La ciudad de Miami, al sur de la Florida, tiene una posición estratégica en el mapa. Allí confluyen muchas culturas que, junto al sol y al mar, hacen que vibre en otra sintonía, que sea colorida, vistosa y alegre. Hay muchos lugares por los que se puede pasar y sentir la energía latina, comprender mucho más la historia y en definitiva, pasarla muy bien en una ciudad en la que siempre hay algo que hacer. Aquí te damos algunas ideas, empezando por un imperdible ya famoso:

1. Pasear por Little Havana

Photo: Fotoluminate LLC | Shutterstock

No es difícil adivinar que este es un vecindario donde conviven muchas culturas latinas, pero especialmente la cubana es la que le ha dado el nombre. Es un barrio lleno de vida, en el que habitan casi 50 mil personas, con restaurantes, cafeterías, tiendas de habanos y de discos llenas de salsa, merengue, cumbia, y cha cha chá. Es allí donde queda el Parque Máximo Gómez, más conocido como el “Parque Dominó”, pues es común ver a los locales sentados alrededor de varias mesas jugando el famoso juego. Además, es un rincón bien colorido, pintoresco y si se animan, hasta pueden aprender a jugarlo.
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2. Ir alguna vez al carnaval de la Calle 8

Aunque el recorrido de las caravanas y disfraces se extiende a poco más de veinte calles, la atención se centra en la Calle 8, el epicentro que da vida a Little Havana. Allí se montan más de 400 puestos de comida de todos los países de América Latina, se presentan artistas en más de diez tarimas dispuestas y tienen una gran cobertura de los medios, pues es el festival hispano más grande del país y que se celebra desde 1970. Una buena oportunidad para bailar, disfrutar de la comida y dejarse llevar por las tradiciones.

3. Tomar un mojito en Cubaocho Museum & Performing Arts Center

Ya para dejar esta zona y aunque hay muchísimos sitios más donde sentir la vibra latina, tienen que tomar nota de este lugar para pedir el mejor mojito que se puedan tomar en la ciudad de Miami. Cuba Ocho es una sala de conciertos, pero también es un bar y una galería de arte. Lo curioso es que el local tiene el mobiliario real de “Yesterdays”, un club privado que pertenecía a Frank Sinatra. Ahora, imagínense eso rodeado de cuadros de artistas latinos y la voz de Celia Cruz de fondo gritando “Azúúúcar” para bailar. ¡Hay que ir!

4. Dar una vuelta por Little Haiti

Aunque esta es una zona mucho menos turística que Little Havana -y a la que aún recomiendan no ir mucho de noche- está bien saber que también tiene muchas galerías de arte, tiendas de música haitiana y librerías, además de un centro cultural en el que realizan sesiones de danza y teatro. Es pequeño y colorido, no está de más darle un vistazo.

5. Ir a una exhibición en la Torre de la Libertad

Si quieren ponerle un poco de historia al recorrido por la ciudad, entonces está bien pasar por aquí, en el #600 del Boulevard Biscayne. En algún momento, la Torre de la Libertad fue el edificio más alto de la ciudad de Miami. Se construyó en 1925 y aunque primero fue la sede central de un periódico, para el año 1960 se alojaron allí los primeros exiliados de la comunidad cubana. Hoy está reconocido como lugar histórico de la nación y se realizan muchas exhibiciones de arte. Para más detalle, su diseño arquitectónico fue inspirado en la Giralda, de Sevilla.

6. Visitar el Pérez Art Museum

Este museo es casi una visita obligada. Aquí cuidan, interpretan y estudian el arte moderno y contemporáneo, destacando la diversidad cultural de Miami, cómo se desenvuelve la comunidad latina en la ciudad y cuál es su aporte artístico. Además de apreciar el arte, aprender de las diferentes culturas, también tendrán espacios hermosos por los que se puede caminar, un restaurante y muchas actividades. La historia de este museo se remonta a 1984 y hoy es una evolución del Museo de Arte de Miami, pero desde que se construyó esta nueve sede en la bahía de Biscayne, pasó a tener el apellido de su director, Jorge Pérez, por toda su dedicación al arte y el respeto entre culturas. Los segundos sábados de cada mes, la entrada es gratuita.

7. Y también el Museo de Arte Frost

Patricia & Phillip Frost Art Museum es el museo de la Universidad Internacional de Florida en Miami, y está allí desde 1977. Con los años ha pasado por remodelaciones y ampliaciones, pero en esencia reúne una amplia colección de fotografías, esculturas y pinturas del siglo XX que son dignas de admirar, además de piezas europeas, africanas y asiáticas. Lo interesante es que tienen por norma, tener exhibiciones itinerantes y permanentes del arte latino y del Caribe para mostrar la variedad de las regiones. Interesante y bonito.

8. Asistir al famoso SobeWWF

Este es el festival de gastronomía y vinos más grande de South Beach y se realiza una vez al año, con fines benéficos. Aquí se reúne lo mejor de las propuestas latinas -y norteamericanas también- para que todo sea un deleite en el paladar. Nada más este año recibieron cerca de 60 mil asistentes, volcados a vivir la buena vibra de Miami y los sabores que ya no se traducen solamente a probar, por ejemplo, un buen guacamole y unos nachos. No, ahora va más allá y se entiende el arte de hacer un buen mole o unas tortillas con el maíz correcto, elevando el interés por la gastronomía de cada país. La próxima cita será del 19 al 23 de febrero del 2020, por lo que ya puedes ir planificando el viaje.

9. Deleitarse con la comida mexicana en Agaveros Cantina

Los aromas de la comida mexicana se cuelan por todo Miami, pero en este lugar adquieren otro nivel. Agaveros está muy cerquita de Ocean Drive y la avenida Collins, es decir, en el mero centro de la vibra de South Beach, y aquí se pueden deleitar con los famosos tacos al carbón, buenos ceviches y una esmerada carta de vinos que se mezcla con tequila y mezcales. Si quieren irse con un buen sabor de boca ¡y mucho de picante!, no hay que dejar de pasar por aquí.

10. Pasar una noche de rumba en Wynwood

En el distrito artístico de Wynwood confluyen muchos sabores, muchos ritmos y hay arte por todos lados. Así que es un buen sitio para pasearse por la gastronomía de distintos países, ir a bailar salsa, merengue o reggeaton a lugares como El Patio o estar más tranquilos en algún café, comer algún dulce y escuchar jazz en vivo. Es que Wynwood da para todos los gustos y es el lugar donde se escuchan todos los acentos latinos y la madrugada se extiende.

Crédito: @explauratheworld

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