Es octubre y la ciudad ya se llena con el olor del mejor pan de muerto. Este delicioso manjar es la expresión culinaria más asociada con las celebraciones del Día de Muertos en México, pero también es un acontecimiento en sí mismo. Este pan —aromatizado con azahar y naranja— está cargado de simbolismo y tiene tiene muchas variantes a lo largo del país; sin embargo, en esta ocasión nos centraremos en la Ciudad de México y en esos rincones en donde el pan de muerto es tan bueno que parece un acto sobrenatural. 

 

Rosetta

 

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Panadería Rosetta es garantía de calidad en todo a lo que pan se refiere y el pan de muerto no podía ser la excepción. Su ya tradicional versión de este clásico mexicano se distingue por un toque de romero y el tradicional azahar. El pan de muerto de Rosetta desaparece poco después de salir del horno, por lo que te conviene llegar sumamente temprano —abren alrededor de las siete de la mañana— para no quedarte con las ganas. 

Dónde: Colima 179, Roma

 

La Ruta de la Seda

 

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Este clásico de Coyoacán es una de las mejores opciones en repostería al sur de la Ciudad de México. En La Ruta de la Seda preparan un pan de muerto espectacular en el que la naranja y el azahar se distinguen a la perfección, pero también son famosos por darle la vuelta a esta tradición mexicana con toques muy ingeniosos. Un ejemplo de esto es su pan de muerto relleno de crema de matcha, un elemento imperdible en cualquier tour de pan de muerto por la ciudad. 

Dónde: Aurora 1, Coyoacán

 

Patisserie Dominique 

 

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El nombre de Dominique siempre sale a relucir cuando se habla de buen pan en la Ciudad de México. Esta panadería francesa ha hecho del pan de muerto una de sus cartas fuertes de temporada y además de contar con el tradicional pan de huesitos, también preparan una versión inspirada en el pan de todos santos oaxaqueño. Este último viene relleno de una crema de pistache que está para chuparse los dedos.    

Dónde: Chiapas 157, Roma

 

Peltre

 

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Esta lonchería se está ganando a pulso su lugar entre las mejores panaderías de la ciudad. El pan de muerto de Peltre le suma jengibre a la típica mezcla de azahar y naranja, obteniendo un sabor distinto, pero muy identificable con la tradición mexicana. Si quieres probar algo más extravagante, su pan de muerto con queso cotija es una combinación ganadora. Córrele porque se acaban. 

Dónde: Río Nilo 213, Cuauhtémoc

 

Fonda Garufa

 

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El pan de muerto de Fonda Garufa ya es sensación desde hace algunos años, pero no fue sino hasta 2018 que ganó protagonismo local gracias a una combinación que nadie se esperaba: pan de muerto relleno de mole negro oaxaqueño. Si la combinación te suena demasiado aventurada, también puedes pedir el pan solito o con rellenos más tradicionales, como helado o nata. Pero yo que tú, le daba una oportunidad al mole. 

Dónde: Michoacán 93, Condesa

 

Cardín Pastelería

 

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Si estás en busca de un pan de muerto que impresione desde la presentación, ya no le busques más. El pan de muerto de Cardín no sólo está espolvoreado con azúcar rosa —muy a la usanza del pan de pueblo en México— sino que está preparado con guayabas al piloncillo. Es una combinación de sabores ganadora y tiene todo el potencial de convertirse en un nuevo clásico de la ciudad. Si quieres un sabor más tradicional, también tienen una opción con jengibre y cardamomo. 

Dónde: Álvaro Obregón 8, Roma

 

Pasillo de Humo

 

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Otro pan de muerto que rompe esquemas es el de Pasillo de Humo. En este restaurante se prepara un pan muy a la usanza oaxaqueña —pan de yema— y se rellena con crema de café de olla y nicuatole, un postre muy común en la región de los Valles Centrales de Oaxaca. Obviamente, no hay mejor acompañamiento para este pan de muerto que un tradicional chocolatito de agua. 

Dónde: Nuevo León 107, Condesa

 

Pastelería Suiza

 

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La Pastelería Suiza lleva haciendo pan desde 1942 y es una de las panaderías más reconocidas en la zona de la Condesa. Los panes con nata casera son las estrellas indiscutibles de la Suiza y el tradicional pan de muerto es uno de sus clásicos. Aquí podrás encontrar panes rellenos de nata en presentación tanto individual como familiar.

Dónde: Parque España 7, Condesa