1. Renta una tabla de windsurf en Adicora y recorre las costas de la bella Península de Paraguaná.

Es una experiencia para toda la familia. No importa si nunca has practicado este deporte extremo: en el lugar cuentan como un pequeño negocio donde hay chamos que te explican y te facilitan toda la información que debes saber.

2. ¡Asiste a la fiesta de los Locos de la Vela!

Esta fiesta es una de las más divertidas del año en Venezuela. Se celebra el 28 de diciembre, en la Vela de Coro. ¡La creatividad de los trajes que se muestran en la caminata te sorprenderá! Será como tener un Carnaval anticipado, entre risas y bailes. Lo mejor de todo es que puedes lucir tu mejor traje loco, y nadie te dirá nada.

3. Cata el mejor licor de la Sierra Falconiana en Pecaya, hecho a partir de un patrimonio cultural, ancestral y natural del país.

Cualquiera que sea el destino que escojas en la Sierra, nunca pero nunca deberás dejar de pasar por tu Cocuy Pecayero. Alcohol que da la mata de penca, esta bebida destilada se saca de la cabeza o cormo de la planta Agave Cocui. No se da en ningún lado del mundo sino aquí (y en algunas partes del estado Lara).

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4. Disfruta de los maravillosos cayos del Parque Nacional Morrocoy, en los corales u organizando una fiesta privada en este lugar paradisíaco.

A través de lanchas o peñeros, aquí podrás visitar los cayos más bellos del país: Borracho, Pelón, Sombrero, Sal, Playuela, Peraza. La verdadera magia está debajo del agua, con los corales y peces que ofrecen toda su belleza a los submarinistas. No por nada el Parque Nacional recibe más de 14000 turistas solo para sumergirse y ver este regalo de Dios en el “golfo triste” (como le dicen).
En Morrocoy, algunos cayos son tan pequeños que puedes tener tu fiesta privada en la playa si así lo deseas, sin pagar nada a nadie: solo debes mantener el ambiente libre de residuos.
Además, no olvides visitar Isla Pájaro, donde encontrarás más de 20 tipo de aves juntas, y el monumento natural de la Virgen de Piedra.

5. Cruza los médanos de Coro de la forma más divertida: en caballo o en un bugui.

Eso sí, con precaución: este es uno de los desiertos más grandes de latino América y el sol es inclemente. Se recomienda visitarlo en horas de la tarde, cuando haya bajado un poco la radiación.

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6. Sube a uno de los lugares más secos del mundo, el Cerro Santa Ana, para ver las Islas de Aruba y Curazao desde la cima.

Aquí harás tanta o más actividad física que en un gimnasio: se trata de dos horas de caminata para llegar a la cima, a 830 msnm. Lo bueno es que los escaladores serán recompensados con la vista completa de la península de Paraguaná y si corres con suerte que esté despejado arriba… ¡hasta verás las Islas de Aruba y Curazao! También podrás avistar la extraña fauna local, desde la tarántula azul (que solo se da en Paraguaná) hasta el tierno venado matacán.

7. Tomate el mejor café: un cimarrón hecho con leche de cabra y un toque de vainilla, en Café Venezuela.

Este lugar es visitado a diario por muchos turistas y gente de la zona, y por una buena razón: aquí hacen el mejor café. Café Venezuela está ubicado dentro de la “casa de las ventanas de hierro”, por lo que su toque colonial te brinda un calor acogedor a la vez que histórico.

8. Visita Chichiriviche, el sitio donde nace el sol…

Y comienza tu día comiendo unas empanadas de huevas de pescado junto a un huallollo bien caliente, como todo falconiano que se respeta. Asimismo, renta una lancha y pasea por toda la zona. No solo te asombrarán los pequeños cayos o islas de finas arenas blancas, también lo hará el refugio de fauna silvestre Cuare (al oeste de la playa) y la cueva el Indio (al sur). Un fin de semana de vacaciones aquí no le caen mal a nadie.