Hace un par de días comenzó a circular por la red la fotografía de una botella de la marca Dutch Tequila. Los creadores de este producto, que aún no sale al mercado y probablemente nunca lo haga, afirman haber mejorado el sabor del tequila original y se sienten listos para entrar al mercado europeo para competir con las marcas mexicanas. Obviamente, todos los mexicanos que leímos esto nos quedamos con el ojo cuadrado, pensando en la utilidad de la denominación de origen y en el respeto a la tradición tequilera en el occidente de México. Sin embargo, queda la duda. ¿Es legal el tequila holandés? Aquí algunos puntos importantes que debemos conocer para responder a esta pregunta.

 

El tequila apócrifo en el mercado internacional   

El boom del tequila en México nos ha dejado con una cultura tequilera bastante respetable. Conocemos de marcas, sabemos que el agave azul es fundamental para su producción, sabemos dónde se elabora y —aunque tal vez no conozcamos los detalles— entendemos que hay leyes que protegen el nombre de esta bebida a través de la denominación de origen. Sin embargo, fuera de México la situación se vuelve un poco menos clara.

México está de moda en el mundo y ello conlleva la adopción de muchos símbolos que se asocian con la identidad mexicana. El tequila es parte de estos símbolos, pero como sucede con muchas otras expresiones mexicanas en el extranjero, no necesariamente tiene que estar bien comprendido para estar presente. Se sabe que el tequila emborracha rápido, que se toma en shots, que su sal le da sabor —gracias, Antonio Banderas—  y que es la forma de llevar la fiesta a su modalidad más salvaje… pero no mucho más.

Esta falta de entendimiento ha provocado la inundación del mercado internacional con productos que bien podríamos denominar simi-tequilas. Bebidas producidas localmente, que no llevan las leyendas correspondientes —muchas veces ni el nombre— en las botellas y que están elaboradas, en el mejor de los casos, con pequeñas fracciones de jarabe de agave o a partir de destilados de mala calidad exportados desde México. Evidentemente, el simi-tequila es bastante malo, pero cumple con la expectativa: pega como patada de mula.

Según el Consejo Regulador del Tequila (CRT), desde 2002 se han asegurado más de 50 mil litros de tequila falso en el mundo. Más de la mitad de estos decomisos ocurrieron en países en la Unión Europea.

 

La Denominación de Origen en México

En México, la Denominación de Origen de un producto está amparada por la Ley de la Propiedad Industrial. En esta denominación se toman en cuenta factores naturales y humanos —como el clima, el tipo de suelo, la especie vegetal con que se trabaja y el conocimiento humano— que acoten la elaboración de un producto a una zona geográfica específica. El tequila cuenta con una protección a la denominación de origen desde 1974.  

Según lo establecido en la ley, para que una bebida se llame tequila debe haber sido elaborada en alguno de los sitios reconocidos como territorios de origen. Estos territorios comprenden el estado de Jalisco, 5 municipios de Guanajuato, 29 de Michoacán, 8 de Nayarit y 11 de Tamaulipas.  

Photo: Shutterstock/Sam Carrera

El paisaje agavero es considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 2006.

El tequila en el mundo

La Denominación de Origen mexicana está respaldada por el Acuerdo de Lisboa. Esto le da validez internacional a cualquier producto protegido por la normativa nacional. Desde su establecimiento en 1974, diversos países e instituciones alrededor del mundo han reconocido la validez de la denominación mexicana del tequila, con lo que comenzaron a desaparecer los productos elaborados a partir de caña de azúcar que compartían el nombre y que ya se comercializaban en países como Japón y España. En la actualidad, la denominación de origen del tequila está reconocida prácticamente por todos los países con los que México tiene relaciones importantes.

En marzo de este año el tequila entró a la selecta lista de productos con Indicación Geográfica Protegida (IGP) de la Unión Europea. El IGP regula la calidad y la procedencia de sus productos y se suma a la Denominación de Origen como una forma de protegerlos. La IGP se reserva principalmente para productos de origen europeo, pero algunos productos internacionales de gran importancia económica también cuentan con un espacio en ella. Hasta la inclusión del tequila —mediada por el CRT— el ron de Guatemala y el pisco de Perú eran las únicas bebidas alcohólicas de países externos a la UE que habían conseguido un espacio en esta regulación.

Con la implementación de esta medida, las normas del CRT tendrán mayor presencia en los países de la Unión Europea, habrá un mayor control de la bebida, se impedirá la comercialización de productos que utilicen el nombre —o nombres similares como tkila, tekila, te-quila, etcétera— de forma indebida y se facultará al Consejo para intervenir legalmente cuando haya problemas… y es en este contexto en el que un par de emprendedores holandeses decidieron hacer su propio tequila, ¿por qué no?

 

¿De dónde salió el tequila holandés?    

El chiste se cuenta solo. Mientras la Unión Europea y México celebraban la entrada en vigor de los nuevos convenios para proteger al tequila, Billy Reen y Richard Witteveen, dos empresarios holandeses, decidieron que podían mejorar el sabor de una de las bebidas más icónicas y de mayor tradición en México. Fue así como nació la idea de Dutch Tequila.

Empecemos por el principio. Dutch Tequila ni siquiera es tequila. La botella especifica que se trata de jenever sabor tequila. El jenever es una bebida tradicional de los Países Bajos y Bélgica que, al igual que algunas variedades de ginebra, está aromatizada con junípero. El “sabor tequila” puede provenir de la aromatización de la bebida a partir de pequeñas cantidades de tequila real o añadiendo saborizantes artificiales. Este tipo de productos son bastante comunes en el extranjero —la cerveza Desperado de Heineken es el caso más famoso— y se basan en la falta de conocimiento del consumidor y en la ausencia de leyes que faciliten la acción de las autoridades mexicanas para regularlos. Con suerte, la Indicación Geográfica Protegida ayudará a prevenir que Dutch Tequila y productos similares entren al mercado europeo como lo venían haciendo hasta ahora, dejando el campo libre para tequilas de calidad… o que por lo menos sean tequila.   

Los creadores del Dutch Tequila amenazaron con interponer recursos legales para poder hacer uso del nombre, ya que —según ellos— tequila es un nombre genérico. Por ahí dicen que la ignorancia es una bendición, pero esto no aplica cuando ignoras todo acerca de un producto que pretendes desarrollar y comercializar. Seguramente alguien ya les fue con el chisme de que la protección geográfica del tequila solo viene a reforzar una denominación de origen amparada por leyes internacionales, pues la página en la que aparecía el producto ya se encuentra vacía.

Si Elon Musk y su Teslaquila no pudieron contra el CRT, dudo que el Dutch Tequila lo haga.