa hasta llegar a la Plaza de Santa Catarina, la vas a reconocer por la bonita iglesia color amarillo que se encuentra en ella. Esta es una construcción del siglo XVII y es considerada monumento nacional desde 1932. Justo frente a la plaza se encuentra la Casa de Cultura Reyes Heroles. Entra a darte una vuelta por los distintos espacios de la casa y disfruta de los jardines, en donde muchas veces hay exposiciones de los alumnos inscritos a los distintos talleres que se ofrecen en este espacio. En la entrada de la casa se encuentra una banca con esculturas de bronce de Frida y Diego. Este es otra oportunidad de foto que ningún fan de la pareja dejará pasar.

A los alrededores de la Plaza Santa Catarina hay varios cafés donde puedes darte un merecido descanso de tu recorrido. Te recomiendo visitar el Mesón Antigua Santa Catarina. Este lugar tiene un balcón ideal para ver caer la tarde sobre Coyoacán.

 

Si te faltó algo…

Si ya está entrando la noche y sientes que aún te falta mucho por recorrer, la mejor opción es regresar al centro y tomar uno de los paseos en tranvía. El costo por un paseo de cuarenta minutos es de $65 para los adultos y $50 para los niños. El tranvía te llevará por muchos de los lugares que te mencioné en este artículo y recibirás una pequeña explicación por parte de guías bien capacitados. Ten en cuenta que el tranvía tiene dos tipos de recorridos: un paseo histórico —desde las diez de la mañana hasta las seis de la tarde— y un recorrido de leyendas durante la noche.

Photo: Rulo Luna

Puedes tomar el tranvía justo frente a la Iglesia de San Juan Bautista.

Al terminar el recorrido estarás nuevamente en el Jardín Hidalgo. Aprovecha para rematar el día con unos esquites o unos churros rellenos. Y si tienes tienes más sed que hambre, dirígete a La Celestina a coctelear o a La Coyoacana para cantar con los mariachis mientras te echas uno que otro tequila.     

 

Un consejo para los deportistas tempraneros

Si la mejor forma de empezar tu día es con actividad física, ten en cuenta la opción de Viveros. Este parque urbano está compuesto de 39 hectáreas arboladas y data de principios del siglo pasado. Además de ser un vivero enfocado en la reforestación de la zona conurbada, este lugar cuenta con juegos para niños, canchas deportivas, senderos para correr y no es extraño encontrarte con programas de activación física gratuitos. Desde las seis de la mañana encontrarás gente corriendo por los distintos senderos, entre árboles de distintas especies y ardillas medio adormiladas.

Viveros también es una excelente opción para pasear a cualquier hora del día —sí, incluso si eres alérgico al ejercicio— y es uno de esos rincones de la Ciudad de México en los que olvidarás que estás en una de las ciudades más grandes del mundo.