Ya sabes que Coyoacán es uno de los barrios más lindos y coloridos de la Ciudad de México. Hay de todo para hacer y, a la hora de comer, lo difícil es escoger dónde, porque las opciones son casi infinitas. Hoy te voy a hablar de un lugar super tradicional: el mercado de antojitos de la calle Higuera 30, también llamado “mercado de las quesadillas” o “mercado de comidas”, donde podrás comer como un rey por -más o menos- 100, 150 pesos. ¡Pasa y ordena!

Photo: Lau B

El mercado se encuentra en el mero centro de Coyoacán, en la misma cuadra que la icónica cantina La Coyoacana y que el Café Avellaneda. Está abierto de 8 de la mañana a 8 de la noche, aunque los horarios son flexibles (lo he comprobado), y hay puestos que abren más o menos temprano (el de los jugos, por ejemplo), o que cierran luego del horario oficial, especialmente los fines de semana.

La oferta es variada e incluye elotes, tacos, pozole, jugos, garnachas y hot cakes, aunque las estrellas son las quesadillas y las gorditas. Si bien es cierto que los precios son un poco más altos que en otros lugares, creo que la experiencia bien vale la inversión.

Mis quesadillas favoritas son las de la señora Irma (su puesto está en el centro del mercado, enfrente del de pozole). Es una familia muy amorosa que, en cada viaje que hago a la ciudad con mi familia, nos recibe con mucho cariño.

Me encantan las quesadillas de huitlacoche y las de flor de calabaza. El precio va de 30 a 35 pesos por quesadilla.

Me gustan todas las gorditas, pero las de requesón me pueden…

Además, los arreglos florales del puesto de la señora Irma son lindísimos, lo que le suma puntos a la experiencia.

Photo: Lau B

Las quesadillas y gorditas pueden ser fritas o al horno, pero eso sí: no te olvides de que estás en la Ciudad de México, por lo que si quieres queso en tu quesadilla, debes pedirlo expresamente (“quiero una quesadilla con queso y frijoles”, por ejemplo… ya sé, no me digas nada, ¡es uno de los grandes misterios de la existencia humana!).

Mi segunda recomendación es el pozole, ideal para entibiar las tardecitas frías y lluviosas de la ciudad.

Con todos sus complementos, este pozolito reanima hasta al corazón más desolado.

Mi tercera sugerencia es para el postre: los hot cakes con formas insólitas del puestito del fondo. Forma que se te ocurra, ¡el señor te la hace! Conozco a alguien que le pidió un hot cake con forma de la cara Luis Miguel y el señor no le falló.

Photo: Lau B

Aunque ya ha pasado su momento de gloria máxima, lo cierto es que estos hot cakes ya son un clásico de Coyoacán y resultan muy atractivos, especialmente para los más pequeños.

Photo: Lau B

El dueño se ha dormido un poco en los laureles y se saca de onda cuando sacas fotos sin consumir… pero bueno, cada quien con su rollo y, a lo sumo, tendrás que soportar un regaño. Más allá de todo, considero que paseante de Coyoacán que se respete debe probar estos hot cakes que ya son tradición.

Si bien los elotes de este mercado no son los mejores de Coyoacán (los mejores son los Elotes y esquites Juárez, enfrente de El Jarocho), no están nada mal y puedes ordenarlos con la tranquilidad de que no te defraudarán.

Los jugos no difieren mucho de los que puedas encontrar en otros mercados, solo que estos son más caros… Pero bueno, estás pagando el precio de comer (o de tomar un juguito) en uno de los lugares más tradicionales de Coyoacán.

Para terminar, te cuento que este mercado es muy popular entre locales y visitantes, por lo que debes ir armado de paciencia, si es que lo visitas en una hora pico. Solo te digo que la espera bien valdrá la pena, ya verás.

Photo: Lau B