Buenos Aires, que durante mucho tiempo tuvo los rascacielos más altos de Sudamérica, está llena de miradores panorámicos, aunque muy pocos están abiertos al público. En este artículo te contamos a cuáles puedes ir en tu recorrida por una de las ciudades más bellas de América Latina.

Mirador de la Torre Espacial

Es la construcción más alta de la Argentina y está en el barrio de Villa Soldati, lejos del centro.

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Por eso ofrece una vista tan atractiva, porque se puede ver la ciudad entera desde el mirador más alto, que está a 175 metros del suelo. Esta torre -que simula una espada clavada en la tierra- fue el emblema de un parque de diversiones de la década de los ‘80 (tematizado por Hanna-Barbera) que ya no funciona; hoy sólo se usan los espacios verdes.

Reserva Costanera Sur

La Reserva Ecológica Costanera Sur es toda una vista en sí misma, ya que se trata del único espacio verde que se mantiene agreste de toda la ciudad. Desde allí se accede a la costa del Río de la Plata pero, además, se puede ver al barrio más nuevo y moderno de la ciudad, Puerto Madero, desde una perspectiva completamente diferente.

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Café Proa

En el barrio de la Boca, justo frente a la Vuelta de Rocha, está la Fundación Proa, un espacio de arte que en su planta superior funciona un bar con vista al Riachuelo desde donde se pueden ver los puentes de hierro que cruzan el río, el frente de los edificios pintados de muchos colores, y todo el ambiente característico de La Boca.

Galería Güemes

El edificio Galería Güemes es uno de los primeros rascacielos de Buenos Aires, con 87 metros de altura.

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Desde allí se puede ver la vecina ciudad uruguaya de Colonia del Sacramento, del otro lado del Río de la Plata; el hermoso juego volúmenes de cúpulas históricas hacia el sur, la Plaza de Mayo, el barrio de San Telmo, y los rascacielos de la zona norte. Está ubicado en plena city porteña, sobre la peatonal Florida.

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Palacio Barolo

Desde el mirador del Palacio Barolo, de 100 metros de altura, se puede ver hacia el este todo el recorrido de la Avenida de Mayo hasta llegar a la casa Rosada y, hacia el oeste, la plaza de los Dos Congresos y el bellísimo edificio del Congreso Nacional.

Crédito: dandeluca

Pero el palacio Barolo, además de ofrecer una de las mejores vistas de la ciudad, es un monumento histórico -construido entre 1919 y 1923- que hace referencia y homenajea a la Divina Comedia de Dante Alighieri. El edificio de 22 pisos, tiene tres partes: infierno, purgatorio y paraíso.

Crédito: blmurch

Centro cultural CCK

Antes fue el Palacio de Correos y Telégrafos y, hasta hace unos pocos años, el correo argentino funcionó allí. Hoy, es el centro cultural más moderno del país. En el piso 9 hay dos miradores desde donde se puede ver el barrio más nuevo de la ciudad, Puerto Madero, y a su vez la parte más antigua e histórica de Buenos Aires, el casco histórico.

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Hotel Panamericano

Desde el piso 23 de este hotel -donde funciona un bar y un spa- se puede ver al ícono de la ciudad de igual a igual: el Obelisco.

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Una vista impactante de toda la magnitud de la avenida 9 de julio y su cruce con la avenida Corrientes, el Teatro Colón, el palacio de Justicia y una perspectiva diferente de las cúpulas del microcentro.

Puerto Madero

Puerto Madero es una pequeña ciudad dentro de Buenos Aires: conviven allí viejos galpones cerealeros con altos y espigados edificios en medio de un trazado urbano moderno. Como alguna vez fue pensado como puerto, Madero está atravesado por diques y cruzado por puentes.

Club Alemán

Este mirador está en un piso 21 y sobre la avenida Corrientes, llegando al bajo. Desde allí se pueden ver los barrios de la Recoleta, Palermo y Puerto Madero.

Una ubicación estratégica que además cuenta con el plus de ser un restaurante abierto al público al mediodía y a la noche (Zirkel Restaurant & Bar). Justo enfrente de este mirador está el edificio con el que comienza el tango “A media luz”: Corrientes 348.

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Basílica Santa Rosa de Lima

Desde la cúpula de la basílica Santa Rosa de Lima (en Balvanera) se pueden ver los barrios de Almagro y Caballito, ubicados hacia el oeste de la ciudad y alejados del microcentro. Esta basílica es en honor a Santa Rosa de Lima, la patrona de la independencia de la República Argentina y este edificio es un santuario nacional de gran valor arquitectónico.

Biblioteca Nacional

Este moderno edificio está en las calles Agüero y avenida Las Heras, muy cerca del cementerio de la Recoleta, en Centro cultural Recoleta, el Museo Nacional de Bellas Artes y la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, todos edificios bellísimos que vale la pena mirar desde la sala de lectura de la Biblioteca Nacional, en el quinto piso.

De libre acceso, se puede aprovechar para recorrer y pedir algún libro para leer en esta institución que tuvo al escritor Jorge Luis Borges entre sus directores más célebres.

Crédito: doblevece

El Puente de Figueroa Alcorta

Pararse en medio y mirar la avenida Figueroa Alcorta es un clásico que nadie que esté en Buenos Aires debería dejar de hacer. El puente que cruza la avenida es ancho, peatonal y une a los edificios de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires y el Museo Nacional de Bellas Artes.

Es ideal para admirar a la bella Floralis Genérica.

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Centro Cultural Recoleta

El Centro Cultural Recoleta tiene una terraza que da a la barranca del parque que lo rodea, Plaza Francia. Una vista hermosa vista de esta parte de la ciudad llena de verde y edificios de otras épocas. Esta terraza se suele usar para conciertos.