En lo profundo de las barrancas del municipio de Cardonal, en medio del semidesierto hidalguense, habita un tesoro de la naturaleza: las Grutas de Tolantongo, en el estado de Hidalgo. Este destino con el azul del cielo en plena tierra es, por mucho, uno de los más paradisiacos espacios de relajación y placer del centro del país.

Procedente de las capas subterráneas de la tierra emana un río con un caudaloso torrente de aguas mágicas, tanto por su increíble color azul turquesa como por su temperatura casi perfecta de 38°C. La temperatura promedio de un cuerpo humano sano es de 37 grados, apenas 1 grado menos que las aguas de Tolantongo, esto crea un efecto singular: el agua, poco a poco, deja de percibirse como tal y se integra a la perfección al cuerpo, o viceversa, hasta que uno es agua y las horas simplemente transcurren en un estado de relajación y paz insólito para un ser de ciudad.

¡A gozar del agua! Ya sea desde el túnel ubicado en la parte superior de la montaña, una auténtica sala de vapor tubular…

O desde la majestuosa gruta principal con bóvedas de 30 metros de altura y poderosas regaderas termales por doquier.

Eso sí, ten cuidado en temporada de lluvias. Debido al afluente de otras corrientes, el río se vuelve frío y demasiado caudaloso, y es probable que la gruta y el túnel estén cerrados al público.