Vivero Coyoacán

Este Parque Nacional está compuesto de 39 hectáreas arboladas y sus orígenes datan de 1901, cuando Miguel Ángel de Quevedo, “el apóstol del árbol”, donó una hectárea para comenzar esta reserva forestal. En el vivero se cultivan árboles que luego serán destinados a la reforestación de la zona conurbada de la ciudad.

Crédito: Lau B

Además, en este pulmón defeño hay juegos para niños, áreas deportivas, senderos para caminar y correr, clases gratuitas de yoga, tai chi y zumba y programas educativos para toda la familia. Los fines de semana “Viveros”, como le dicen los locales, se convierte en una fiesta para los más chiquitos, con todo tipo de juegos, inflables, brincolines y artistas callejeros. Lo bueno es que, a diferencia de otros parques de la ciudad durante el fin de semana (que están repletos de gente), Viveros conserva su calma y se puede disfrutar en familia, sin temor de perder de vista a los niños.

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Este es mi lugar favorito para sentarme a meditar entre los árboles o para hacer un picnic con mis hijos aunque -les advierto- las ardillitas, lindas y todo, son bastante disruptivas y hasta han llegado a meterse en mi bolsa para robar comida (la foto de abajo fue tomada por mi hija de 6 años; justo antes de la embestida de la ardilla). El parque abre de lunes a domingos, de 6am a 6pm.

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Parque Bicentenario

Aquí operó la Refinería 18 de marzo, desde los años 30 hasta 1991, cuando se decidió su cierre debido a la alta contaminación del subsuelo y del aire. En 2007 se anunció la creación de este parque, dedicado a los héroes de la independencia mexicana.

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El Parque Bicentenario se encuentra dividido en jardines de acuerdo a la cosmogonía mexica. Todos los elementos que componen este parque son simbólicos y significativos, por lo que te recomiendo que te pases un día entero explorándolo, no solo para disfrutar de su verdor, sino para aprender de México. ¡A nosotros nos encantó el jardín de orquídeas!

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Además de flores, plantas y árboles increíbles y representativas de todo México, hay un auditorio para eventos, áreas deportivas, huerta, varias áreas de juegos para niños, lugares para hacer picnic, un skate park. A nosotros nos encanta porque es el único parque de la ciudad cuyo arenero tiene también agua, ¡muy divertido para los chicos! Un detalle que me llamó la atención es que hay que obtener (y pagar por) un permiso para sacar fotografías con cámara. La entrada es gratuita y abre de martes a domingo, de 7am a 6pm.

Museo Dolores Olmedo

Este es uno de mis lugares favoritos de la ciudad. Además de admirar sus exhibiciones, siempre interesantes, lo que más me gusta es pasear por sus jardines llenos de pavos reales, xoloitzcuintles, geranios y árboles frondosos.

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Puedo pasarme toda una tarde ahí, leyendo o simplemente imaginando que aquellos que alguna vez habitaron esta residencia están a unos metros, viviendo sus intrigantes aventuras. Es un lugar ideal para echar a volar la imaginación.

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Los fines de semana hay actividades educativas y artísticas para toda la familia. Además, la comida del restaurancito (foto) no está nada mal para este tipo de lugares.

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Abre de martes a domingos (todos los museos de la ciudad cierran los lunes), de 10 a 18. La entrada cuesta 50 pesos (100 para extranjeros; 25 para estudiantes; 6 para INAPAM y menores de 6 años). Los martes la entrada es libre.

Coyoacán, San Angel y Chimalistac

Estas tres colonias del sur de la ciudad son encantadoras y no hace falta más que un paseíto por sus calles empedradas, bajo la sombra de árboles centenarios, para hacer las paces con la caótica y alucinante Ciudad de México.

Crédito: Lau B

El campus de la UNAM

El nombre de Ciudad Universitaria le queda como anillo al dedo a este gigantesco campus que se extiende por la parte sur de la ciudad. En su interior podrás encontrar innumerables jardines, museos, teatros, esculturas y algunos de los edificios más emblemáticos de toda la ciudad, como la Biblioteca Central y la Rectoría.

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Caminar por el campus es un deleite gracias a la gran cantidad de senderos que atraviesan por facultades y espacios recreativos. Ciudad Universitaria es un ejemplo a seguir en términos de planeación urbana y una de las zonas más bellas de la ciudad. El campus central fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2007.

Crédito: Rulo Luna Ramos

Crédito: Rulo Luna Ramos

Crédito: Rulo Luna Ramos

Milpa Alta

Milpa Alta es la única delegación totalmente rural en la Ciudad de México. “Milpa” (del náhuatl “milpan”, campo cultivado) es un campo donde se cultiva el maíz, en asociación con otros vegetales. En la foto, tortillas hechas de maíz blanco de hoja morada, maíz rojo y maíz azul, nativos de esta región.

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También es el primer productor nacional del nopal verdura y todos los años, en junio, se realiza la Feria del Nopal, en la Villa Milpa Alta, un festival en el que se celebra a este vegetal super versatil. Hay eventos culturales, música y un concurso de platillos hechos a base de (sí, adivinaste) nopal.

Esta delegación está compuesta por pueblos preciosos, cada uno con sus ricas tradiciones y sus especialidades y, en total, se celebran casi 700 fiestas populares (aquí puedes ver la información en detalle).

Biblioteca José Vasconcelos

La Ciudad de México tiene muchos espacios para los amantes de los libros, pero esta biblioteca ha logrado convertirse en una institución muy reconocida, aunque solo lleva 12 años abierta.
No vayas solo a sacarte una fotografía con las estructuras metálicas y la ballena, también aprovecha todas las actividades que se desarrollan en el lugar. Hay talleres, conversatorios, conciertos, cine, actividades para niños, una colección muy grande (600 mil obras, entre libros, discos compactos de música y video, revistas y periódicos), y un jardín digno de mencionar, que tiene 60 mil ejemplares de 168 especies diferentes.

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Centro de Tlalpan

La delegación Tlalpan, ubicada al sur de la Ciudad de México, está llena de joyitas, pero el centro histórico de Villa de Tlalpan es realmente mágico. ¡Los viernes hay danzón!

No te vayas sin probar un delicioso caldo tlalpeño, ideal para la cruda…

Plaza Romita

Un rincón mágico y atemporal de la ciudad, ubicado en la colonia Roma, que aún mantiene su ritmo relajado y pueblerino, en contraste con el tráfico y la actividad de las grandes avenidas que la rodean. Aquí se filmaron varias escenas de la película “Los olvidados”, de Luis Buñuel.

Delegación Tláhuac

Esta delegación está a la orilla del Lago de los Reyes Aztecas y su economía está basada en la agricultura, especialmente el cultivo del nopal.

Puedes visitar el embarcadero de Tláhuac y dar una vuelta en trajinera (sí, como en Xochimilco, pero sin las multitudes). O pasear al atardecer por el Bosque de Tláhuac.

Chapultepec

Por supuesto que no podía faltar en esta lista el Bosque de Chapultepec, el corazón de la ciudad. Desde la época prehispánica, este es un lugar sagrado que fue ocupado por teotihuacanos, toltecas y mexicas que llegaron atraídos por la abundancia de agua y vegetación.

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Con 686 hectáreas, es el pulmón más importante de México y el bosque urbano más antiguo de América Latina. Fue reconocido por el World Monuments Fund como uno de los sitios más bellos del planeta.

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