Son picositos, son llenadores y son el peor enemigo de la cruda de fin de semana. Ya sean rojos o verdes, los chilaquiles siempre se antojan y rara vez defraudan; sin embargo, hay de chilaquiles a chilaquiles y la Ciudad de México tiene excelentes opciones para degustar esta piedra angular del desayuno mexicano. Decídete por una salsa, un acompañamiento y échale ojo a nuestras recomendaciones para saborear los mejores chilaquiles de la ciudad. 

 

Ceci la Cecina

De los acompañamientos clásicos de los chilaquiles mi favorito es la cecina. Y cuando el antojo de carne salada se cuela en el desayuno, no hay mejor opción que Ceci la Cecina. Se trata de un pequeño local  a unos metros del Mercado 24 de Agosto —el mercado de la Narvarte— que es famoso por la calidad de su cecina —venida de Yecapixtla, por supuesto— y donde preparan unos chilaquiles espectaculares. Si traes el hambre atrasada y andas en ánimo indulgente, pide unos chilaquiles Ceci con cecina, chorizo y queso. También puedes comprar cecina y chorizo por kilo para intentar emular esta deliciosidad en casa. 

 

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Dónde: Anaxágoras 635, Narvarte Poniente 

 

El Cardenal

Si las ganas de chilaquiles se te juntan con el desayuno que le tenías prometido a tu abuelita, El Cardenal te puede sacar del apuro. Este restaurante es un clásico del desayuno chilango y aunque las filas para esperar mesa suelen ser bastante largas, los fanáticos de El Cardenal sabemos que el desayuno que se avecina compensará con creces cualquier inconveniente. Aquí toda la comida es súper rica, pero el platillo estrella son los chilaquiles. Rojos o verdes, acompañados de pollo o arrachera y siempre con la cantidad perfecta de salsa. Me atrevo a decir que no conoces El Cardenal si nunca has pedido sus chilaquiles. 

 

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Dónde: Palma 23, Centro Histórico 

 

Peltre

Una visita a Peltre no está completa sin un cafecito con pan dulce, pero los chilaquiles también son un platillo obligado en esta lonchería de la Condesa. La calidad de sus ingredientes y la cantidad de las porciones nunca defraudan. Pide unos chilaquiles divorciados —salsa roja y verde— con huevo y déjate llevar a un mundo donde la cruda no es más que un horrible recuerdo. Complementa tu experiencia con un juguito fresco y estarás listo para lo que la vida te ponga enfrente.   

 

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Dónde: Saltillo 73, Condesa

 

Ojo de Agua

Los chilaquiles de Ojo de Agua son abundantes —muy abundantes—, con ingredientes de primera calidad y muchas verduras frescas para camuflar el atasque que se avecina. Si de la vista nace el amor, estos chilaquiles —servidos en una cazuelita desbordada de colores y sabores— se convertirán en tu obsesión de forma instantánea. Con un montón de opciones saludables y vegetarianas, Ojo de Agua es uno de esos lugares en los que puedes comer a tus anchas sin tantos remordimientos. Claro que los chilaquiles no son la opción más ligera del menú, pero puedes compensarlo con un buen plato de fruta o un jugo recién hecho. 

 

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Dónde: Ojo de Agua tiene sucursales por toda la ciudad

 

Chilpa

¿Andabas en búsqueda de unos chilaquiles personalizados? En Chilpa podrás jugar combinando las salsas de la casa con ingredientes típicos —como el pollo y la arrachera— y atípicos —como los camarones y el queso de cabra— hasta encontrar los chilaquiles perfectos para ti. Te recomiendo probar la salsa de cinco chiles —una de las más picantes— o romper esquemas pidiendo unos chilaquiles con mole. Chilpa es uno de esos lugares en los que nunca te aburrirás… aunque siempre pidas chilaquiles. 

 

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Dónde: Chilpancingo 35, Condesa

 

Frëims

Frëims tiene todo el potencial para convertirse en tu lugar favorito para desayunar. Sirven desayunos todo el día, tienen una gran variedad de waffles, café de especialidad con varios métodos de extracción, te dejan pasar con perritos y tienen unos chilaquiles épicos. ¿Por qué pedir chilaquiles en un lugar de waffles? Pues porque la salsa es de lo mejor que encontrarás en toda la ciudad. Además vienen acompañados con cuadritos de waffle en lugar del tradicional bolillo. 

 

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Dónde: Amsterdam 62, Condesa 

 

Lardo

Chilaquiles verdes con queso burrata. Estos son los chilaquiles que Elena Reygadas creó para Lardo y son tan deliciosos como únicos. La carta de Lardo no es la más variada, pero eso no impide que éste sea uno de los mejores lugares para desayunar en la Ciudad de México. Al igual que en Rosetta y Café Nin, el café y el pan son imperdibles. De hecho, te recomiendo acompañar tu plato de chilaquiles con un rollo de guayaba y un café latte para elevar tu experiencia al mil por ciento. Ojo, Lardo suele estar bastante lleno los fines de semana y tendrás que esperar un buen rato para que te asignen una mesa.  

 

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Dónde: Agustín Melgar esquina Mazatlán, Condesa

 

La esquina del chilaquil

Porque nos gusta comer en la calle y nos gusta comer como si no hubiera un mañana, La esquina del chilaquil se ha vuelto uno de los puestos callejeros favoritos de los chilangos. Verdes, rojos, acompañados de milanesa, pollo o cochinita pibil. Las opciones son muchas, el servicio es amable y el sabor nunca defrauda. Que no te apantalle la enorme fila de personas que se forma a los alrededores del puesto; la Güera es bastante diestra en la elaboración de tortas y despacha a sus clientes con destreza y velocidad. Ojo, si vas a pedir una torta vegetariana (de puros chilaquiles) no es necesario que hagas toda la fila.

 

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Dónde: Alfonso Reyes esquina con Tamaulipas, Condesa